
Han pasado días ya del título de València Basket y los comentarios sobre baloncesto y la Liga Endesa se ciñen a una rumorología más intensa, tempranera y estruendosa que nunca. Los proyectos, tanto de F.C. Barcelona como Real Madrid, heridos en su final de temporada, siempre dan lugar a convulsiones en forma de hipótesis, bajas, fichajes y mil comentarios entre medios de comunicación extendidos por los aficionados. E inundados en esta atmósfera de posibles marchas, entre ofertas astronómicas por parte de lo más granado de Europa, también salpica a los taronjas. Y por lo que las noticias de manera incesante se van publicando, salpica mucho.
Independientemente de los cambios que puedan sufrir y de la metamorfosis de su plantel, quizás este hecho haga plantearnos que la temporada 25/26 ha sido más histórica y más remarcada de nuestra idea inicial. Que hemos sido testigos de un equipo extraordinario que se ha proclamado campeón de Liga Endesa y es posible que, una vez finalizado el curso, nos ha hecho replantearnos que este grupo ha sido mucho más grande de lo que hubiéramos concebido. Ahora sí tenemos clara su verdadera dimensión.

UNA IDENTIDAD MUY MARCADA
La exhibición en el Playoff, perdiendo tan solo un partido, ofrece un dibujo con todo detalle de grandeza en este València Basket 25/26. Lo que han hecho los jugadores de Pedro Martínez es mandar un mensaje a la competición y al propio baloncesto: se puede ganar jugando a este ritmo, anotando 95,2 puntos de promedio.
Quizás sea esta la mayor riqueza y mayor legado de este plantel en la temporada 25/26. No es cuestión de rachas ni de forzar la máquina en momentos determinados, sino entender el juego como una sinfonía desenfrenada durante 40 minutos de juego, apuesta por tal filosofía hasta las últimas consecuencias. Ello conlleva encarar defensas a medio construir y detectar la debilidad rival, que es la madre del cordero. Es una delicia recabar en las profundidades de nuestro juego, en los detalles y la percepción a mayor gloria de los fundamentos más básicos y encontrar ahí casi todas las respuestas a la velocidad con la que ejecutan sus ataques, incluso en estos tiempos de tácticas al mínimo detalle.
El año pasado nos pensamos que esta mentalidad tenía sus límites. El 3-0 del Real Madrid en la final parecía ponerles los pies en el suelo, haciendo aterrizar sueños aparentemente irrealizables. No es cierto. Doce meses después, con el equipo muchísimo más preparado, ha sido tal la superioridad a cada escalón ascendido, tal la magnitud en la perfección de su baloncesto en la final que, finalmente, había que rendirse a esta evidencia. València Basket ha dejado claro que, así, también se gana. El aval a este juego era el título. No era una cuestión de lograr el hito de la Final Four. Para sellar un legado, había que ser campeón. Y lo son.
| TEMPORADA | FINAL | PROMEDIO DEL CAMPEÓN |
| 1.- Temp 25/26 | València Basket-F.C. Barcelona (3-1) | 102,50 puntos |
| 2.- Temp 89/90 | F.C. Barcelona-RAM Joventut (3-0) | 101 |
| 3.- Temp 86/87 | F.C. Barcelona-Ron Negrita Joventut (3-1) | 97,50 puntos |
| 4.- Temp 15/16 | Real Madrid-F.C. Barcelona (3-1) | 92,75 puntos |
| 5.- Temp 22/23 | F.C. Barcelona-Real Madrid (3-0) | 92,00 |
| 6.- Temp 17/18 | Real Madrid-Kirolbet Baskonia (3-1) | 91,75 |
| 7.- Temp 88/89 | F.C. Barcelona-Real Madrid (3-2) | 91,20 |
| 8.- Temp 95/96 | F.C. Barcelona-Caja San Fernando (3-0) | 90,66 |
| 9.- Temp 24/25 | Real Madrid-València Basket (3-0) | 90,66 |
| 10.- Temp 14/15 | Real Madrid-F.C. Barcelona (3-0) | 89,30 |
| 11.- Temp 13/14 | Real Madrid-F.C. Barcelona (1-3) | 88,25 |
| 12.- Temp 01/02 | Unicaja-Tau Cerámica (0-3) | 86.33 |
| 13.- Temp 96/97 | Real Madrid-F.C. Barcelona (2-3) | 85,60 |
| 14.- Temp 00/01 | F.C. Barcelona-Real Madrid (3-0) | 85,60 |
| 15.- Temp 16/17 | Real Madrid-València Basket (1-3) | 83,75 |
| 16.- Temp 87/88 | F.C. Barcelona-Real Madrid (3-0) | 83,60 |
| 17.- Temp 91/92 | Montigalá Joventut-Real Madrid (3-2) | 82.40 |
| 18.- Temp 23/24 | Real Madrid-UCAM Murcia (3-0) | 82,33 |
| 19.- Temp 94/95 | F.C. Barcelona-Unicaja (3-2) | 82,00 |
| 20.- Temp 08/09 | Tau Cerámica-F.C. Barcelona (0-3) | 81,00 |
| 21.- Temp 90/91 | Montigalá Joventut-F.C. Barcelona (3-1) | 80,25 |
| 22.- Temp 05/06 | Unicaja-Tau Cerámica (3-0) | 80,00 |
| 23.- Temp 18/19 | Real Madrid-F.C. Barcelona (3-1) | 79,75 |
| 24.- Temp 21/22 | Real Madrid-F.C. Barcelona (3-1) | 79,75 |
| 25.- Temp 02/03 | F.C. Barcelona-Pamesa València (3-0) | 79,30 |
| 26.- Temp 93/94 | Real Madrid-F.C. Barcelona (3-0) | 79,00 |
| 27.- Temp 04/05 | Tau Cerámica-Real Madrid (2-3) | 78,40 |
| 28.- Temp 07/08 | F.C. Barcelona-Tau Cerámica (0-3) | 76,33 |
| 29.- Temp 06/07 | Real Madrid-F.C. Barcelona (3-1) | 76,00 |
| 30.- Temp 97/98 | Tau Cerámica-TDK Manresa (1-3) | 75,75 |
| 31.- Temp 12/13 | Real Madrid-F.C. Barcelona (3-2) | 74,40 |
| 32.- Temp 03/04 | F.C. Barcelona-Adecco Estudiantes (3-2) | 73,60 |
| 33.- Temp 99/00 | F.C. Barcelona-Real Madrid (2-3) | 73,40 |
| 34.- Temp 11/12 | F.C. Barcelona-Real Madrid (3-2) | 72,60 |
| 35.- Temp 09/10 | F.C. Barcelona-Caja Laboral (0-3) | 70,66 |
| 36.- Temp 10/11 | F.C. Barcelona-Bizkaia Bilbao Basket (3-0) | 70,66 |
| 37.- Temp 92-93 | Real Madrid-Marbella Joventut (3-2) | 70,40 |
| 38.- Temp 98/99 | F.C. Barcelona-Caja San Fernando (3-0) | 66,33 |

MADUREZ
Todo comienza por la mentalización de algo muy claro: a un ritmo rápido se obtienen más ventajas ante la imposibilidad rival de compactar defensas bien estructuradas. No hay tiempo para ello. Sobre esta atractiva y lógica base, comienza el trabajo. Los jugadores tienen que estar preparados y entrenados para pensar a velocidad de vértigo y que sean capaces de encontrar desajustes, la opción más sensata y no dar pábulo al error. Y si lo hubiese, seguir sin bajar ritmo para dar con la opción B y la C. Hay que tener mucha determinación en unos jugadores (trasladada desde el banquillo, por supuesto) y un arduo trabajo en el día a día -en tiempos de un calendario cargadísimo de partidos, para llegar a esto.
Digamos que en la pista, toda base se cimenta por una dirección y un brazo ejecutor. Desde el sillón de aficionado, parecía un ejercicio de tozudez que Pedro Martínez, desde su vuelta a València, pusiera fe ciega en los jóvenes Brancou Badio y Jean Montero. Que fuesen las piezas más importantes de su proyecto, termómetro colectivo como base titular y faro anotador, respectivamente. El curso pasado, su trabajo fue admirable… hasta que llegaron a la final. Allí fue como moverse en otros lares. Una silenciosa sensación que aquello les vino grande y excepto en momentos puntuales, se vieron desbordados por la mayor veteranía del Real Madrid, que solventó la cita en tres encuentros. En esta temporada, el decorado parecía otro. Confiados, destacados y descarados, fueron mostrando todo su baloncesto desde los cimientos de la sencillez. ¡Ah!, y usar todo el repertorio. Las entradas a canasta de Brancou Badio y no solamente su tiro exterior, la precisión para aventurarse a pases de contragolpe y el que Jean Montero tuviera campo expedito para que ejecutase lo que él quisiera, fueron una primera línea que ya los rivales no sabían superar.
| BRANCOU BADIO | Partidos de la final | Promedio Puntos | Tiros de Campo | Triples | Asistencias |
| Temp 24/25 | 9,0 | 39,2% | 30,7% | 1,6 | |
| Temp 25/26 | 9 | 41,9% | 46,1% | 2 |
Montero necesita un capitulo aparte. Posiblemente desde tiempos de Luka Doncic, teniendo presente los Pau Gasol o Juan Carlos Navarro, como los Epi y Fernando Martín, un jugador tan joven no era capaz de mostrar, por encima de su virtuosismo, un dominio tan absoluto para controlar todo, como este. Nos encantaba el trabajo que hacía con el cuerpo como para anotar bandejas delante de Youssoupha Fall, una fe infinita en lanzar triples, desde el inicio de los partidos, para dinamitarlos. Pero lo que más nos ha gustado ha sido su idilio con la media distancia, esa tierra en la que el baloncesto hoy día, por su falta de uso, ha cargado de indecisiones en las defensas. El “ve tú que yo tampoco llego”, ese terreno inexplorado, donde se ha hartado en anotar suspensiones que parecían imposibles de defender y de las que ha sacado un rédito sobresaliente. Por momentos, parecía imparable. Y así estuvo hasta que levantó el trofeo de campeones.
| JEAN MONTERO | Partidos de la final | Promedio Puntos | Tiros de Campo | Triples | Tiros libres |
| Temp 24/25 | 9,5 | 28,9% | 27,2% | 10 de 10 | |
| Temp 25/26 | 23,7 | 52,6% | 43,4% | 25 de 26 |

PERFECTOS EN EL MOMENTO PERFECTO
Esto hay que valorarlo y mucho. Con una temporada tan larga, con una cantidad ingente de partidos, es asombroso que prácticamente la totalidad de los jugadores de València Basket se encontrasen en su mejor momento en el final de la temporada, como para brindar un Playoff como el que hemos visto. Y estamos seguros que ya estaban quemados, con las fuerzas en la reserva y ganas de terminar. Y quizás ese sea su leitmotiv. Pero, ¿todos haciendo el mejor baloncesto de la temporada?
Comencemos por Kameron Taylor. Él era una pieza clave para la defensa, durante todo el Playoff, pero más concretamente en la final. Para empezar, tuvo emparejamientos decisivos marcando a Kevin Punter como a Clyburn y, sobre todo, en esa especie de “defensa escoba” en la que flotaba en una especie de zona, para no permitir internadas a canasta de los exteriores cuando no eran su defendido. Además, cuando se necesitaban puntos en el último partido, dio respuestas individuales a momentos críticos (21 puntos), superando en uno contra uno a sus pares, finalizando en suspensiones muy certeras.
¿Hablamos de canastas certeras en momentos comprometidos? Un jugador muy especial en ello: Matt Costello. Cuando más problemas tenían y con mayor rapidez se recortaban rentas, ahí entraba un tiro de larga distancia de Costello que era convertido (10 de 18 en tiros de campo en la final, con el condicionante que la mayoría han sido tiros exteriores). Y sí, porque cuando hablamos que se perdían ventajas con rapidez por momentos de desconexión, es que era eso: se perdían ventajas. Porque el dominio en el marcador de València Basket en esta final ha sido de… esperen, que echamos cuentas: 138 minutos y 24 segundos de un total de 165 minutos fueron por delante. O de esta forma, que quizás se entienda así mejor: el Barça lideró el electrónico en 12 minutos y 54 segundos del total de 165 minutos.
El dominio en el rebote ofensivo (+11 en los dos partidos del Palau respecto al rival), con nombre en neones de “Jaime Pradilla” en tal faceta, el que un chaval como Sergio De Larrea sea capaz de anotar 5 de 12 en triples en la final cuando estaba muy desacertado durante el resto del Playoff (3 de 17 en cuartos de final y semifinales), es de una madurez excepcional. Esto, sin entrar en la frialdad para anotar tiros libres decisivos. Pero de los jugadores, para poner el lazo a la temporada, os remitimos al siguiente artículo en el que haremos una valoración, uno a uno. Que precisamente ahora cuando se oyen pagos de cláusulas y contratos mareantes entre los gigantes económicos en Europa, aunar este grupo que ha quedado campeón de Liga Endesa, es un poco como la última satisfacción de saborear un gran equipo de baloncesto. ¡Enhorabuena, València Basket!
















