Grupo E: Popovich contra los problemas (pero pese a todo es el favorito)

Grupo E: Popovich contra los problemas (pero pese a todo es el favorito)
La selección de los Estados Unidos es la gran atracción del grupo

Javier Ortiz Pérez

Los tres primeros partidos de la competición serán el primer test real para saber si el equipo que ha presentado Estados Unidos puede de verdad aspirar a renovar un campeonato que está obligado a ganar, por mucho que haya pocos All Stars en su plantilla. Más que de resultados, será cuestión de sensaciones. Turcos y checos se matarán por la segunda plaza, mientras que Japón lo tendrá oscuro por mucho Rui Hachimura que presente como novedad.

ESTADOS UNIDOS: El gran transatlántico, amenazado, se agarra a los Celtics

Durante las últimas semanas y hasta meses, se ha hablado con insistencia de las ausencias que iba a acumulando, pero la superioridad del baloncesto estadounidense es tal respecto al del resto del mundo que pocos se atrevían a quitarle la etiqueta de gran favorito. Pero la reciente derrota en un amistoso contra Australia encendió definitivamente las alarmas: que USA no sea oro es una posibilidad tangible. Su gran estrella está en el banquillo: Greg Popovich ha demostrado que es un experto en convertir en máquinas de ganar a los equipos que pasan por sus manos. Y su asistente es Steve Kerr

Entre los doce jugadores de USA hay pocos que no serían estrellas en Europa. Es cierto que, cuando se saca la lista de los que han renunciado, pueden surgir dudas, pero es que Kemba Walker acaba de fichar por los Celtics tras llevar unos años impartiendo magisterio en Charlotte; sus futuros compañeros Jayson Tatum Jaylen Brown no dejan de progresar; Donovan Mitchell fue ‘rookie’ del año en la 2017-18 gracias a su insaciable instinto anotador; Khris Middleton es el perfecto escudero de Giannis Antetokounmpo en los Bucks y  Myles Turner es ‘5’ intimidador y con clase. ¿De verdad que son tan pocos argumentos? Hay que añadir un cuarto hombre de Boston: Marcus Smart. Cierto es que les hubiese venido bien la experiencia de un campeón NBA como Kyle Lowry, que apuró lo que pudo para poder estar en la lista.

La última derrota norteamericana en un Mundial hay que buscarla en las semifinales de 2006 ante Grecia. Fue un punto de inflexión que encauzó todo en la buena dirección. Y seguro que Popovich no quiere pasar a la historia como el que se desvía de ella, aunque muchos le hayan dicho que ‘no’.

Kemba Walker, en el amistoso ante España (Foto: FEB).

REPÚBLICA CHECA: Sin Vesely, toda la fe está en Satoransky

Para los checos si que ha sido un auténtico dolor que Jan Vesely no haya podido acudir a China. Con uno de los mejores pívots del universo FIBA todo hubiese sido mucho más fácil para una selección que había dado un paso adelante en los últimos años. Será su primer Mundial desde que se separó como país de Eslovaquia en 1992.

El amo es sin lugar a duda  Tomas Satoransky, que se postula para base titular en los Chicago Bulls después de dar el callo en los Washington Wizards, sobre todo cuando John Wall caía en una de sus frecuentes lesiones. Es un jugador que puede aportar en muchos aspectos: distribuye el balón generosamente, anota si se necesita y tiene la suficiente envergadura como para defender y hasta rebotear. Las esperanzas checas está en él por mucho que a su alrededor pueda haber piezas válidas como Patrik Auda y Pavel Pumprla, con paso por España incluido. Al puesto de ‘5’ en lugar de Vesely aspira hacia otro ‘viejo conocido’ como Ondrej Balvin, que acaba de fichar en Bilbao.

Asignado por lógica el primer puesto del grupo a Estados Unidos, el gran oponente de los checos es Turquía, a quien se medirá en la tercera jornada supuestamente con una victoria y una derrota en su casillero. Ganar ese partido jusficaría el viaje a China.

Tomas Satoransky, líder indiscutible checo (Foto: FIBA).

JAPÓN: Víctima propiciatoria, pero menos que otras veces

Víctima propiciatoria, pero menos que en otras ocasiones. El baloncesto nipón ha hecho un gran esfuerzo en los últimos años, pero apenas se ha visto reflejado en una mejoría de su selección en campeonatos internacionales. Sin ir más lejos fue séptimo en los Juegos de Asia el año pasado.

La esperanza en Japón se llama Rui Hachimura, un ‘4’ nacido en Toyama de padre beninés y madre japonesa. El chico ha heredado por lo que se ve los genes paternos porque se ha convertido en una fuerza de la naturaleza con sus 2,06 y una brillante carrera universitaria en Gonzaga, donde evitando ‘tentaciones’ ha durado tres años. Eso le ha convertido en un jugador bastante pulido ya y en el que los Wizards han confiado para el número 9 del último ‘draft’. Obviamente, todavía es muy joven (21), pero se confía mucho en él. Formará un imponente dúo interior con Nick Fazekas, probablemente el norteamericano más dominante de la liga japonesa desde que llegó allí en 2012. Con 2,11 y 34 años, continúa siendo productivo al máximo y, con Hachimura al alado, ya no tendrá tanto trabajo como tradicionalmente. La tercera pata de la mesa es Yuta Watanabe, un alero que disputó 15 partidos con los Grizzlies la pasada temporada, aunque todavía se trata de un jugador en desarrollo.

Lo normal sería que perdiesen sus tres partidos de la fase inicial y se marchasen para casa, a preparar el Mundial de 2023 parte del cual acogerán, pero… ¿quién sabe si no pueden darle un susto a Turquía o República Checa?

Rui Huchimura, la gran esperanza nipona (Foto: FIBA).

TURQUÍA: La cruzada de Ilyasova busca nuevos socios

Lejos parece el subcampeonato de 2010 ante la mano implacable de Kevin Durant y jugando en casa. El baloncesto otomano, con las plantillas de los ‘grandes’ copados prácticamente por jugadores extranjeros, no termina de ejecutar el relevo generacional que viene pidiendo desde hace años.

Hace ocho años la estrella era Ersan Ilyasova y ahora, lo mismo, aunque hay que ver cómo se readapta a un papel en que tendrá que hacer más cosas que en la NBA, donde está encasillado al papel de ‘4’ tirador constantemente abierto. Con 32 años todavía conserva bastante frescura física y es un tipo de carácter, capaz de liderar a una nueva hornada que tiene como rostros más reconocibles a Cedi Osman (Cavaliers) y Furkan Korkmaz (Sixers). Ambos están ante su gran oportunidad internacional. Como nacionalizado, Scottie Wilbekin tomará el relevo de Bobby Dixon/Ali Muhammed, ganando físico y perdiendo creatividad.  Una de las grandes incógnitas es si Semih Erden es todavía un factor importante, aunque en los últimos años ha salido de la primera línea del país. Falta les hace una presencia importante en el centro de la zona.  Ay si Enes Kanter se llevase bien con el presidente Tayyip Erdogan, ¿verdad?

Su acceso a la segunda fase de grupos no es complicada. Bastará con cumplir el pronóstico ante Japón y derrotar también a la República Checa. Después ya será más difícil saltar otra ronda y estar en cuartos de final.

Ersan Ilyasova lanza entre varios defensores (Foto: FIBA).

Calendario:

Jornada 1 (1 de agosto):

10.30: Turquía-Japón

14:30: República Checa-Estados Unidos

Jornada 2 (3 de agosto):

10.30: Japón-República Checa

14:30: Estados Unidos-Turquía

Jornada 3 (5 de agosto):

10.30: Turquía-República Checa

14:30: Estados Unidos-Japón