LA ATRAYENTE RESISTENCIA DE BURGOS

Recoletas Salud San Pablo Burgos era esa lectura del tirón que hacíamos de manera perenne cuando nos centrábamos en la cola de la clasificación.

  • Jornada 5: una victoria y cuatro derrotas, solo por delante de Coviran Granada, que aún no conocía la victoria.
  • Jornada 10: últimos. Ya ni tan siquiera les valía mirar abajo, puesto que los granadinos, como ellos, habían conseguido también su victoria. Un triunfo tan solo con nueve derrotas desalienta, elucubra con nefastos escenarios y oscuro futuro. Y así fue la jornada once. Y la doce. Cuando llevas un tercio de la competición disputado con un partido ganado, las soluciones pasan por una cabeza que difícilmente está fría.
  • Jornada 25: 7 victorias.
  • En la actualidad, jornada 29, tras dos decisivos triunfos en Manresa y este pasado fin de semana, ante Hiopos Lleida, ya son 9.

 

 

Cierto es que están a un solo partido alejados del descenso y que forman parte de un tumultuoso grupo de hasta 6 equipos que aún contemplan el peligro. Junto a los ilerdenses, que son quienes mejor respiran, con 10 victorias, Casademont Zaragoza y Dreamland Gran Canaria con 9 también (pero con el partido de esta próxima jornada 30 ya disputado), como los protagonistas de este artículo, miran desde el retrovisor a MoraBanc Andorra con 8 y Coviran Granada, con 5.

 

Y todo ellos, contando con el mes de enero, maldito enero. Cuatro derrotas con un total de 11 puntos entre los cuatro envites. Tras Bàsquet Girona, la mayor desventaja, por un margen de 6 puntos para encadenar el cuarto tropiezo (77-71), Porfirio Fisac, entrenador que había llegado a primeros de diciembre en la jornada 10 sustituyendo a Bruno Savignani, confesó que hubo cierta frustración: “Hombre, si miras la clasificación, en la que estamos con tres victorias (tras 18 jornadas), podrás entenderlo”. Sin embargo, todo suma, todo une. La frustración se aparca cuando se vuelve al entrenamiento del lunes. Porfi marca sus directrices, se insta a la calma. Tal frustración no se olvida, sino que alecciona. Y, sobre todo, curte.

 

Tras el día de Reyes y uno de los triunfos más contundentes del año ante un adversario de parte noble y Playoff (La Laguna Tenerife  y por 96-88), sirve para regresar a casa tras el viaje a Murcia con dos triunfos más, ante Surne Bilbao (96-88) y Kosner Baskonia (107-96). Y brota la entusiasta sensación que todo empieza a funcionar, aunque sea con una enorme exigencia anotadora pues, excepto la victoria más clara de la temporada ante Dreamland Gran Canaria el 30 de diciembre (94-81), Recoletas Salud San Pablo Burgos ha necesitado anotar más de 95 puntos para ganar siempre. Y no es cuestión que hagan malas defensas (que sí las tuvieron, pero hace ya tiempo), sino que es una cuestión de ritmo.

 

El frenetismo al que someten a los rivales en sus notables noches, es difícilmente soportable. Son el único equipo de toda la Liga Endesa que fuerzan 83 posesiones en los 40 minutos. Nadie llega a eso, ni de lejos (el siguiente, está a casi 2 posesiones de diferencia, cuando nos movemos en un terreno de décimas). Lógicamente los porcentajes no son tan altos como los de la élite, pero aprietan y aceleran hasta el paroxismo. Solo 3 partidos en los que hayan anotado más de esos fatídicos 95 puntos han sido derrotas, de entre 11 disputados con tales “reglas”. Ya conocemos cuál es su sello.

 

 

Y EN ESE JUEGO FRENÉTICO, EL REY ES CORBALÁN

 

¿A que parece un titular de casi hace 50 años? Pues no, hablamos de Burgos y de 2026. Y no lo hacemos (que se hizo en su momento y mucho) de un madrileño salido del madrileño colegio San Viator llamado Juan Antonio, sino un argentino de la provincia de Chaco en Argentina llamado Gonzalo, escolta para más señas de 1,93 que corre que se las pela y cuya potencia le hace ser determinante cuando se arranca camino del aro. Hay que hablar más de este jugador. Su protagonismo se acrecienta en estas últimas jornadas, cuando se está jugando el equipo las lentejas por el futuro en la categoría. Aún mantenemos en la retina su actuación en el último enfrentamiento ante Hiopos Lleida (extraordinario partido), donde tras una primera parte discreta, sus entradas a canasta en el último cuarto y un triple que casi puso la sentencia, volvieron a encumbrarlo. Obvien el partido ante el Real Madrid de la jornada 26, que eso es otro escenario, otra liga. En el resto de las cinco últimas jornadas: 27, 23, 25 y 21 puntos respectivamente, cimentados en un 32 de 58 en tiros de campo (55,1%). Y con el carácter de la generación de oro de su país. Su solvencia y la estética de sus acciones (depurada técnica individual), es para “vender” la competición, personalizándola a través de un jugador que cala en el corazón de los aficionados. No solo es capacidad anotadora, sino que a pesar de su juventud (24 años), acarrea liderazgo. Todas las sensaciones para empapar al público del Coliseo que lleva un buen puñado de semanas con creer que la salvación es más que posible.

 

ETHAN HAPP, LA GRAN DIFERENCIA INTERIOR

 

Hablamos de muchas posesiones, de velocidad y de sacarle rédito. ¿Y cuando has de tener algún interior rápido para las transiciones? ¿Y cuando no sucede así, que toca parar y jugar cinco contra cinco? Pues para ganar, se necesitaba a alguien como Ethan Happ. Fichado a partir de la novena jornada liguera, cuando el plantel adolecía de un referente interior, cierto es que verlo en sus primeras evoluciones tras tanto tiempo sin jugar (tan solo 33 minutos en Liga Endesa la pasada temporada en Valencia), era exasperante. Y aunque sus números no eran malos (10,1 puntos y 5,6 rebotes) en las primeras cinco jornadas, aún no se le reconocía la valía mostrada en Lugo y Las Palmas. 48,7% en tiros de campo que, para ser pívot, es bajo. Pero lo peor estaba en sus tiros libres: un horrible 58%.

 

Hubo paciencia con él. Se sabía de su valía y no era simple presunción, sino que se creía en los fundamentos de los que ya sabíamos, de su paciencia para jugar en la zona y sortear rivales mucho más altos, con una de las gamas más variadas de estilos de tiro que existen entre los interiores de Liga Endesa.  Su puesta física y el adquirir ritmo de partidos, hizo que el escenario cambiase y que Porfi Fisac tuviese en él la llave para nivelar con buen juego interior, todo lo que ofrecía el exterior.

 

Desde entonces, tras esos sus primeros 5 partidos, su juego en poste bajo ha sido más brillante y su capacidad de pase, no mayor pero sí más eficiente: 56,1% en tiros de campo y 71,1% en tiros libres, contraste más que notorio. Sin poder apoyarnos mucho en sus estadísticas de pase, cierto es que con el balón en sus manos, se garantiza una posible y más que efectiva circulación de balón que acabe en tiros claros, en ventajas creadas desde el foco y peligro que genera él en poste bajo. Y es curioso que, pareciendo ser el recurso del cinco contra cinco, con él aumentan las posesiones, de las 83 ya mencionadas hasta las 83,4 (si contabilizásemos 40 minutos en pista). ni su eficiencia en tiro (1,11 puntos de media por tiros cuando él está en pista, por 1,03 cuando no lo está).

 

 

… Y LAS BUENAS SENSACIONES CONFIRMADAS DE RAULZINHO NETO

 

El base brasileño, ocho temporadas en la NBA y 435 encuentros disputados, lastrado por un historial de numerosas lesiones, señaló Burgos como plaza para encontrar sensaciones. El cuerpo ya no es el mismo, pero tocaba mostrar calidad. Sus 8,4 puntos de media hasta hace dos jornadas, se han visto sacudidos por una explosión anotadora: 26 puntos (y decisivos) en Manresa y 21 este pasado fin de semana. Su confianza en la actualidad, es extrema. Y ya no es una cuestión de sentirse líder en pista, de ser el director de todo lo que acontece, sino ser protagonista principal en ataque. Que estamos hablando de 15 de 22 en tiros de campo en estos dos encuentros, que el ritmo con él crece y que son 5,5 asistencia (11 en total) cuando en el resto de las 24 jornadas, su media era de 3,7. Mostrar frescura y unas virtudes físicas que parecíamos tener olvidadas, son seña de identidad del juego que mostró siempre, como de la llave a la tan deseada permanencia en la categoría.

 

Las incorporaciones de base y escolta, Max Heidegger y Jaden Shackleford, han sido positivas (aunque, en su fase de acoplamiento, sus números todavía no son destacados) y ayudan a continuar la senda de un club, cuyo calendario de 5 jornadas que les resta, pasa por partidos en casa como Unicaja y Coviran Granada en la última jornada, visitando el Palau Blaugrana, el Olimpic de Badalona y, quizás para ellos el más importante, Andorra.

 

Echen cuentas y pronostiquen. La solidez que ha ido construyendo Porfi Fisac está en su máximo exponente. El convencimiento que tienen ahora sus jugadores, a la par que el de sus aficionados (soporte primordial, incluso cuando venían mal dadas) hace pensar en una versión optimista cuando finalice la jornada 34. De momento, afrontan cinco asaltos de dramatismo con la mejor cara: la de la confianza. Y es que han resistido hasta llegar aquí con muchas aspiraciones de salvación, de la forma más atrayente posible: siendo un buen equipo de baloncesto.

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