ITALIA 1969: La URSS pierde, pero gana

ITALIA 1969: La URSS pierde, pero gana

ITALIA 1969: La URSS pierde, pero gana

Lugar: Nápoles y Caserta.

Fechas: 27 de septiembre al 5 de octubre.

Número de participantes: 12.

Podio: URSS (oro), Yugoslavia (plata) y Checoslovaquia (bronce).

El origen:

Era raro que un país como Italia, después de tres décadas de Campeonatos de Europa, no hubiese organizado ninguno. Fue una candidatura muy ‘sureña’, con Nápoles como sede principal y Caserta como ‘satélite’. La gran novedad fue la reducción de equipos y días de competición: de 16 a 12 y de 12 a apenas 9.

 Cartel del campeonato.
Cartel del campeonato.

El desarrollo:

…El sistema de competición fue similar, en cualquier caso. En vez de dos grupos de ocho que originaban los cruces decisivos, serían dos de seis.

…En el A, con sede en Caserta, se produjo un hecho histórico en la quinta jornada: la URSS veía ante Yugoslavia cómo concluía su racha de 55 victorias consecutivas en el Europeo (73-61). Ambos ya estaban clasificados para semifinales. En el B, que se jugó en Nápoles, Checoslovaquia impuso su ley (5-0) e Italia perdió el segundo puesto el último día en detrimento de Polonia.

…En semifinales, soviéticos y yugoslavos consiguieron el pase a la final de modos muy distintos. Mientras que los de Aleksander Gomelski no sufrieron ante los checos (83-69), los de Ranko Zeravica las pasaron moradas contra Polonia (76-74). La gran revancha estaba servida.

Palazzetto dello Sport de Nápoles.
Palazzetto dello Sport de Nápoles.

La final:

Y ahí la URSS no se dejó sorprender de nuevo, aprendiendo de sus errores de la primera fase y llevando casi siempre la delantera en el marcador (41-33 al descanso; 81-72 al final). 20 puntos para Modestas Paulauskas y Vladimir Andreev  y 13 para Sergei Belov y Gennadi Volvov. Mal día para Kresimir Cosic, que se quedó en 8 defendido por Volnov. Se conserva un pequeño resumen.

La estrella:

Sergei Belov estaba adquiriendo una fantástica madurez, bien rodeado de veteranos. Un jugador de una inteligencia enorme, nada egoísta pese a su talento de cara al aro.

Sergei Belov, jugador más valioso.
Sergei Belov, jugador más valioso.

También destacaron…:

Ivo Daneu, ausente dos años antes en Finlandia en el intento de Zeravica de rejuvenecer el equipo, regresó con brillo a la selección, en la que ya mandaba Kresimic Cosic bajo los tableros. Edward Jurkiewitz fue una máquina de anotar para Polonia: sus 20,3 solo fueron superados por el griego Georgios Kolokythas, que con 23,5 repitió galardón. Clifford Luyk venía de otra galaxia y se mostró igual de dominante que solía hacerlo aquellos años en la Copa de Europa con el Real Madrid.

Cosic intenta anotar ante Andreev.
Cosic intenta anotar ante Andreev.

Las anécdotas:

…El Palazzetto dello Sport se había construido unos años antes en el barrio de Fuorigrotta (Nápoles) para acoger los Juegos del Mediterráneo. En su momento fue una instalación modélica, pero ahora está abandonada, a la espera de que se consiga la financiación suficiente para ejecutar su reforma.

…Como sería tradición, la URSS alineaba al jugador más alto: Vladimir Andreev (2,15), que había recogido el testigo de Janis Krumins y se lo pasaría a otros como Vladimir Tachenko. Parte del trabajo de Gomelski consistía en recorrer el inmenso país a la búsqueda de gigantes como ellos.

…En Italia se asomaban dos jugadores que marcarían una época: el finísimo base Pierluigi Marzorati disputaba el primer Europeo cadete oficioso en las mismas fechas, en la cercana Nocera, y el durísimo pívot Dino Meneghin ya se peleaba con quien fuese necesario en la absoluta. Ambos se estarían enfrentando a equipos españoles hasta entrados los años 90.

…La gran ausencia fue Francia, que había participado en todos los Europeos hasta entonces. También faltó en 1975 en Yugoslavia. Ningún país ha estado en tantas citas continentales, aunque no consiguió ganarla hasta el 2013.

…La seguridad en Nápoles fue cuestionada. A Fernando Font, uno de los periodistas españoles que acudió, le extrañó que, cuando llegó a su hotel, le dijesen: “¿Pero aún lleva usted radio en el coche? Si no la encuentra mañana, vaya al ‘rastro’ y seguro que allí se la venden”. Afortunadamente, todo siguió en su sitio.

Clifford Luyk se duele de un golpe en el suelo.
Clifford Luyk se duele de un golpe en el suelo.

La actuación española (5º):

…España se clasificó sin demasiados problemas en el Preeuropeo de Mataró, pero pagó un alto peaje: Wayne Brabender, ya nacionalizado, se lesionó de gravedad y estuvo casi dos años sin jugar.

…Ya en Italia, la maldición de la derrota en el primer partido se prolongó, esta vez ante los anfitriones (65-52) y tampoco hubo suerte en un apretado final ante Polonia, cuando Enrique Margall falló un tiro libre que hubiese llevado a la prórroga (79-78). Contra Checoslovaquia era misión imposible (97-60), pero a partir de entonces todo fueron victorias. Las cosechadas ante Rumanía (78-63) e Israel (90-81) posibilitaron luchar por el quinto puesto.

…El conjunto de Díaz-Miguel siguió sacando lo mejor de sí mismo, primero sufriendo al máximo ante Bulgaria (78-75) y después asegurándose el quinto lugar ante Italia de nuevo (71-66). Una feliz forma de terminar en la que tuvo mucho que ver la charla motivadora que dio Raimundo Saporta a los jugadores después de la tercera jornada. España se situaba al frente de Europa Occidental, aunque al mismo tiempo se lamentaba por la ausencia de Brabender.

…Víctor Escorial, Vicente Ramos, Chus Codina y Nino Buscató (bases); Cristóbal Rodríguez, ‘Toncho’ Nava, Emiliano Rodríguez y José Luis Sagi-Vela (aleros); Enrique Margall (ala-pívot) y Clifford Luyk, Alfonso Martínez y Lorenzo Alocén (pívots) fueron los doce convocados.

Un joven Meneghin observa el avance del ya veterano Buscató.
Un joven Meneghin observa el avance del ya veterano Buscató.

En el próximo capítulo…

A la URSS le aguardaba en Essen (en la antigua República Federal de Alemania) el último de sus ocho oros consecutivos. Emiliano Rodríguez también cerraba una etapa con España de 176 internacionalidades.