Grupo D: de la confianza ciega de Serbia al camino de redención italiano

Grupo D: de la confianza ciega de Serbia al camino de redención italiano
Serbia se ha postulado como una de las grandes favoritas, pero deberá empezar a demostrarlo ante un fuerte Grupo D

Javier Ortiz Pérez

SERBIA: El súper equipo de Sasha Djordjevic

Vuelve a la carga el subcampeón olímpico, europeo y mundial. La baja de Milos Teodosic fue un golpe, pero no tanto cuando uno recuerda que quien da la personalidad a este equipo es el entrenador, Sasha Djordjevic, un experto en plantear torneos cortos. La motivación siempre va a estar por las nubes porque sabe qué teclas tocar en cada momento, apelando al orgullo baloncestístico de un país que ama este deporte.

Nikola Jokic es hoy por hoy uno de los mejores pívots del mundo, un jugador que a base de cerebro puede combatir que su físico no sea especialmente atlético. Lo que ha hecho con los Nuggets estos últimos años ha sido para enmarcar: fundamentos en el poste bajo, tiro lejano, enorme visión de juego, facilidad para resolver partidos apretados… Hay que ver si todo eso lo traslada a un basket FIBA en el que ya apareció en Río-2016, pero antes de su explosión. Serbia da miedo, entre otras cosas, porque su suplente es un jugador de casi 2,30, Boban Marjanovic, del que se esperan minutos muy concretos, pero destructivos para el rival. La baja de Teodosic dará la oportunidad a Vasilije Micic de intentar confirmar el temporadón que se ha marcado en el Efes. Tampoco, oh sorpresa tratándose de un equipo balcánico, falta un tirador infalible, Bogdan Bogdanovic, ni un ‘3-4’ versátil como Nemanja Bjelica. Un equipo en el que el más bajito mide 1,95. Casi ná.

“Si nos cruzamos con USA, que Dios les ayude”. La frase de Djordjevic ha sido probablemente la más comentada en el pre-Mundial. Deja bien clara la fe de su equipo, que no parece conformarse con ver el segundo puesto como techo.

Nikola Jokic (y detrás, Sasha Djordjevic) (Foto: FIBA).

ITALIA: A ver si, por fin, son Italia a nivel competitivo

La vieja Italia regresa a un Mundial 13 años después (fue noveno en 2006) con la misión de dejar de ser la eterna decepción. Su rendimiento a la hora de la verdad ha estado muy por debajo del prestigio de buena parte de sus jugadores. ¿Harán esta vez un baloncesto a la altura de su cultura, competitivo y visceral, o seguirán con una desesperante frialdad, por mucha calidad que tengan?

A veces cuesta elegir entre Danilo Gallinari y Marco Belinelli, ¿verdad?. ‘Il gallo’, siempre con las lesiones de gravedad revoloteándole, viene de una sobresaliente temporada con los Clippers, pero acaba de ser traspasado a un equipo de pocas esperanzas cercanas como los Thunder y hay que ver cómo administra eso. Mientras, a Belinelli le salió regular lo de volver a los Spurs, aunque siempre ha parecido un hombre de mayor carácter su compatriota. Bajo el prisma anímico habrá que evaluar también a Alessandro Gentile, con luces y sombras en el Movistar Estudiantes, como lo ha demostrado su posterior regreso al mercado. Daniel Hackett y Luigi Datome, hombres importantes de ‘grandes’ de la Euroliga como CSKA y Fenerbahce, sí son valores seguros. Pero algo falta que, quizás, les pueda dar su seleccionador, Romeo Sacchetti, con mil batallas a sus espaldas en el basket de los 70-80 y que ahora intenta transmitir a sus chicos su gusto por la sangre del oponente.

La segunda plaza del grupo parece escrita para los italianos: cederla ante Filipinas o Angola sería una ‘vergogna’. En la segunda fase es toda una incógnita lo que puedan hacer los italianos, porque bien sabe España que, cuando se ponen a meter, pueden arrasar a cualquiera (Eurobasket 2015).

Danilo Gallinari y Marco Bellinelli, los dos grandes NBA italianos (Foto: FIBA).

FILIPINAS: Con el golpe de quedarse sin Jordan Clarkson

Uno de los tres países que acogerá el Mundial de 2023 (junto a Japón e Indonesia) quiere demostrar cuatro años antes el progreso de su baloncesto, que a veces va un poco por libre aplicando, como en China, 12 minutos por cuarto en su liga local. En 2016 en España solo ganó un partido de los cinco que jugó. A años luz queda su bronce de 1954.

Una cuestión principal era saber si podía contar con más de uno de sus nacionalizados. La federación peleó por poder unir a Jordan Clarkson al habitual ‘importado’, Andrey Blatche. Hubiese sido una gran incorporación: Clarkson, aunque en uno de los peores equipos de la competición, los Cleveland Cavaliers, hizo una gran temporada. Pero finalmente no ha podido ser, por mucho que se haya demostrado que sus raíces son filipinas, y deja a Blatche muy solo. Ha sido el referente de la selección en los últimos años, mostrando una implicación máxima. Los tiempos en los que era un interior muy potente de la NBA, basado en un físico excepcional, ya están lejos en el tiempo, pero todavía puede ayudar mucho. El resto del equipo juega en Filipinas y no ha dado demasiado que hablar más allá de la multitudinaria pelea con Australia en la clasificación. Al frente estará Yeng Guiao, de 60 años, una leyenda de los banquillos en su país.

El calendario ha deparado que el debut sea el día más importante para los filipinos, ya que se miden a Italia. Si dan la sorpresa, supuestamente reservarán fuerzas ante Serbia en la siguiente jornada, ya que tendrían a tiro la clasificación en la tercera ante Angola.

Andrey Blatche (Foto: FIBA). 

ANGOLA: Escasa renovación de caras

En los años 90, bien lo sabe España, fue el gran animador del basket africano, con jugadores muy físicos y algún que otro tirador letal. Llegaron a clasificarse para cinco Juegos Olímpicos consecutivos. Ahora ya no hay tanta calidad en sus filas y sus expectativas deben ser obligatoriamente bajas.

Carlos Morais, escolta, y Yannick Moreira, pívot, son los únicos componentes de la plantilla que juegan en Europa, en Portugal e Italia, respectivamente, y sobre ellos recaerá el peso del equipo. El segundo se fue de España-2014 con una marca para el recuerdo: nadie superó en un partido los 38 puntos que le hizo a Australia. Mientras tanto, Eduardo Mingas se presenta como el jugador más veterano del campeonato a sus 40 años. Es una leyenda en su país, en el que sigue teniendo una gran ascendencia. Los registros oficiales le dan 2,01, pero parecen exagerados. En todo caso, un guerrero en la zona que se las sabe todas. No será el único veterano del vestuario: junto a Olimpio Cipriano (37) y el nacionalizado Reggie Moore (38 y que hace una década en las filas del Illescas) forma un trío en el que pueden faltar piernas, pero no experiencia. El norteamericano Will Voigt, anteriormente en Nigeria, lleva el equipo desde 2017.

Un mal menor sería plantarle cara a Filipinas y evitar el último puesto del grupo, pero está difícil. La segunda fase parece terreno vedado.

Celebración de una victoria angoleña (Foto: FIBA).

Jornada 1 (31 de septiembre):

9.30: Angola-Serbia.

13.30: Filipinas-Italia

Jornada 2 (2 de septiembre):

9:30: Italia-Angola

13.30: Serbia-Filipinas

Jornada 3 (4 de septiembre):

9.30: Angola-Filipinas

13.30: Italia-Serbia soNoӰ>S3�