URUGUAY-67: La URSS abre su cuenta

URUGUAY-67: La URSS abre su cuenta

Javier Ortiz Pérez

Lugar: Mercedes, Salto y Montevideo (fase de clasificación), Montevideo (fase final) y Córdoba (fase de consolación).

Fechas: 27 de mayo al 11 de junio.

Número de participantes: 13.

Podio: URSS (oro), Yugoslavia (plata) y Brasil (bronce).

El origen:

Esta vez no hubo problemas para la designación y Uruguay fue la escogida, aunque sí con las fechas. En principio el Mundial iba a ser en el último trimestre de 1966, pero la tensión que se esperaba en las elecciones generales del país aconsejó retrasarlo hasta finales de mayo del siguiente año, en pleno invierno austral, lo que trajo no pocos problemas.

Fotografía Archivo Fotográfico MUSEO FEB ESPACIO

El desarrollo:

…Al igual que en dos tres campeonatos anteriores, doce selecciones se repartieron en tres grupos de cuatro de los que salieron campeón y subcampeón para unirse al anfitrión en la fase final en forma de liguilla.

…En la fase final hubo mucha igualdad y emoción en los partidos entre los máximos favoritos. El sistema de liguilla empujó a que hasta la última jornada no se decidiese el medallero. La URSS vencía a Yugoslavia en un duelo a muerte entre dos equipos que estaban igualados a triunfos (71-59) y quedaba a expensas de que en el último partido Brasil le echase una mano superando a Estados Unidos. Así lo hizo (80-71), dando el primer título a los soviéticos, y por añadidura, a un equipo europeo. Los americanos, que dominaban los Juegos Olímpicos, quedaron fuera del podio.

Colección MUSEO FEB ESPACIO 2014

La final:

Ese partido entre URSS y Yugoslavia debe ser considerado la teórica final, aunque no fuese el último partido en jugarse. Los soviéticos fueron la mayor parte del tiempo por delante (ya ganaban al descanso por 33-26). Jaak Lipso y Anatoli Polivoda se repartieron equitativamente el protagonismo anotador (16 puntos) frente a un conjunto que dirigía Ranko Zeravika, que unos años después entrenaría en España. Hubo 15.000 espectadores en el Cilindro Municipal de Montevideo.

La estrella:

Ivo Daneu, esloveno de nacimiento, fue nombrado mejor jugador del torneo. Era un jugador polivalente, capaz de revolucionar un partido desde casi cualquier posición.

También destacaron…:

Modestas Paulauskas, alero de 1,94, fue uno de los primeros grandes jugadores lituanos de la URSS. Jugador muy fuerte y de gran talento.

Mieczyslaw Lopatka empezaba a convertirse en leyenda del baloncesto polaco (236 veces internacional). Fue el máximo anotador del Mundial de Uruguay con 19,7 puntos de media.

Colección MUSEO FEB ESPACIO 2014

Radivoj Korac compartió el papel de líder con Daneu. Dos años después fallecería en accidente de tráfico y su apellido fue recordado en una competición continental.

Luis Claudio Menon, pívot brasileño de 1,96, ya había sido oro en 1963, fue bronce en 1967 y completaría su colección con la plata de 1970 en Yugoslavia.

Las anécdotas:

…Finales de mayo y principios de junio equivalen al invierno en esa zona del mundo, así es que los encuentros se disputaron con muy bajas temperaturas. El Cilindro Municipal de Montevideo, sede de la fase final, se empezó a llamar popularmente ‘El Frigorífico’.

…Los pabellones entonces no disponían de un sistema de calefacción tal y como hoy conocemos, así es que la solución fueron unas estufas eléctricas que se colocaron cerca de los banquillos y la mesa de anotadores. La imagen de público que llevó sus propias mantas a los partidos se hizo habitual.

…Hablando de mantas, y no hay que olvidar que eran los años de la ‘Guerra Fría’, los jefes de las delegaciones norteamericana y soviética tuvieron que compartir la misma en el palco presidencial del partido que enfrentó a ambas selecciones. El presidente de la FIBA, William Jones, fue el que impulsó esa ‘complicidad’ tan poco habitual por entonces.

Colección MUSEO FEB ESPACIO 2014

…Por primera vez el trofeo de ganador fue de oro. Se diseñó y cinceló en Egipto y tenía grabado el nombre del inventor del baloncesto, James Naismith. Grandes medidas de seguridad la rodearon tanto en su traslado desde El Cairo como en su tiempo en Montevideo: un año antes, la Copa Jules Rimet del Mundial de fútbol había sido robada en Inglaterra.

La actuación española:

El décimo puesto en el Europeo de 1965 se quedó muy lejos de las cuatro plazas que se concedían para el ‘Viejo Continente’. España tendría que seguir esperando para volver a un Mundial en el que no aparecía desde 1950.