La gran satisfacción de España

La gran satisfacción de España

Antonio Rodríguez

La Selección Española pasó con nota la segunda “ventana FIBA”, con triunfos ante Bielorrusia y Montenegro. Como declaraba Sergio Scariolo, si los primeros encuentros de noviembre supusieron una gran emoción para él, en esta segunda etapa, asentando del proyecto, lo que han irradiado es satisfacción.

Porque nuestro Equipo Nacional tenía muy presente que había que agradar a la parroquia en nuestro territorio. Demasiado farragoso supuso el triunfo en Minsk ante Bielorrusia (82-84), en el que la calidad individual en momentos puntuales dio el éxito final, como para que en el Príncipe Felipe de Zaragoza no se saliera con la predisposición de volver a tener sensaciones positivas. Y lo consiguieron.

El 79-67 final ante Montenegro fue un ejercicio de buen baloncesto, de mostrar habilidades ofensivas ante un rival, el montenegrino, con bastante facilidad anotadora y nada fácil.  Sus jugadores, muchos de ellos componentes de la Adriatic League, muestran talento ofensivo, gracia y conceptos muy aprendidos y bien ejecutados, pero aún les faltan un par de peldaños para llegar a la intensidad defensiva que abandera la Liga Endesa. Por ello, en el recinto de Zaragoza, vimos cómo los hombres de Sergio Scariolo, saliendo plenos de acierto -sobre todo Quino Colom en el lanzamiento exterior-, se distanciaron claramente en el electrónico, para ver sus ventajas recortadas incluso antes de finalizar el primer cuarto.

 

(Photo FIBA).

 

Los Ivanovic, Popovic o Radovic saben jugar muy bien, pasar el balón y anotar con “balcánica facilidad” aunque fueron incapaces de parar las excelencias de Fran Vázquez (10 puntos) o Pablo Aguilar (16 puntos, máximo anotador del equipo), en el dinámico juego interior de nuestros representantes. De ahí partían las claras opciones de Xavi Rabaseda o Jaime Fernández (11 puntos) y el trazo desenfadado, estético, del dinamismo en los pases, iba alegrando a los aficionados en las gradas, muy entendidos de cómo se juega bien a baloncesto.

Quino Colom, el vértice de la Selección

En los cuatro partidos de esta fase de clasificación de cara a la Copa del Mundo de China, el actual base del Unics Kazan, es quien más protagonismo ha tomado en el equipo. Con Colom en pista, parece ser que se inicia y -cuando tocaba anotar- finaliza todo. Su liderazgo y dominio de las diversas situaciones partiendo del ‘pick&roll’ han hecho que focalizara la atención del adversario y todos tuviesen más espacios para jugar, para mover el balón, para que Rabaseda o Aguilar pudieran tener unos contra uno y solventarlos con gran facilidad, algo que se supone en dos enormes atletas como son ellos. Que Fran Vázquez volviera a ser baluarte, pues su juego activo de hacer daño en diferentes posiciones, es difícilmente defendible. Y que Javi Beirán (bendito seas en el choque frente a Bielorrusia) supiera sacar repertorio personal y anotar cuando se necesitaba. Su triple tras paso atrás y la entrada a canasta tras fuerte oposición en los últimos minutos, se cotizaron a precio de oro.

Por todo ello, Sergio Scariolo estaba más que satisfecho. La familia que compone esta Selección Española gusta y se gusta. Saben jugar al baloncesto y mimetizarse en enfrentamientos cuando toca sufrir (el pasado viernes) y disfrutar (ayer). Con lo que les podemos poner una nota más que alta. A partir de aquí y lo que tocará jugar en verano, ya sabremos que de esta base, por supuesto que se puede contar.