Los momentos Basket Lover de la Copa de la Reina

Los momentos Basket Lover de la Copa de la Reina

Marta Fernández ya avió en su Twitter: "Esta Copa de la Reina puede ser un punto de inflexión". Lo vivido durante la última semana de baloncesto femenino en Salamanca fue espectacular: aficiones, baloncesto emociones... Y no queremos olvidar aquellos momentos que nos recuerdan el porqué de nuestra pasión por este deporte; el porqué de ser Basket Lover

Empezamos por el final: una entrega de premios única. S.M. La Reina entregó a una emocionada Silvia Domínguez el trofeo de campeonas de la Copa. Un título que se queda en Salamanca y que guardará el Perfumerías Avenida por cuarto año consecutivo. 

 

Pero los Basket Lover no solo están en los buenos momentos, si no que siempre están junto a los suyos y las suyas. La afición del RPK Araski fue ejemplar: al lado del equipo en las buenas y en las malas y... ¡Siempre haciendo mucho ruido! ¡Fantástico!

 

Y como siempre estuvieron ahí para las chicas de Madelén, ellas lo agradecieron. El calor y la unión fue tal que incluso en la derrota ante Perfumerías, la grada y el conjunto fueron uno en una celebración. Muestra de ello, una emocionada Tania Pérez vibrando con el apoyo de la hinchada vitoriana. 

 

La Copa de la Reina fue espectacular, pero también lo fue la Minicopa Endesa. Muy buenos equipos repletos de talento y de jóvenes Basket Lover que se esforzaron durante cada segundo. Nosotr@s nos quedamos con una fotografía que refleja los dos polos de la Minicopa Endesa: las ganas de competir y... ¡las ganas de divertirse! ¡Bendita juventud!

 

Y cómo no, el apoyo incondicional; la unión sin fronteras. Anna Gómez Igual saltó, grito y animó a las jugadoras de la cantera durante la final de la Minicopa Endesa. La capitana del primer equipo fue una más y demostró que el sentimiento taronja y los valores tras la base son muy sólidos. 

Foto: Valencia Basket

 

Y para acabar: la complicidad. El baloncesto es un deporte de equipo y se avanza de forma conjunta. No hay mejor forma de cerrar un recuerdo que recordando aquellos momentos de dulce complicidad.