La pintura que usó el Barça para ganar

La pintura que usó el Barça para ganar

Antonio Rodríguez

              El tapón de Nikola Mirotic a Laprovittola a falta de poco más de 20 segundos, fue la jugada decisiva para zanjar cualquier creencia de victoria del Real Madrid, en su camino de remontada en últimos segundos. Con él, Mirotic se confirmaba como el mejor jugador del partido, con 26 puntos, 9 de 13 en tiros de campo, 2 de 3 en triples, 6 de 7 en triples y 10 rebotes. Con su 41 de valoración fue factor determinante en la victoria del F.C. Barcelona en Madrid ante su eterno rival (82-87). Fue decisivo en sus buenos porcentajes y en desestabilizar el juego al poste bajo cuando recibía.

              Sin embargo, en Endesa Basket Lover nos fijamos en el bodegón del partido de una forma más global, no solamente con la actuación individual. Cuál era el armazón de ambos equipos en su colectivo, para lograr vencer. Y los azulgranas se llevaron el triunfo porque dominó la pintura. Valga por delante que su superioridad en el rebote (38 por 31 del rival) dejó huella en los rechaces ofensivos en el tercer cuarto, cuando con un parcial de 9-0, empezaron a pintar el choque con sus colores. Fueron capturas muy importantes en tiros no entraban dentro de una estrategia bien ejecutada y con derecho a una segunda opción. Y esta pasaba por dominar los puntos desde la zona. Insistir y ganar la partida en la pintura.

Es curioso, porque Lucio Angulo, a pie de pista, al entrevistar a Sarunas Jasikevicius en la previa del partido, remarcaba en su pregunta por la baja de Brandon Davies y cómo podrían superar en ambos lados de la pista, a alguien tan determinante como Walter Tavares. “Es lo que hay y con eso vamos a jugar” fue la respuesta del entrenador lituano, que para sus adentros tenía muy claro que, a pesar de tan sensible baja, porfiaría en las inmediaciones del aro.

              Haciendo un estudio pormenorizado del enfrentamiento desde este punto de vista, dividimos por cuartos el daño en la pintura, con las canastas y los intentos, los puntos obtenidos, añadiendo los que se consiguen en tiros libres producto de faltas en las zonas y poniéndolo en perspectivas con los puntos totales del equipo. El Real Madrid usó el 42,7% de sus puntos en la zona, mientras que el Barça lo aumentó hasta un 54%. Observen el cuadro y vean el daño de cada equipo:

 

              La igualdad en el primer cuarto en esta faceta es clara. Por el Real Madrid, Walter Tavares se encontraba en pista (9 de los primeros 10 minutos) y ese foco de atención hizo que sus compañeros penetrasen con más facilidad, manera predominante para lograr tales puntos. Sin embargo, en el segundo cuarto, no contaron un segundo con él y la apuesta de Pablo Laso fue más por jugar penetrando también, doblando balones hacia el exterior y con buenos pases, lograr óptimas posiciones para el triple. De ahí que el 5 de 7 en la zona en el primer período, se convirtiera en 1 de 6 en el segundo.

              Los azulgranas, en el segundo cuarto pusieron más énfasis en el poste bajo. Ante la notable baja de Anthony Randolph, la entrada de Rolands Smits, defendido por Gabriel Deck, estaba más que estudiada. Y la insistencia en juego al poste, más algunos pases interiores a continuaciones de bloqueos (Oriola, en prioridad), hizo lo que vemos en el gráfico: 18 de los 23 puntos llegaron desde la zona, con un porcentaje altísimo. Mientras, con la inspiración de Sergio Llull en los minutos previos al descanso, los hombres de Laso se encomendaron a él.

              La dinámica en el tercer cuarto, con el liderato de Nikola Mirotic, desquiciando al joven Deck al poste bajo, fue grande (7 canastas de 12 intentos en la zona, 15 de los 18 puntos), aunque ya estuviese Tavares nuevamente en pista. La aportación del caboverdiano se notó más en ataque, con los balones doblados que recibió, adornándose con dos contundentes mates.

              El juego en la zona tuvo un papel casi testimonial en el último período. El hecho que tanto Cory Higgins solventando pick&Rolls como Kyle Kuric saliendo tras bloqueos para tiros exteriores, vivieran sus momentos de rachas de inspiración como para cerrar el partido (hasta el último apretón blanco), hizo que tal porfía bajo los aros, se dejara de lado. Ya habían marcado el devenir del encuentro.

En definitiva, vimos cómo los azulgranas, aun con Davies lesionado, tienen calidad y recursos para poder dominar la pintura y teñirla con sus colores. Todo sea por un exitoso triunfo en el WiZink Center.

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