Pues, a por Letonia

Pues, a por Letonia

Antonio Rodríguez

Y titulamos con un “pues” inicial, a modo de mueca de decepción por la primera derrota en tierras ucranianas. España se vio doblegada por primera vez en estas ventanas FIBA (76-65). Cuarta ventana, primera de esta segunda fase de clasificación de cara a la Copa del Mundo en China, que nos demostró que los rivales suben unos cuantos peldaños en calidad. El choque en Kiev fue toparnos con una nueva realidad de jugadores más altos -sobre todo en el caso de la selección de Ucrania, estatura que nos trajo a maltraer- y con más talento que los encontramos en la fase previa.

Fran Vázquez interioriza en su figura mucho de lo que es el marco de estas ventanas FIBA. Ha sido el titular en 5 de los 6 enfrentamientos hasta la fecha. Y aunque ya, porque el cuentakilómetros de los saltos y carreras acumulan muchos ceros, pero resultaba ser muy importante. Fran englobaba todas las virtudes de estos combinados: el tremendo compromiso, como el de todos los asistentes de manera fija a estas tres convocatorias, la rápida y obligada adaptación en cuestión de días y por extensión, el entendimiento con muchos de sus compañeros. Uno de ellos y por encima del resto, con el que más ‘clic’ hizo, el base Quino Colom. El combo Colom-Vázquez ha sido de los que mejores cosas ha dado al plantel de Sergio Scariolo. Sus bloqueos y continuaciones eran fantásticos, columna ofensiva inicial por la que tenían que rebanarse la sesera todos los rivales contra los que nos hemos topado. Pues el pasado viernes en Kiev, Fran no estuvo (por problemas en la espalda) y aunque se contó con un puñado más nutrido de “euroligos”, se echó en falta su aportación. No a nivel individual, sus suspensiones, su juego en poste alto y la seguridad reboteadora, sino toda la conexión con Colom y el resto de compañeros. Y es entonces, cuando nos damos cuenta lo complicado que es eso de la conjunción en tales circunstancias.

Esta vez se tenía a Pierre Oriola, a Joan Sastre y sobre todo, de manera estelar, a Sergio Rodríguez. Pero hay que acoplar todo eso y lograr tal conexión en tiempo récord. Y a pesar de la buena voluntad de todas las partes, -salta a la vista el papelón de Sergio Scariolo, en esta ocasión, con diferente cuerpo técnico del habitual, al margen de unos jugadores siempre cambiantes-, no siempre se consigue dar con la tecla. Y fue lo que sucedió en Kiev. Ellos, más trabajados, supieron incidir en defensa donde más daño se hace, sus ayudas y rotaciones estaban más sincronizadas y en ataque, supieron aprovechar las carencias que irremediablemente otorgan unos cuantos -escasos- entrenamientos.

Vaya por delante que el talento de Alex Len, grande, rápido en movilidad y transiciones, con buena colocación permanente, al igual que su compañero Viacheslav Kravtsov, resultó complicadísimo defender. A eso, añadan en la defensa española dudas, falta de armonía y tempo, para detener sus continuaciones de bloqueos y pases hacia tiradores. Y así podamos entender que, la conjunción del grupo a base de recetas con píldoras durante escasos días, resultó esta vez en Kiev, insuficiente. Ellos capturaron 41 rebotes. Los nuestros, 34. Ucrania repartió 23 asistencias. España, 10. Y lo que más hizo sangrar, nuestros rivales anotaron el 50% de sus tiros (30/60), cuando nuestros representantes se quedaron en un pírrico 35,9% (23/64). Ver cómo los grandes continuaban bloqueos sin obstáculos en su camino hacia el aro para atrapar balones arriba, donde no llegaban los españoles, explica mucho estos porcentajes. Sumen las escasísimas canastas para lo que nos tienen acostumbrados y certificaremos estas estadísticas.

Todo ello con la colaboración por primera vez, de Sergio Rodríguez, que anotó canastas de un enorme mérito, pero al que se le notó la falta de acoplamiento con unos jugadores con los que pocas veces ha coincidido. Su 5/14 en tiros de campo y su 1/6 en triples evidenció no estar nunca a gusto en pista. Así se justifica y valora la dificultad de lo que es formar parte de un grupo, aunarlo tácticamente tan a las prisas, aunque se cuenten con estrellas del influjo del canario.

Pues hoy llega Letonia. Francamente, pensamos que serán más fáciles -al menos, accesibles- de encarar, no por el hecho ya de jugar en casa (hoy, en el Wizink Center, a las 19:00), sino porque los letones “cuadran” mucho más con nuestro estilo. Si los ucranianos desbordaron con el juego interior -más los triples, sobre todo de Sviatoslav Mikhailiuk- los letones tienen sus mayores poderes en el perímetro, altamente peligroso, pero mucho más adecuado a nuestros intereses. El conocido por todos nosotros Janis Timma y el base Janis Strelnieks, ambos compañeros en Olympiacos esta temporada a punto de iniciarse, son las mayores amenazas, a los que tenemos que añadir también como buen pelotón que flanquea su liderazgo, los tiradores Janis Blums, Aigars Skele, Artis Ate y Ojar Silins.

Su juego para los tiradores es peligroso, pero España cuenta con gente rápida para ello. Estaremos muy atentos a las evoluciones y a lograr la séptima victoria, a una de lograr -no matemáticamente, pero casi- el pasaje para tierras chinas. Así que, “pues, a por Letonia”.