El extásis de Cafés Candelas Breogán

El extásis de Cafés Candelas Breogán

Antonio Rodríguez

Ante las protestas de Alex Llorca delante del árbitro, Lucio Redivo anotó la bandeja, solo. Y no debió hacerlo. Aguantar ese balón, en los tres segundos que restaban, hubiese supuesto una más que importante victoria en Fuenlabrada, la primera de la temporada a domicilio. Pero no. 

El ansia del joven por sentenciar -o pensar que lo hacía- le valió quedarse parado vanagloriándose de su acción, mientras veía cómo Paco Cruz anotaba un triple desde 18 metros, con tan sólo 8 décimas, para empatar el encuentro en el Fernando Martín de Fuenlabrada y llevarlo a la segunda prórroga. Y esta nueva prolongación se inició con un triple desde 8 metros del propio Redivo para empezar con buen pie y acabar venciendo 95-98, confirmando, ahora sí, que tal triunfo se iba para Lugo.

Aleksandar Cvjetkovic, importantísimo en los malos momentos. 

Pues este carrusel de emociones está siendo la trayectoria del Cafés Candelas Breogán a lo largo de las cuatro últimas jornadas, las que ha culminado todas con victorias. Proeza de cuatro triunfos consecutivos en Liga Endesa que no se daba en el club desde el 5 de marzo de 2005. Casi 14 años. Y todo comenzó con un sonado triunfo ante el Real Madrid.

 

DINÁMICAS GANADORAS

En la tarde del domingo 16 de diciembre, la locura se adueñó del Pazo dos Deportes ante el actual campeón de Liga Endesa y Euroliga. De esos días que al Breogán entraban los tiros más inverosímiles y al Real Madrid, en cambio, no le entró nada. Los blancos fallaron sus 11 primeros intentos triples (hasta que Carroll logró un 3+1 al inicio del tercer cuarto), mientras que los lucenses anotaron nada menos que 12 (en un más que notable 43% de aciertos). El éxtasis colectivo llegó al punto de ver reflejado en el electrónico, un escalofriante 73-47. A partir de ahí, cambió la mentalidad de los jugadores entrenados por Natxo Lezcano.

Esto ya no era el cuento de perder 13 puntos de renta a falta de 05:39 y verse derrotados en la bocina final, como sucedió ante Tecnyconta Zaragoza. Este era el Real Madrid, ángel caído aquella tarde y a continuación, llegó MoraBanc Andorra. Y lo que se vio ante los blancos, volvió a florecer: confianza. La que glorificó con 4 triples consecutivos a Christian Díaz, el director de rotación del equipo. La que proporcionaba a Romaric Belemene volar para lograr un estratosférico mate a saque de fondo, como lo hizo ante el Real Madrid, recorriendo toda la pista. La que daba la continuidad en el acierto de 3 de Alec Brown, algo que tanto se estaba echando de menos en Lugo (llevaba un 25,7% hasta la jornada 11, salpicadas con lesiones y dos jornadas de baja), para establecer en este periplo triunfal de los 4 últimos partidos, un ¡69,2%! Y sobre todo, la defensa. Cafés Candelas Breogán no es un equipo que tenga buenos defensores en uno contra uno. Y eso ha sido un hándicap que han ido pagando en sus nueve derrotas. Sin embargo, ahora las rotaciones, los cambios automáticos y las ayudas llegaban de forma mucho más precisa, algo de lo que Natxo Lezcano debe sentir un profundo orgullo. El rodaje de llevar 15 jornadas y sobre todo, el trabajo bien hecho, se nota. El temido Dylan Ennis se quedó en un 3/12 en tiros de campo para 6 puntos, muy por debajo de su rendimiento habitual, como quedó Jaycee Carroll una semana antes (2/8).

 

MEJORES EN ATAQUE

Confianza para anotar, en su tempo lento, pero controlado, ha sido otra pieza importante. De esta racha (Real Madrid, MoraBanc Andorra, en Fuenlabrada y ante Delteco GBC), solamente en el último día incumplieron la norma que al menos 4 breoganistas superasen los 10 puntos. Y vencieron con cierto margen y sobre todo, comodidad (85-79). Poniendo apellidos a esta mejoría. Salva Arco, al fin sano, ha incrementado la amenaza del tiro exterior (50% en triples desde el día del Real Madrid), así como su puntuación ofensiva. Cada vez que juega más de 10 minutos (de la racha triunfal, solamente en Fuenlabrada jugó 6 de forma testimonial), ha promediado 13,3 puntos, saliendo desde el banco. Vitales.

La victoria ante el Real Madrid, la locura. 

La adquisición de Elijah Millsap se torna primordial para ellos. Tras la experiencia de Tarence Kinsey, que apenas aportó al equipo, el club se lo pensó muy mucho para acertar con la nueva plaza de foráneo. Millsap es un buen anotador. Perenne jugador de Liga de Desarrollo con sueños NBA, al Cafés Candelas Breogán le está aportando la calidad en el uno contra uno y tiro exterior que posee. Los 12 puntos anotados en el tercer cuarto en Fuenlabrada fueron una atractiva carta de presentación y un aldabonazo para los suyos en sus aspiraciones de victoria. Su 7/11 en triples hasta este momento, definen muy bien lo que puede suponer su fichaje.

¿Saben lo que supone todo esto? Que la horquilla de hombres importantes, la rotación en definitiva, crece. La amplitud del plantel en puntos se quedó muy reducida a causa de las lesiones en las primeras y dramáticas 9 jornadas. En aquellos momentos (2 victorias y 7 derrotas, no lo olvidemos), positivas sorpresas como Aleksandar Cvjetkovic como puntal anotador (¡qué importante ha sido este jugador en los tiempos más difíciles!) o el buen y rápido acoplamiento de Jerome Jordan como sustituto temporal al lesionado Henk Norel, ofreciendo sus mejores actuaciones ofensivas desde que está en España, salpimentada con la facilidad para encestar -a pesar de su inconsistencia- de Lucio Redivo, mantuvieron la ilusión de una afición que iba a muerte con ellos, disfrutando las alegrías, aunque estas fuesen nimias. Sergi Vidal, el veterano, el hombre que siempre da la cara, se vio obligado a jugar 37 minutos el día de las dos prórrogas y también fue fundamental con 22 puntos, algunos claves en el segundo tiempo extra. ¿Lo ven? Sumando, sumando…

 

UNA CARTELERA DE HOMBRES ALTOS QUE CAMBIA

¿Saben cuándo nos dimos cuenta que este equipo tenía motivos y respuestas para ser de Liga Endesa? En Murcia, en la jornada 7. Perdieron 76-64. Allí lanzaron 70 tiros a canasta. Nunca han tirado tantos, si exceptuamos la borrachera frente al Real Madrid (72). Pero ese día no hubo acierto. De hecho, fue el partido con peor porcentaje de tiro de todos (38,6%), marcados con un horrible 4/27 en triples. Sin embargo, ante un rival físico, cargado de músculo y potencia interior, en aquella jornada dominaron la zona, más por sensación incluso que por números, que es más punzante. A los pívots rivales les dejaron en un 50% en sus tiros de 2 y casi prohibieron cualquier entrada a canasta de los exteriores. Intimidaron lo suyo y aseguraron el rebote defensivo, esa tónica que ha sido constante en todos sus encuentros (son los 2º máximos reboteadores de la Liga Endesa tras el Real Madrid, con 37,3 de promedio). La tripleta Jordan-Gerun-Brown se hacía notar. Son muy grandes y los dos primeros, notables defensores.

La defensa, clave en el éxito de los 4 últimos partidos. 

Esta ha sido una de las recetas de Natxo Lezcano, la utilización de dos “centers” al mismo tiempo en pista. Porque consideramos que Alec Brown (9,5 puntos), aunque tenga un magnífico tiro exterior, es un “5” con tiro, no un “4”. Y en la jungla de la pintura, se han hecho respetar. Volodymyr Gerun ha sido un seguro interior (9,1 puntos) más que destacado. Un tipo con un gancho en suspensión desde poste bajo más que notable, que ha aprendido a continuar bloqueos con contundencia, al son que marcan los pases de sus compañeros. Jerome Jordan, alguien que ayudaba todo lo que podía en la Penya, aquí ha sido un referente desde el poste bajo para los breoganistas. Su paso atrás y las suspensiones cortas sacadas desde tan arriba, le han hecho ser una pieza cotizada en nuestra competición, lo que ha acarreado una mala noticia para Cafés Candelas: su marcha hacia Andorra. Y ahora, cambia el escenario.

Ahora, sin Jerome Jordan, será un cuento diferente. 

Con Jordan había la seguridad de continuidad de todo lo que hemos apuntado aquí, a modo de unos sólidos cimientos a partir de los que construir. ¿Y ahora? El cuento será diferente. No hay pívots natos en el mercado -al menos para la modesta economía lucense- y han apostado por contratar calidad: Tradija Dragisevic sabe jugar al baloncesto. De la figura espigada y brazos interminables de Jordan, pasamos a otra más pequeña, más ancha y con menos habilidades atléticas. Dragisevic ha utilizado siempre sus recursos técnicos para poder destacar donde su físico no llegaba. Ala-pívot de 2,06 con buen tiro exterior y muchas lecciones en la zona de cómo entrar, cómo pivotar, proteger y elevar sus tiros ante amenazas más altas. Escuela balcánica de cómo vivir en un mundo de gigantes. Ya no habrá el rebote ni la intimidación de antes. Bueno, pues quizás ahora un tipo como Millsap deberá ayudar más de lo inicialmente esperado en tal tarea y ampliar el marco a una tripleta interior que imponga. Ahora, a Emir Sulejmanovic, si los problemas físicos le dejan, se le deberá exigir. Y sí que habrá más espacios para las evoluciones de Gerun o las entradas de Redivo o Vidal. Distinto sí, pero no por ello inferior.

Esto es elucubrar de cara a un futuro. La realidad que viven es que mañana, domingo, visitan el Palau Blaugrana y recibirán el próximo fin de semana a Valencia Basket. Que son 6 victorias las que llevan en esta primera vuelta, impensable hace un mes. Y que esta es la cantinela que recitan últimamente en Lugo:

 

Cafés Candelas Breogán 84-71 Real Madrid.

Cafés Candelas Breogán 85-79 Morabanc Andorra.

Montakit Fuenlabrada    95-98 Cafés Candelas Breogán.

Cafés Candelas Breogán 83-71 Delteco GBC

 

Breogán ahora gana y lo hace con solvencia. Confianza, poderío y credibilidad en el proyecto, en sentirse pertenecientes a la Liga Endesa, hoy día su mayor aval. Hasta el punto de salir pa’lante de un triplazo como el de Paco Cruz. Hasta el punto de ganar al Real Madrid. 73-47, recuerden. Y saber rematar a andorranos y guipuzcoanos, sin darles oportunidad ni ápice de reacción. Ahora, el “bella ciao” se canta ganando. Una afición que, como dicen desde Lugo, “no sabemos quiénes disfrutan más, si los viejos del lugar que vuelven a verse en la élite o esta generación que nunca han conocido al equipo en ACB”. El caso es que disfrutan. Y ahora ganando… Pues ahora, ganando, el éxtasis. El de Cafés Candelas Breogán.