España, más cerca de China 2019

España, más cerca de China 2019

Antonio Rodríguez

El drama y los quebraderos de cabeza rondaron por el Wizink Center, pero finalmente la Selección Española logró la victoria (85-82) ante Letonia, lo que significa que se esté a un paso tan solo de la clasificación para la Copa del Mundo de China. Por primera vez y coincidiendo con esta cuarta ventana, a nuestro Equipo Nacional le vimos pasando por problemas, síntomas que dejaron una derrota y dejarse remontar 18 puntos en la 2ª mitad el pasado lunes y lo más preocupante, 14 puntos a falta de 5 minutos, 9 a falta de 2.

Mejores rivales, nuevas incorporaciones que necesitan de tiempo de acople y encarar encuentros frente a equipos que, claramente, llevaban muchos más días que los españoles entrenando pueden ser 3 síntomas para crear una radiografía del regusto a quina de esta nueva ventana. “Sabíamos que algunos llevaban concentrados 15 días con su selección” nos reconocía Javier Beirán al día siguiente, durante la presentación de la Liga Endesa, uno de los artícifes del triunfo ante Letonia, con 14 puntos y 3/5 en triples. “Es que veías que se sabían nuestros sistemas y en defensa, los cambios las ayudas… Eran automáticos en ellos”. Y eso se notó, primeramente ante Ucrania, cómo defendían los dos contra dos, la importancia que tenían sus pívots -aun siendo “novatos” en tales lides, como Alex Len-, la precisión de la zona letona, cómo atacar el aro con hombres pequeños… Detalles que denotan trabajo y tiempo de ventaja.

Si fue decepcionante el viaje a Kiev, el último cuarto ante Letonia también nos dejó la acidez de una mala digestión, dentro del marco de un equipo que nos ha emocionado y ha mostrado todos sus parabienes, como para que la ensalcemos hasta el extremo y conviertan estas ventanas FIBA, inicialmente con escaso atractivo en el calendario, un motivo para estar delante de la tele conscientes que nos iba a gustar lo que veríamos.

Hablamos en la columna del pasado lunes que, algo que ha tenido mucha importancia ha sido el bloque, el equipo, LA FAMILIA que se creó entorno a estas ventanas. La conexión fue fantástica entre los fijos a lo largo de estos seis partidos -porque compromiso, han tenido todos los que han jugado-. Y ese bloque hacía que Quino Colom lo haya bordado y paradójicamente, su aportación sea más destacada que la de un jugador, eminentemente de mayor calidad, como Sergio Rodríguez. Ser principiante en un extraño marco ya establecido, no ha debido ser fácil. Pero traduzcámoslo en síntomas:

-          No gustó la defensa del bloqueo y continuación central. El orden que imponía Fran Vázquez, no lo hemos vuelto a ver en su ausencia. Su control de tales situaciones, nos hacen rendirnos ante este jugador que, no se verá reflejado en las estadísticas tal eficiencia, pero cuando no ha estado, se navegaba a la deriva. Sean los pases bombeados a Alex Len o las entradas de Janis Strelnieks (20 puntos el lunes y traernos todo el choque con la calle de la amargura), un alto y un bajo, presentaron muchas debilidades ante nuestros ojos.

-          El problema que tienen las defensas en zonas es que cuando se fallan tiros, aun estando bien atacada, se pierde confianza. Y esto sucedió en el parqué del Wizink. En la primera mitad se hizo un traje a nuestros rivales en ataque, por la habilidad de Colom, del “Chacho”, de Jaime Fernández y porque sus pívots en defensa, no eran ni una sombra de lo que fueron los ucranianos, que sí negaron cualquier posibilidad de entrada. Sin embargo, cuando ellos cambiaron a defensa zona, aunque no se atacase de la forma más académica, sí el talento de nuestros representantes hizo que se crearan buenas posiciones de tiro. Y se fallaron. Y se empezó a jugar peor, porque se perdió fe en ello. 

-          Sergio Scariolo optó por el remedio de poner en pista a Sergio Rodríguez y Pierre Oriola (magnífica la actuación del pívot el pasado lunes), los dos mejores representantes de un pick&roll. La filosofía era clara: ataquemos la zona con sistemas de individual. Y funcionó. Y más aún cuando se sacó de la manga el añadir un alero más -Javi Beirán- en la posición de “4” y así, facilitar más las amenazas en el tiro exterior con pases. Y se dio un empujón, como para sentenciar el choque -o eso pensamos- en los últimos 5 minutos. Pero esa medida fue mantenida demasiado tiempo. Letonia tenía superioridad física, capturaron rebotes en ataque para anotar puntos y un parcial de 2-12 para poner el 81-82 en el electrónico, pudo llevar el encuentro al traste, de no ser por la canasta final de Colom y sus ulteriores tiros libres.

Faltó la claridad de ideas de estar en pretemporada, lógicamente. Y por ello, ahora pensamos en acabar con un triunfo que otorgue el octavo y la posibilidad casi matemática de clasificación para China. Y ya. Dar por zanjado estas ventanas y eso sí, agradecer como es debido a todos y cada uno de los representantes que han estado en ellas. Porque a pesar de este fin de semana, la gratitud hacia ellos por los buenos ratos que nos han hecho pasar, debe ser enorme.