Grupo C: Primer episodio asequible, en teoría, para una España coral

Grupo C: Primer episodio asequible, en teoría, para una España coral
Una renovada España afronta con garantías la primera fase de grupos

Javier Ortiz Pérez

España salió contenta del sorteo. Como cabeza de serie tenía esa ventaja, pero es que el bombo le sonrió porque no le emparejó con selecciones como Puerto Rico, Túnez e Irán que supongan una amenaza que pudiese desgastar su camino hacia la segunda ronda. Sí será importante acceder a ella con pleno de victorias porque todos los resultados que se produzcan se arrastrarán. En teoría, pueden hacerlo.

ESPAÑA: Marc como nuevo ‘jefe’ de un equipo sólido

¿Qué decimos de los nuestros?  Pues que, por mucho que nos falte gente como Pau Gasol, Sergio Rodríguez o el refuerzo de súper elite que suponían o bien Serge Ibaka o bien Nikola Mirotic, seguimos siendo una potencia, sobre todo por el carácter competitivo que se ha impregnado en el baloncesto nacional hace ya décadas. Con la sabia mano de Sergio Scariolo en el banquillo (pocos saben mejor administrar un campeonato así), la teórica sencillez de la primera fase de grupos debe ayudar al equipo a crecer poco a poco y encontrar del todo los roles.

Buscándole algo bueno a la ausencia del mejor español de la historia, el gran Pau, el equipo no estará tan condicionado a jugar alrededor suyo, aunque su hermano Marc heredará el puesto de ‘go-to-guy’. Scariolo le pedirá más  tiros que en los recientes campeones de la NBA, los Toronto Raptors, donde ha ejercido más bien de ‘point center’. En los partidos amistosos se ha visto un juego muy coral, con muchos jugadores pudiendo aparecer para decidir. Ricky Rubio se prevé como director de juego mandón, mientras que habrá que esperar el desarrollo de Sergio Llull en su posición bisagra de 1-2. No falta físico en las alas con Víctor Claver y Juancho Hernangómez, ni tampoco ‘tiros pegaos’ con Rudy Fernández, muy cómodo en su disfraz de jugador de equipo que se transforma en estrella cuando el partido lo requiere. Por dentro, Pierre Oriola estará dispuesto a  partirse la cara con cualquiera y Willy Hernangómez  dará descansos de calidad a Marc.

Pasaron los mejores tiempos de una generación mágica, pero hay que ir a por medalla, claro. Será una lucha encarnizada a partir de los cruces, a los que sería rarísimo no poder acceder. Será entonces un ‘cara o cruz’ al que estamos muy bien acostumbrados.

Marc Gasol (Foto: FEB).

PUERTO RICO: Esperando a los nuevos ‘Piculín’ y Carlos Arroyo

No es la mejor época del baloncesto puertorriqueño, huérfano de un gran referente en el que confiar y que hasta ahora no le había faltado, desde la época de ‘Piculín’ Ortiz a la de Carlos Arroyo. La ausencia de Juan José Barea puede salir muy cara. No faltan jugadores nacidos y criados en Estados Unidos, con experiencia en el basket FIBA, pero las dificultades en la clasificación (balance 8-4) fueron ya una advertencia de que hay mucho que mejorar.

Gian Clavell lo ha hecho decentemente en la Liga Endesa. Es un jugador con puntos en las manos (12,5), aunque también ha demostrado que tiene que sentirse muy a gusto para poder rendir y que, si no es así, resta más que suma. Previsiblemente compartirá el balón con otros exteriores  como Gary Browne y el joven Isaiah Piñeiro, que acaba de firmar por los Kings, a la vista de que el juego interior ofrece bastantes dudas.  Ni Chris Brady ni Devon Collier parecen jugadores que puedan tener una gran producción. Más conocido que todos ellos es el seleccionador, Eddie Casiano, que dejó un gran recuerdo en Granada hace 20 años.

En un grupo más exigente se podría cuestionar que pudiese acceder a la segunfa fase, pero no parece que ni Túnez ni Irán vayan a ser suficiente amenaza. A partir de entonces ya va a ser todo mucho más complicado.

Gian Clavell celebra la clasificación (Foto: FIBA).

TÚNEZ: La insistente soledad de Salah Mejri

El primer rival de España es tradicionalmente uno de los mejores equipos de África, como demostró en la clasificación pese a la ausencia de varios de sus principales jugadores (balance 10-2). Cuando se trata de jugar ante equipos de otros continentes todo se le pone más oscuro a Túnez, que acabó último en el  único Mundial que hasta ahora ha jugado, el del 2010.

Salah Mejri continúa siendo la gran referencia del baloncesto tunecino. Resulta difícil decir si, a sus 33 años, sigue siendo el mismo ‘5’ que puede llegar a dominar los partidos con facilidad, sobre todo si no tiene un jugador de su tamaño (2,18) delante. En las últimas temporadas apenas si ha saltado a la pista con los Dallas Mavericks más que cuando los encuentros estaban ya decididos. ¿Puede ofrecer lo dejó claro en el Obradoiro y, menos, en el Real Madrid? Sus escuderos serán dos ex Liga Endesa como el escolta tirador Michael Roll (Zaragoza 2012-14 y Baskonia 2016) y el batallador ala-pívot Ben Ronmdhane (Murcia 2013-14).De ello dependerá la suerte de una selección por lo demás cuajado de nombres desconocidos en el concierto internacional. Se percibe que les está costando renovar las caras: Radhouane Slimane tiene 38 años, Nikar Knioua 36 y varios más superan la treintena.

Como mínimo, Túnez intentará ganar en la segunda jornada a Irán para evitar la última plaza del grupo y, si lo consigue, buscará sorprender a Puerto Rico en la última para acceder a la segunda fase de grupos. Le sabría a gloria bendita.

Salah Mejri (Foto: FIBA).

IRÁN: En manos (otra vez) de Hamed Haddadi

Haber inyectado petrodólares a la liga iraní atrayendo a foráneos que buscan alargar sus carreras no ha servido aparentemente para mejorar el nivel del basket local. Incluso perdieron más partidos de la cuenta en la clasificación (8-4). Su expectativa en China no es halagüeña.

Y es que le pasa algo parecido a lo de Túnez: todas sus fichas están metidas en lo que pueda hacer su ‘5’ titular, Hamed Haddadi, que con 34 años ya ha pasado su mejor época (incluso llegó a jugar cinco campañas en la NBA). Es de prever que muchos balones sigan pasando por él, un tipo inmenso, pero bastante coordinado. En los últimos tiempos ha vuelto a casa, jugando para el equipo que más hombres aporta a la selección, el Bandar Imam Petrochemical Club. Su mejor apoyo puede ser Aaron Geramipoor, un 2,12 nacido en Gran Bretaña y al que vimos en España en LEB Oro con Breogán y Ourense. No faltará, a sus 36 años, Samad Nikkhah Bahrami, el alero habitual compañero de batallas de Haddadi. Han apostado con un entrenador ‘de la casa’ como Mehran Shahintab.

El paralelismo con Túnez continúa, aunque en su caso el calendario es radicalmente distinto: quedarán muy tocados si pierden el primer día con Puerto Rico. En la segunda jornada pueden ganar a los tunecinos, pero cerrarán el grupo ante España.

Hamed Haddadi, a punto de anotar (Foto: FIBA).

Calendario:

Jornada 1 (31 de agosto):

10.30: Irán-Puerto Rico

14.30: España-Túnez

Jornada 2 (2 de septiembre):

10.30: Túnez-Irán

14.30: Puerto Rico-España

Jornada 3 (4 de septiembre):

10.30: Puerto Rico-Túnez

14.30: España-Irán