Mike Hall: Esperando mejores tiempos en Fuenlabrada y Manresa

Mike Hall: Esperando mejores tiempos en Fuenlabrada y Manresa

Javier Ortiz Pérez

Dos experiencias algo extrañas la de Mike Hall en España. Se trata de un jugador que tuvo bastante prestigio en su momento y que desembarcó en dos clubs de la Liga Endesa de forma inesperada con resultados, como mínimo, mejorables. Lució más en el Fuenlabrada 2011-12 que en el Manresa 2014-15, donde apenas duró dos partidos tras ser anunciado como “fichaje sorpresa” justo antes de iniciarse la campaña.

Nacido en Chicago y con cuatro años de buena carrera universitaria en George Washington, Hall se vio fuera del ‘draft’ y buscó acomodo en la entonces denominada D-League con los Tulsa 66ers. En febrero de 2007 llegó el que quizás fue el momento cumbre de su vida: Antawn Jamison y Caron Butler se lesionaron y los Washington Wizards le firmaron un contrato de diez días que prolongaron hasta el final de la campaña. Solo jugó 13 minutos y 2 partidos en total, pero el tipo ya puede presumir durante toda su vida de haber pasado por la NBA.

Fugaz etapa en la NBA.

El resto de su carrera la ha pasado en Europa, salvo breves experiencias en Venezuela y Argentina, empezando por su participación de dos años con el Olimpia de Milán (2008-10), con un ‘MVP’ semanal en la Euroliga como cumbre. No es que allí fuese una estrella, pero sí que le dio un buen impulso, así como haber conseguido el pasaporte irlandés.

A Fuenlabrada llegó mediada la campaña como inesperado sustituto de Saer Sané, un ‘5’ de características muy diferentes a las suyas, más bien las de un ‘4’ móvil.  Porfi Fisac explicaba las claves de su incorporación: “Es un jugador de talento, un hombre de primer nivel que acaba de salir de una lesión. Nos ha demostrado que tiene interés y ganas de trabajar”. Efectivamente, la campaña anterior con el Eldemir turco se rompió el tendón de Aquiles, aunque hasta entonces lo había hecho realmente bien. En la periferia madrileña ayudó con 6,7 puntos y 5 rebotes en 17 minutos. Más allá de alguna canasta decisiva en la Eurochallenge, fue de más a menos y no hizo nada del otro jueves como para ganarse la continuidad. En el blog Area18 le hicieron una larga entrevista de la que nos quedamos por autorretrato como jugador: “Creo que puedo hacer muchas cosas. Puedo ayudar al equipo en muchas facetas, pero me encanta rebotear. No me interesa si anoto un punto o diez, lo que realmente me importa es coger muchos rebotes. Si reboteo bien y el equipo gana, soy feliz”.

Con el Fuenlabrada 2011-12 (Foto: acb Photo).

Vino entonces una época bastante oscura para él: unos pocos partidos en el Maccabi Ashdod (2012-13), un año en blanco (2013-14) y un intento de relanzamiento en Manresa que no terminó nada bien. Estuvo a prueba en pretemporada y la pasó a los exigentes ojos de Pedro Martínez, firmando un contrato temporal prorrogable hasta el final. Esa cláusula no se llegó a ejecutar tras dos encuentros francamente grises (10 puntos y 9 rebotes en 32 minutos en total). En aquella 2014-15 jugó en dos equipos más (Sionista argentino y Trikalia griego), un peligroso síntoma de inestabilidad, pero a partir de entonces por fin ha encontrado su lugar en el mundo: la  segunda división italiana, donde está firmando muy buenos números en los últimos años con Biella, Ferrara, Cassino y Piacenza, su ‘casa’ la pasada campaña (14,7 puntos y 10,6 rebotes jugando 35 minutos).

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En Italia (Foto: Basketinside.com).