Copa del Mundo 2019: Grecia, ¿Hasta dónde llegarán con Antetokounmpo?

Copa del Mundo 2019: Grecia, ¿Hasta dónde llegarán con Antetokounmpo?
Giannis Antetokounmpo, estrella de esta Copa del Mundo.

Antonio Rodríguez

Es el mayor atractivo de esta Copa del Mundo. Eso es indudable. Nunca antes, el vigente MVP de la temporada NBA había jugado una Copa del Mundo. Y para mayor anécdota, no es estadounidense, sino griego. Con Giannis Antetokounmpo, las expectativas de su selección, están por las nubes. La paradoja se acrecenta, por el estilo de juego que los helenos deberán aplicar para sacar mayor rendimiento a su estrella. Porque lo necesitarán de manera superlativa.

 Grecia es una selección cuyos argumentos troca con lo que históricamente -en parte- ha sido su esencia. Sí, deberán jugar su clásico “cinco contra cinco”, del que han sido “esclavos” toda la vida, muy ordenado, muy disciplinado y con pases muy medidos. ¿Razón? Pueden ser de las plantillas con menos tiro exterior de esta Copa del Mundo. No hay ni un solo especialista en el tiro. Baste decir que el mejor triplista en el pasado Torneo Acrópolis fue el mayor de los Antetokounmpo, Thanasis, que como bien ha mostrado a lo largo de su carrera (y lo vimos de cerca en MoraBanc Andorra), no es precisamente un cañonero al uso. Ni Papapetrou, Papanikolaou, Printezis o Larentzakis, brillan desde la larga distancia. La lesión de Kostas Sloukas les ha hecho mucho daño. Para el inicio de la Copa del Mundo permanecerá sin jugar, aunque ha viajado a China, cosa que hace 10 días se dudaba, a la espera de su evolución y resultados médicos. Así que, lo que toca es correr. Correr, a partir de la defensa.

La Selección griega deberá jugar como siempre, en equipo.

 Nunca en la historia del baloncesto se ha visto un jugador tan letal a campo abierto, como Giannis Antetokounmpo. Un mal pase rival, una pérdida de balón, aunque inicialmente la ventaja no sea mucha, se convierten en dos puntos casi de forma matemática, al ritmo de dos de sus zancadas. Es increíble. Verle en directo como tuvimos ocasión de verle en el OAKA, es impactante. ¿Cómo es posible dar esos dos pasos -interminables- entrando a canasta, con cambio de dirección incluso -lo que llaman en USA el “eurostep”- y ser capaz de machacar el balón con naturalidad? Cualquier otro humano, en el segundo paso, se queda clavado en el parquet, pensando que su máxima aspiración para rematar, sería una bandejita “tipo Vicente Gil”. Es una auténtica bestia física y por ello, los jugadores entrenados por Thanasis Stourkopoulos deberán ser férreos en defensa, para forzar malos pases rivales y correr. Su alternancia con defensas zonales, que con Giannis en primera línea, parece más una zona “3-3” que una “2-3”, con mucha movilidad, será el termómetro para que puedan salir en transiciones rápidas.

La lesión de Ioannis Athinaiou en la preparación, sirvió para el regreso obligatorio a la concentración de Evangelos Mantzaris, no con ciertas gotas de polémica, pues su descontento tras ser uno de los primeros descartes, fue evidente. Él y el fantástico Nick Calathes serán la brújula de este equipo, en ritmo, en precisión … y en nutrir al resto, sobre todo a la estrella de Milwaukee Bucks, con el que estamos convencidos que se entiende desde el primer día, porque ambos son virtuosos.

Ioannis Bourousis, el jefe del grupo.

Bueno, ellos y “el jefe”. Porque aquí, quien sigue mandando, será titular y producirá lo mejor para los suyos, es Ioannis Bourousis. Es “el jefe”. Su posición en pista dependerá de lo que Antetokounmpo quiera hacer. Le hemos visto muy abierto, fuera de la línea de tres, para que Giannis tenga espacios, como en poste bajo para distribuir a las mejores opciones de los tiradores. Será el líder y entrenador en pista. Y con ello cuentan.

Con estos argumentos, ¿hasta dónde pueden llegar? ¿Hasta dónde volar con un MVP de la NBA? Depende de la evolución y futuro rendimiento de Kostas Sloukas, porque la vida es muy diferente sin él. Con el problema del tiro exterior, aspirarán a algo más de cuartos de finales. Pero francamente, su techo no lo sabemos.