Un 2018 para Basket Lovers

Un 2018 para Basket Lovers

Antonio Rodríguez

Adiós al 2018. El calendario no da tregua y ya estamos remangados, en faena, con la nueva jornada de Euroliga que se inicia hoy. Pero siempre gusta de pararse, mirar alrededor y pensar dónde estamos. En Endesa Basket Lover miramos hacia atrás unos instantes y observamos lo que dejamos en 2018, que no fue poco: los éxitos de un club, el Real Madrid, muy diezmado cuando comenzó el año y acabó por ganarlo casi todo. No hubo torneo de Selección Española masculina, pero sí un bronce en la Copa del Mundo femenino disputado en Tenerife que tuvo un brillo especial. Los Warriors, nuevamente y por aplastamiento, reyes de la NBA y… que nos aceleramos. Un repaso que nos guste. Con él vamos.

Iniciamos el año visitando y conviviendo cuatro días con Valencia Basket. Allí, a mediados de enero, el aficionado hastiado de lesiones y derrotas en Euroliga, parecía haberse olvidado que eran los vigentes campeones de liga. Nos abrieron sus puertas, se sinceraron, nos trataron como a un privilegiado huésped y aquí lo contamos.

Febrero nos trajo una de las sorpresas de la temporada: el F.C. Barcelona se proclamaba campeón de la Copa del Rey y lo escribimos así: El “nuevo equipo” del “nuevo Pesic” apareció en esta nueva edición de la Copa del Rey con una cartilla de racionamiento. Venían de Vitoria, ¿eh?, de mendigar por las esquinas en la jornada que significó la destitución de Sito Alonso y al borde del fallecimiento por inanición. Que algunos les dábamos ya como mortaja, vaya. Llegó Svetislav Pesic e insufló vitalidad. Vitaminas. Las de su energía como para gritar y gesticular durante un entrenamiento, para que dentro de la pista intentando dar instrucciones, PetteriKoponen se lo llevara por delante y le destrozara los ligamentos del hombro. (imaginen el golpe). Eso es energía.

Visitamos el Coliseum burgalés. San Pablo había cogido una racha de victorias que hacían soñar al novato de la competición, con la permanencia. Lo que vimos allí, nos impactó. Poco a poco, ese apoyo se fue normalizando en las conversaciones en torno a la Liga Endesa y aunque su espectacularidad no cesó, nos fuimos acostumbrando. Pero ser testigos de aquello, fue fascinante. Recordamos “…Y es lo que tiene esta afición, que abarrota con nueve mil aficionados el recinto. Liderados por las tres grandes peñas, “Andrés Montes”, “Bochanos” y la más antigua, “Sauki”, todos hacen (…) que la presión ambiental, los cánticos, los silbidos, conviertan ese lugar para el rival en una atmósfera irrespirable. Que de verdad se note la intimidación que eso supone. Y por el contrario, que los jugadores locales salgan espoleados a cada acción, que en ningún instante cale la sensación de verse superados por el rival, sino el respaldo de todo el coliseo (…). Y señores, eso se cae. Eso emociona. Pues esta es la fiesta, esto es El Coliseum, esto es una parte fundamental del actual San Pablo Burgos. La absoluta devoción por unos jugadores. La reconocida admiración por unos fans. Simplemente, en tierra de héroes.

Nos hicimos eco de la norme actuación del jugador de Movistar Estudiantes, Sylven Landesberg: Con el balón en su poder, sonó el pitido final. ‘Ha sido emocionante. Muy divertido. Aunque es raro, me falta tiempo para asimilarlo’. Los pasos donde Movistar Estudiantes trasiega son los que marcan su nuevo icono, Sylven Landesberg, el hombre que promediaba 20 puntos y que se fue hasta los 48. Hasta el olimpo de los anotadores. Que el Palau grabe otra lasca más en las actuaciones estelares de uno de esos tipos elegidos. También que Anna Montañana llegó a ser la primera mujer asistente en un banquillo de la Liga Endesa. UCAM Murcia nos llamó mucho la atención. Resultaba que a falta de pocas jornadas para la finalización de la liga regular, eran capaces con su defensa, de minimizar las anotaciones de las estrellas rivales, siempre por debajo de sus promedios.

En mayo viajamos a Badajoz, al Campeonato de España junior. Aunque no fuese una generación de muchos grandes nombres, sí que lo pasamos muy bien y encontramos jugadores y canteras interesantísimos. Publicamos nuestras reflexiones en uno de los torneos fetiches en Endesa Basket Lover. Con el descenso de RETABET Bilbao Basket, se retiraba con todo el amargor Alex Mumbrú, haciéndonos eco desde esta página de su despedida.

La Final Four de la Euroliga, esperaba. Belgrado tornaba tintes de epopeya si de lograr el máximo cetro se trataba. La ciudad del baloncesto para los serbios. “Nosotros no tenemos una escuela. No hay libros donde se explique cuál es nuestro estilo. Sin embargo, tú ves un equipo de los nuestros jugar y sabes que es serbio” usaba Bozidar Maljkovic en su sentencia de lo que el baloncesto representa allí. Serbio y de Belgrado es Zeljko Obradovic, que llegaba a casa con su Fenerbahçe turco, a proclamarse campeón de Europa. Sin embargo, quien allí decidió, fue Walter Tavares, dando el toque diferenciador para que el Real Madrid se alzase con el título, en uno de los momentos más gloriosos de su historia. Aquel fin de semana fue mágico para los blancos, sobre todo después de la travesía plagada de lesiones, que arrancó con la infausta tarde ante el CsKA Moscú, donde fueron baja Anthony Randolph y Ognjen Kuzmic en un lapso de pocos más 10 minutos de juego. Alzar ese trofeo, tuvo mucho mérito.

Llegó el Playoff en la Liga Endesa y saltó la gran sorpresa: Herbalife Gran Canaria, en uno de los finales más locos que se recuerdan, venció a domicilio en Valencia, alcanzando las semifinales. Una noche loca a primeros de junio obró un milagro para los canarios que les daba automáticamente billete para la próxima edición de la Euroliga, algo inédito en su historia. En el Playoff, un equipo lanzado, el Real Madrid, logró un nuevo título liguero en Vitoria ante el Baskonia, tras verse derrotados en el primer round y vencer en los tres siguientes enfrentamientos. Rudy Fernández puso la estocada final, el MVP y el éxito en los hombres de Pablo Laso, pero Walter Tavares volvió a ser la clave en el tercer enfrentamiento, haciendo a su rival practicar lo que llamamos “rainbow basketball”. Con esa apuesta, con agresiva defensa perimetral como una oda al rival de “no me ganarás a triples”, se arriesga a defender el tiro de tres puntos. De tomar riesgos, de tener la facultad y libertad de anticiparse -o intentar al menos- al pase hacia el tirador, de aventurarse a alegrías defensivas alejados de la canasta, a lo que cualquier otro equipo no podría… porque el Real Madrid tiene a Walter Tavares guardando la zona. (…) Una final única. La que ha registrado el mayor promedio de público de la historia de la Liga Endesa. La más anotadora en los últimos 28 años con 178.5 puntos por encuentro. Y un ganador. Laso estaba exultante: “Ha sido una temporada increíble, en la que nos ha pasado de todos. Ganamos la liga, la Euroliga y se nos escapó la Copa en la última jugada. El año en el que nadie creía en nosotros”. 

Por cierto, una final que dos niños vivieron de una manera muy especial: Pablo y Leyre, fueron los privilegiados en dormir en el Wizink Center y disfrutar de la antesala a este evento, en un programa organizado por Endesa, como privilegiados testigos en una jornada de ensueño para ellos.

Tras este final, Luka Doncic decía adiós a nuestras pistas y marchaba para la NBA una de las mayores joyas de la historia de nuestra competición. En Endesa Basket Lover, nos preguntamos ¿cuánto vale olvidar a una estrella? Porque al esloveno de 19 años, viéndole ahora brillar una noche sí y otra también, iba a costar hacerlo. Quien también dijo adiós y el definitivo al baloncesto en activo, fue Emanuel Ginobili. Aquí nos rendimos a su legado. Emanuel Ginobili no es que sea un tipo sonriente, sino que más bien es, justificadamente alegre. La alegría de alguien agradecido por lo que le ha tocado vivir. Quizás por ello, le hemos visto hacer en las pistas todo lo mostrado durante más de 20 años. Siempre tuve la sensación que Ginobili ha sido una persona permanentemente agradecida por quién es. Y se ha visto en la obligación, también permanente, de dar las gracias por ello a todo lo que le rodea. Y a su alrededor, casi de forma perpetua, hubo una canasta, un parquet y muchos aficionados.

Llegó el verano y las ventanas FIBA. Y aquí nos rendimos ante la Selección Española, jugando su penúltima etapa a finales de junio, para lograr el pasaporte hacia la Copa del Mundo de China. Durante toda su travesía, nos sentimos orgullosos de lo que hizo un magnífico grupo que supo ser equipo. Con el máximo mandatario de la Federación Española, Jorge Garbajosa, tuvimos el placer de compartir unos minutos en una entrevista en exclusiva.

Ha sido un año en Endesa Basket Lover salpicado por el serial “HACE 30 AÑOS…” que tan buena acogida tuvo entre vosotros. Durante los meses de verano, buceamos en la loca historia de la 1ª B, la segunda y fascinante categoría de nuestro baloncesto que en 1988 era un sueño loco para contar. Y sucedió lo que no queríamos oír. O al menos, de aquella manera: la despedida de las canchas de Juan Carlos Navarro. En una mezcla de “no me quiero ir” por su parte y un “necesitamos que te vayas” del club, el mejor jugador en la historia de la Liga Endesa tuvo que echar el cierre a su trayectoria deportiva. Algo cargado de emociones que aquí, pues intentamos poner las nuestras.

De una noticia triste a una de lo más alegre. La gran cita de este 2018 fue la Copa del Mundo femenina en Tenerife. España logró una brillantísima medalla de plata, refrendando sus grandes actuaciones en los últimos años y confirmando a nuestro país como élite mundial. Solamente Estados Unidos y Australia quedaron por arriba.

Como nada para en el mundo del baloncesto, volvimos al redil, con David Broncano presentando una nueva edición de la Liga Endesa, donde intentamos hacer una quiniela con las posibilidades de cada equipo. Ya metidos en harina, vimos el increíble primer mes de Anthony Randolph en el Real Madrid, algo que nos fascinó. Él es la versión de la estrella retro,como una referencia de aquella época tan cambiada hoy día. Un paso más en físico, en técnica, en pureza respecto a lo que aquí jugamos, curiosamente curtido y rematado en nuestras pistas, alcanzando tal madurez entre nosotros. Que siga así de motivado y majestuoso. Nexo de varias generaciones, disfrute para todas ellas. Lideró al Real Madrid, que estaba más poderoso que nunca a pesar de la baja de Doncic, que enamora en la NBA, eso sí. Nos dimos cuenta que los blancos son un gran reclamo cultural en la capital de España en las noches de ocio e intentamos averiguar por qué, en boca de sus protagonistas: los aficionados.

Y así, transcurriendo jornadas, hemos ido desgranando los últimos días del 2018, recordando a principios de noviembre se cumplieron 35 años de la llegada de uno de aquellos que cambiaron nuestro baloncesto para siempre: Kevin Magee. Que para llegar a lo que somos, debimos escribir muchas páginas antes que nunca debemos olvidar. Esperemos que este 2019 siga escribiendo momentos de gloria. ¡FELIZ AÑO NUEVO A TODOS!