Mario Bruno Fernández: De la ACB al Planeta Mini 2018

Mario Bruno Fernández: De la ACB al Planeta Mini 2018
Foto: FEB

Mario Bruno Fernández observa el Catalunya-Canarias femenino a pie de pista y alejado de los focos, los que alumbran a los verdaderos protagonistas: jugadores y jugadoras. El que ahora es el actual responsable de las selecciones catalanas vive el Planeta Mini 2018 desde la barrera pero con la mente inundada en recuerdos de alguien que vivió esta misma experiencia en Mini, Infantil y Cadete como jugador junto a compañeros como Jordi Grimau (CB Palencia) o Nacho Martín (Bàsquet Manresa). "Me emocioné el primer día que llegué", rememora.

Formado en las categorías inferiores del FC Barcelona y con una dilatada carrera ACB a sus espaldas tras pasar por CB Gran Canaria (2006/2009), Joventut (2009/2010) y CB Granada (2010/2011), ahora pone toda su experiencia al servicio de la Federación Catalana de Basquet sin perder ni un detalle de lo que ocurre en San Fernando y sin perder de vista lo más importante.  "Parecerá típico y tópico pero yo no recuerdo ni los resultados ni los partidos. De lo que más me acuerdo es de todas las anécdotas que viví fuera de pista en cada campeonato. En el torneo Mini es la primera vez que convives en una situación pseudoprofesional. Estás totalmente fuera de tu realidad... ¡Dejas de ir al cole para jugar a baloncesto! Es como una película", explica.    

Por eso Mario no duda en poner en valor todo lo que una experiencia como el Planeta Mini 2018 puede aportar a todos y cada uno de los jugadores que disfrutan de cinco días inolvidables. "Es imposible no emocionarse al ver todas las sensaciones que se generan alrededor de un campeonato como este. Te fijas en cómo lo viven los jugadores pero también las familias. Vienen padres... ¡Y abuelos! Es increíble. Se trata de una primera gran experiencia para todos. En cada club seguro que se viven torneos muy especiales pero esto es diferente. Por eso también dejamos que los chicos y chicas puedan compartir ciertos momentos con las familias durante el campeonato aunque intentamos que no sea para hablar de baloncesto", apunta.    

CRECER DESDE EL BALONCESTO    

La selección catalana mini femenina disfrutó de su victoria ante Canarias

Además hace hincapié en la importancia de la otra cara del baloncesto en un campeonato de estas características: "Desde la FCBQ trabajamos en un programa de forma paralela al torneo que es el Baloncesto Invisible. Tratamos de trabajar los valores que se desprenden del deporte pero que no necesariamente se ven explícitamente: compañerismo, solidaridad, responsabilidad, compromiso... Si a un padre le preguntas sobre si su hijo llegará a profesional seguramente te dirá que no lo sabe. Si le preguntas si quiere que sea una buena persona no hay duda que contestará que sí".    

Y agrega: "En un campeonato como el Planeta Mini todos los niños y niñas crecen a nivel personal y como componentes de un grupo. Estadísticamente son privilegiados porque poca gente tiene la oportunidad de estar aquí. Intentamos que no pierdan la noción de la realidad".    

Por ello, para Mario uno de los grandes retos para todas las selecciones es sin duda generar una sensación de equipo en un torneo en el que emociones de todo tipo están presentes dentro y fuera de la pista. "No hay que perder de vista que son niños y ellos son los primeros en relativizar victorias y derrotas. Somos los mayores los que a veces nos cuesta cambiar el chip. Los jugadores lo viven con mucha intensidad en el momento pero a los 30 minutos desconectan y ya están jugando en la grada, animando a otros equipos... Nosotros tratamos que en el momento de estar en pista hagan el juego que en ellos es normal. Que no se dejen llevar por el ambiente y siempre prioricen el colectivo. Es difícil generar una sensación de equipo en una selección de jugadores pero nosotros lo trabajamos desde hace 9 meses atrás con las distintas concentraciones que hacemos a lo largo del año", señala.    

Precisamente el Planeta Mini 2018 es el final de un largo camino, de mucho trabajo y de experiencias conjuntas. Imposible reducir simplemente con el resultado final. "La valoración del camino no la haremos por lo que ocurra al final sino por el propio camino que hemos recorrido. Eso es lo más importante", sentencia.

Hermandad total entre las selecciones de Euskadi y Navarra