EL MOMENTO BASKET LOVER DE LA JORNADA: BaDalona se escribe con “D” mayúscula

EL MOMENTO BASKET LOVER DE LA JORNADA: BaDalona se escribe con “D” mayúscula

Antonio Rodríguez

Ni una actuación particular, ni un momento en el que una acción consiga locura colectiva. No, nuestro momento Basket Lover esta semana será toda una alegoría a la exposición defensiva que hizo el Joventut badalonés en su encuentro ante BAXI Manresa el pasado sábado. Defensa, con “D” mayúscula. El resultado de 105-61, sin haber visto el partido, encerraba cierta y lógica anomalía. Cuando uno se sienta en el sofá delante de la pantalla, se puede entender totalmente lo que en el Olimpic sucedió. Y hasta vimos normal el resultado. 

Intensidad, disciplina táctica y hasta cierta intuición para que, a la hora de tomar riesgos, los verdinegros acertaran y acabaran robando 12 balones para un total de 23 pérdidas forzadas a los manresanos. Por ello, hasta 14 puntos fueron logrados tras forzar tales pérdidas y de ahí, la inusual suma de 48 puntos se dieron en la zona, producto de muchas transiciones rápidas, engordados por bandejas tras robos de balón. 

Los manresanos se quedaron al margen de competir el choque desde los primeros parciales. Su 34,5% en tiros de campo no ayudó en nada en la tarea de mantenerse en partido. Porque alguien con una visión del juego pre clara como su base titular Dani Pérez, un maestro absoluto del pick&roll, se vio inoperante por la defensa rival y cómo cargaba la parte superior de la zona para atascar uno de los versículos más importantes en la biblia de Pedro Martínez. Sobre todo, nos encantó la colocación defensiva de Zsombor Maronka. El joven de 19 años, con su rapidez y envergadura, ya tiene las tablas para saber seguir cambiar en bloqueos, acompañar al base y en todo momento, negarle cualquier oportunidad de asistencia al hombre que continuaba el balón o quien permaneciese en la zona. Si Dani Pérez -o Sylvain Francisco cuando salió en su lugar- buscaban opciones, la única que les quedaba era usar las esquinas, porque la zona no se transitaba. Y las esquinas y los triples, tampoco dieron el resultado esperado (5 de 23 en el global de los triples).

Alguien como Ismael Bako, máximo exponente interior de los del Bages antes de llegar a Badalona (9,5 puntos y 51,8% en tiros de campo), tan solo pudo realizar un tiro a canasta que erró (y forzar 4 tiros libres) en los 23 minutos que estuvo en juego. Que Yankuba Sima también vio su casillero final en los 3 puntos de su compañero Bako y solo la brega del incansable Chima Moneke (14 puntos, pero 4 de 11 en tiros de campo) pudo salvar de alguna forma la papeleta interior manresana. 

Los brazos interminables de Guillem Vives, el notable posicionamiento de Maronka, la exasperante movilidad para el rival de Pau Ribas en todas las líneas de pase (3 balones recuperados) y de Busquets… todo se unió a la intensidad impuesta por los locales, para el regocijo del graderío del Olimpic y los ostentosos gestos de Carles Durán, entusiasmado por lo que estaba viendo. 

Sí podemos hablar luego de las elegantes suspensiones de Brandon Paul (16 puntos y 3 de 5 en triples), de la exhibición ofensiva de Joel Parra (con 5 de 6 en tiros de campo para un total de 13 puntos en menos de 18 minutos de juego) y de la fluidez que da Ante Tomic a todo. Que llegar a 105 puntos en la actual Liga Endesa, que acaba de arrancar y todavía no todo se muestra engrasado, es una maravilla. Pero la disposición y actitud defensiva fueron un regalo durante 40 minutos de juego para dejar claro que, en Badalona, lo de salir a ganar frente al Joventut, se torna más que complicado.