España no puede frenar la inspiración italiana (98-105)

España no puede frenar la inspiración italiana (98-105)

Un gran acierto de Italia desde la línea de tres puntos (11 triples) impidió a España sumar la victoria en el tercer partido del Eurobasket. La extraordinaria actuación de Pau Gasol (34 puntos) no fue suficiente.

MIGUEL PANADÉS

Italia necesitaba imperiosamente la victoria para seguir viva en el Eurobasket y, lejos de que esa circunstancia encogiera las muñecas de sus tiradores, éstos mostraron una eficacia excepcional. Los 29 puntos de Gallinali y los 7 triples de Bellineli hicieron insuficientes los 34 de Pau Gasol.

Un primer cuarto marcado por el protagonismo de Pau Gasol en ataque, recibiendo de espaldas para atacar Bargnani y consiguiendo no sólo sumar puntos sino faltas en los rivales. Del 1-6 adverso inicial a las mínimas ventajas de nuestra selección, incómoda en la defensa a una Italia que como era de prever atacaba con cinco abiertos y con precisamente Bargnani intentando castigar  a Pau desde más allá de la línea de 6,75. Un partido de estrategias y con poco margen a la creatividad en los primeros minutos debido a la contundencia  de las defensas, empleadas a fondo desde el salto inicial. Al final del primer cuarto 20-19.

La segunda unidad de España, con Felipe y Hernangómez – 15 puntos en la primera mitad entre ambos en un abrir y cerrar de ojos - , aprovechando su capacidad para ser eficaces cerca del aro, con los exteriores, sobremarcados siempre, buscándolos para buscar esa ventaja en el juego interior. Pero las estrategias ofensivas se imponían progresivamente a las defensivas porque si bien España ganaba la batalla pintura – Pau Gasol 16 puntos y 7 rebotes -, Italia conseguía hacer lo propio atacando de cara, con Gallinari asumiendo protagonismo,  a nuestros interiores y así, con intercambio de canastas el partido llegaba completamente abierto al descanso con ventaja española de 45-42. 

Dos triples consecutivos de Bellineli, dos lanzamientos fallados por España y el partido que cambiaba de signo tras el descanso con ventaja italiana (47-52) y con sensaciones de inseguridad en nuestros jugadores y por el contrario peligrosos síntomas de los tiradores rivales. España no se sentía nada cómoda defendiendo a esas cinco amenazas exteriores – Bellineli volvía a sumar dos triples más – ampliando la diferencia a 10 puntos (50-60) y esa moral adquirida en ataque daba fuerzas a los transalpinos a la hora emplearse cada vez con más eficacia y contundencia en defensa. El partido entraba en la fase donde las pizarras dejan lugar a la inspiración de los jugadores, el ritmo aumentaba, las decisiones desafiaban las estrategias y pese a que las diferencias seguían beneficiando a Italia esa dinámica de juego abierto y a toda pista debía dar opciones de recuperación a una España necesitada de velocidad. Pero Bellineli cerraba un cuarto magistral  con su quinto triple en 10 minutos (63-73).