VISTAS OLÍMPICAS (II): A echar cábalas

VISTAS OLÍMPICAS (II): A echar cábalas

Antonio Rodríguez

Pues este nuevo sistema de competición que nos ha regalado FIBA para los torneos  olímpicos de baloncesto, aquí estamos todos echando cábalas previas a la tercera y última  jornada e intentar sacar eso de “los dos mejores terceros”. Con lo fácil que eran dos grupos de  6… En fin, que donde manda patrón, toca volvernos locos calculadora en mano.  

De momento -y lo que más nos interesa- es que la Selección Española aspira a ser líder  del grupo venciendo a Eslovenia el próximo domingo. Que sí, que no vendamos la piel del oso  y miremos directamente a semifinales. Que como bien decía Antonio Díaz Miguel, “¡eh, curri!  No te saltes el cruce de cuartos”. Y eso en una época en la que solíamos cruzarla con  asiduidad. Al igual que en estos días. Por eso sigue tornándose peligroso, que cuando  claudicamos en ella, como en la pasada Copa del Mundo 2014, la cara que se te queda es para  no contarla.  

Que los cuartos de final están muy envenenados, que hay grandes selecciones y sobre  todo, estilos muy dispares en cada combinado y hay que adaptarse a todos. Sabiendo que  venciendo a Eslovenia sería nuestra Selección primeros de grupo y si pierden, segundos, las  cuentas en el otro grupo… a saber. Porque lo que hay una cosa clara: casi con toda seguridad,  Estados Unidos, por diferencia en su basket average, va a ser el mejor segundo, por lo que irá  en el grupo de los líderes de cada grupo. Pensar que, en los cruces entre los ocho primeros,  volvamos a tener la maldición de Atenas’04 y volver a enfrentarnos a Estados Unidos, da sudor  frío. Y puede darse. Así que a seguir pensando que Luka Doncic haga el pino-puente frente a  los españoles, pero que sus compañeros se queden a mitad de camino y acaben claudicando.  

La República Checa, a la que vimos muy fuerte en el Preolímpico de Victoria (al menos,  en los dos encuentros finales) lo tiene en arameo ante los estadounidenses. Una desventaja  normal ante ellos -que hay que ver lo que consideren los checos como “normal” en la  desventaja si finalmente pierden- les puede llevar “al hoyo” de no clasificarse y meter a los  argentinos, cuyas sensaciones siguen sir ser buenas. Esto es así de peculiar: aún no han sacado  ningún triunfo, pero quererlos en cuartos de final -en caso que se cuelen-, como que no. A  ellos, lejos, lejos. Algo bueno tiene España en ese aspecto. Sabe que no se verán las caras al ser  del mismo grupo hasta, como poco, semifinales.

Ricky, Willy y Pau

Cuando te marcas 5 de 6 en triples, estás en las crónicas como alguien destacado en el  lanzamiento exterior- Que Margall, Herreros y Pau tan solo lograron esa cota entre nuestro  combinado masculino. Si dos de esos triples fue delante de la cara del defensor, es que  claramente sí dominas el tiro de tres. Que lo firme Ricky Rubio, hace 5 años, parecería una  utopía. Pues aquí lo tienen. Además, ahora se nos puede antojar como un defensor  determinante de cara al emparejamiento con Luka Doncic. Esa estrategia suya de ir por detrás  del jugador que va penetrando, incordiando y molestando, de la mano de las ayudas de los  compañeros, puede ser un principio para frenar al mejor jugador de los Juegos hasta este  momento.  

Willy Hernangómez está reivindicando su buen hacer en poste bajo, anotando valiosos  puntos en la zona y haciendo mucho daño. Además, está siendo el hombre alto que mejor está    corriendo, por lo que estamos de enhorabuena con él. Esperemos que por calidad pueda  dominar a los pívots eslovenos, así como un principio de lo que nos viene. Esto de que ahora  “tiene que comer por dos” ante la baja de su hermano, al menos moralmente, parece  cumplirlo.  

Y tiene bemoles que Pau Gasol siga siendo determinante y muy necesario. Y no es que  sea un hecho, es que se acrecienta hasta llegar a serlo. Ante Argentina, a los problemas  iniciales del choque (sobre todo el ferial argentino, anotándolo todo) sustituyó a su hermano  Marc y fue fundamental. Va un par de marchas más lento, pero si anota suspensiones a cinco  metros del aro, su estampa de 215 centímetros y su imagen, sigue siendo la misma de siempre.  La misma e impactante de toda la vida. Eso no nos lo ha quitado las canas.

Australia

Los australianos vuelven a llamar firmemente a la puerta de éxito, preguntando si, esta  vez, les dejan pasar. Caer en los dos últimos grandes torneos en semifinales cuando  probablemente iban de favoritos (ante Serbia en los Juegos de Río 2016 y ante España en la  Copa del Mundo de China), debe doler y mucho. Pues se están alzando como el equipo  ordenado de siempre, más agresivo… que al igual que Eslovenia, adolece de pívots de calidad.  Tienen uno claro, Aaron Baynes y un “aprendiz”, Jock Landale, que está mostrando muy  buena aportación.  

Con este orden, no se puede echar a ningún ausente de menos (Ben Simmons, según  las redes sociales, está tan a gusto en la piscina de su residencia) y sí ensalzar lo que su  compañero Mattisse Thybulle y la estrella Patty Mills están logrando. Cruzarse con él es volver  a desgañitarnos con un “¡que viene el lobo!”.  

¡Ah! Prometemos que en la próxima entrega, hablamos de nuestras chicas. Que lo de  ganar a las recientes campeones de Europa, Serbia, es aromatizar con canelita en rama el  postre olímpico.