Los suaves golpes de Kyle Kuric

Los suaves golpes de Kyle Kuric
Kyle Kuric

Antonio Rodríguez

Cuando Kyle Kuric sale de un bloqueo, partiendo del epicentro de la zona, busca recibir el balón a la mayor rapidez. Ese es el trabajo fácil para él. Luego, ejecuta lo que, a base de tantas repeticiones, parece fácil a nuestra vista: pivotar, tener las dos punteras -siempre- mirando hacia canasta, elevarse lo más posible, porque el 1,93 de estatura, da para lo que da y acabar con utilizar su mecánica de tiro perfecta para anotar el triple. De hecho, cuando lo consigue, se recrea un instante haciendo la estatua, con el brazo aún arriba y la muñeca abajo, tras oír los golpes de sus zapatillas retornando el contacto con el parquet y el susurrante roce del balón con la red. Lo hizo hasta en 6 ocasiones (de 7 intentos) en el último encuentro de semifinales ante Tecnyconta Zaragoza. Suaves golpes, que conforman su coreografía personal.

Kyle Kuric

Kyle Kuric ha tenido unas brillantes semifinales, con 19,3 puntos de promedio y un enorme 12 de 17 en triples. Algo que le ha venido francamente bien a nivel personal, después de un puñado de partidos previos a esta cita (5 concretamente) en los que sus minutos de permanencia en pista se redujeron drásticamente a 8 por encuentro, cuando su promedio estaba siendo de 22. Cosas de las rotaciones. Se ha consagrado como hombre importante, como el mejor tirador puro del equipo, jornada a jornada, respondiendo siempre en los momentos oportunos a las exigencias que el escudo demanda. El caso es que ahora, tras esa secuencia de poca pista y mucho banquillo, parece volver a estar en el punto.

 

Porque es estar en el punto, cuando en las 5 confrontaciones esta temporada ante el Real Madrid, 2 de Liga Endesa, 2 de Turkish Airlines Euroleague más la final de la Copa del Rey, ha rubricado más de 24 minutos de juego y sus 12.2 puntos, le dan la calificación de notable. Y más aún, si nos percatamos de sus porcentajes: 56.8 % en tiros de campo, rozando una cifra idéntica (56.5%), si nos referimos a triples. 56.5% es una barbaridad desde la línea de 3. Para ponerlo en perspectiva, uno de los mejores tiradores de la historia de la Liga Endesa, el gran Jaycee Carroll, ha conseguido ante los azulgranas esta campaña un 38.9%, que suena bastante más humano. Por ello no es descabellado pensar que nuestro protagonista sea una baza importante en las manos de Svetislav Pesic.

 

Kyle Kuric, estadounidense con apellido balcánico, ya huele a tirador. Procedente de Indiana, de la tierra de Larry Bird y Rick Mount, dice que se enamoró del baloncesto viendo aquellos chicos del estado de Illinois que, bajo la tutela de Michael Jordan, ganaron seis anillos, los últimos dos ante Utah Jazz, mientras en estos, Kyle no despegaba la mirada del televisor. Y posteriormente emigró al estado rival, Kentucky, para defender a la universidad de Louisville bajo las órdenes de Rick Pitino. Una mezcolanza geográfica que parece marcar un sendero de éxito. Ni tan siquiera aquel tumor cerebral (meningioma) detectado en noviembre de 2016 en su cabeza, totalmente olvidado ya, no ha conseguido detener la infalibilidad de este hombre, dispuesto a seguir haciéndose un nombre en España, en este caso en el mejor escenario posible, en la final de la Liga Endesa.

 

Suaves golpes, rechinar de zapatillas, unas manos hábiles y una ejecución perfecta, dan a Kyle Kuric marchamo de hombre muy a tener en cuenta en la gran cita que empieza hoy. Disfrutemos.