Momento Basket Lover de la jornada: Garuba&Vukcevic, sello de calidad

Momento Basket Lover de la jornada: Garuba&Vukcevic, sello de calidad

Antonio Rodríguez

              Mientras Walter Tavares se desesperaba cuando le señalizaron la tercera falta personal a los 10 segundos de reanudación en la segunda mitad, se dio cuenta que debía dar otra vez la alternativa a los infantes, que hasta ese momento, lo estaban bordando en pista. A sus escasísimos minutos, tanto Pablo Laso como el propio Tavares, coincidieron en cierta obligación de permanecer algo más en pista. Y eso hizo… y cometió su cuarta falta en mitad de la ofuscación por anotar, en un día que apenas tuvo protagonismo.

A la motivación de cualquier novel, se mezclaba la excitación mental de este peculiar dúo de hombres altos, que estaban dando lecciones de frialdad y de responder a las grandes exigencias que todo un Barça-Real Madrid demanda. Usman Garuba y Tristan Vukcevic, 19 y 18 años respectivamente, no lo olvidemos, habían cumplido de notable alto hasta entonces. Las excelencias físicas de Garuba, capturando un rebote defensivo y dejando a dos azulgranas casi por los suelos, aguantando bajo el aro los instantes necesarios hasta que Laprovittola le envió el balón preciso, se conjuntaba con el esfuerzo de Vukcevic por hacerse duro en la pintura blanca, en la batalla física por saber que todos los rivales lo buscaban para aprovechar su frágil constitución física y cuando tocaba atacar, lucir su mejor virtud, la muñeca que amenazaba y conseguía triples. De ellos y no de otros, salió el primer arreón madridista en el electrónico (22-33) en la primera parte.

Y ahora era el momento más complicado para el Real Madrid, haciendo cábalas en el tercer cuarto de cómo salir de la presión a toda pista que impuso Jasikevicius. Ellos. Y retomaron el protagonismo ofensivo. Mezcla de descaro (que eso lo pueden tener muchos) y calidad (ahí, ya no tantos). Que primero fue un tapón de Usman Garuba sobre Roland Smits, el grito tras el mate en contragolpe con toda la contundencia que tronó en todo el Palau y el chico espigado y liviano, Tristan Vukcevic, que anotó dos triples en los momentos más importantes, para ir decidiendo la contienda. 22 puntos y 9 rebotes entre ambos y lo más asombros, 5 triples de 9 intentos. Siendo el momento de la bocanada y el resoplido de alivio en su entrenador y en todo el banquillo, que les jaleaba a cada acción. 

Nadie lo hubiese dicho, pero ambos se doctoraron en todo un clásico. Han sido los jugadores que han protagonizado el Momento Basket Lover de la jornada, elevaron la contienda de un Barça-Real Madrid hasta un final trepidante, dejando el final para el base argentino Nico Laprovittola, otro que está de dulce y que sabía que tenía que decidir, anotando él o dando la asistencia para la canasta del partido en la posesión final. Hizo lo primero, o mejor dicho, lo principal: decidir.

El 85-87 final para el Real Madrid siempre será recordado por la toga blanca de Garuba y Vukcevic, el día que se destacaron ante los focos más relucientes y un ejército de aficionados al baloncesto, expectantes por ver a esta pareja decidir. Que calidad hay para ello.