Las caras alegres de la Liga Endesa

Las caras alegres de la Liga Endesa

Antonio Rodríguez

Con este parón tras el primer tercio (más o menos) de competición de la Liga Endesa a causa de las ventanas FIBA, vamos a hacer un repaso en este capítulo a los equipos que han supuesto una sorpresa por juego y clasificación.

Porque de equipos calientes, nadie esperaba que fuese Tecnyconta Zaragoza el equipo que mantiene la mejor racha ganadora en este momento, con 4 victorias consecutivas. Su arranque poco prometedor, con un 2-4 les sacó entre sus aficionados un gesto de resignación (con menos presupuesto que en años anteriores y menos argumentos), con el que parecían que iban a convivir -y sufrir- el resto del curso. Pues aquí les tienen ahora, sacando pecho, sobre todo tras su implacable victoria ante el Divina Joventut (112-66).

En Zaragoza están jugando francamente bien, porque todos sus recursos funcionan perfectamente. Cuando los tres veteranos-guía se han puesto al mismo nivel de notabilidad, todo comenzó a rodar. Desde el primer día, Fran Vázquez se mantuvo excelso, haciendo brillar más el conocimiento del juego que le da su veteranía que sus condiciones físicas, que obviamente, están menguando. Colocación, intimidación, suspensiones… todo para dejar sin respuesta a los rivales.

En el caso de Renaldas Seibutis, le ha costado entrar en forma y sobre todo, que sus triples empiecen a entrar. Si su 5/11 de las últimas 5 jornadas lo comparamos con su 2/9 de las 5 primeras, aun sin prodigarse mucho, se ve nítida la progresión. Lo que sí es cierto que, siendo también un tipo curtido durante muchos años, supo que sus tiros al principio debían ser de dos puntos y tampoco le importaba mucho aportar menos. Ahora, sus 12,8 puntos actuales (volvemos a las últimas 5 jornadas) también contrastan con los 6,8 puntos del inicio y contamos que, ante Breogán, tan sólo anotó 4 puntos en 11 minutos.

Siguiendo con los protagonistas que hacen sonreír en Zaragoza, el “niño” Carlos Alocén y su excelente partido ante la Penya del pasado fin de semana (15 puntos en menos de 15 minutos), sabedores de la sapiencia que está dando Nemanja Radovic en la zona (que superó en los últimos minutos a Sandro Gentile en el choque de Estudiantes, con rebotes decisivos y canastas delante de él), debemos pararnos en Bo McCalebb. Estaba en la predisposición a que fuese el espíritu de este combinado. Y promediando 21 puntos en los dos últimos partidos, esta sensación se ha confirmado. McCalebb es un jugador que siempre ha jugado con y por su físico. Siempre electrizante como para llegar a ser una de las estrellas de la Euroliga incluso hace unos años. Ahora debe adaptar su cuerpo a las necesidades y exigencias de la Liga Endesa y necesita más jornadas. Porque es fiel a su estilo. Ni es un gran director ni parece que lo será, pero sus argumentos, aun tardando más en “arrancarlos”, parece que llegan. Es asombroso cómo en estas dos jornadas se puedan conseguir un 16/20 en tiros de campo, con 6/7 en triples. Él, que nunca fue un tirador. Pero está cómodo y está en el punto. Todas las piezas encajan con él y a orillas del Ebro lo agradecen.

Los dos elementos novedosos que se nos antojaban diferenciales siempre y cuando se adaptasen bien a la liga, eran Stan Okoye y Javier Justiz. A este último, ya le dedicamos un artículo en pretemporada asumiendo que, bien usado, pudiera ser una de las revelaciones interiores de la competición. Sus números no dicen mucho, pero sí está decantando partidos con su aportación: rebotes, saber posicionarse para intimidar y un toque fantástico para sus tiros cortos o sus ganchos, a pesar de contar con una fuerte oposición rival, están dando muchas fichas para jugar a Tecnyconta Zaragoza. Y luego, el héroe de Tenerife, el jugador que está de dulce en el lanzamiento exterior. El nigeriano Stan Okoye comenzó con un 33% en triples, que no está mal. Correcto. Sin embargo, quizás bajo sus lomos comenzó la reacción del equipo, con su triple ganador y desde aquella noche al día de hoy, un 11/20 desde el 6.75, lo que le posiciona en la élite entre los tiradores. Duro, rocoso y tirador, este Okoye sabe ganarse y muy bien la vida.

Y para finalizar, su entrenador. Porfirio Fisac nos encantó el año pasado a todos desde tierras vascas en Liga Endesa, por el enorme criterio que tenía su equipo a la hora de jugar. Puede que fuese el equipo donde las virtudes de sus jugadores se exponían un mayor número de veces a cada encuentro. Y con eso ganas, a equipos superiores incluso. Nos creó dudas al principio de esta temporada y el desembarco a Zaragoza no ha sido fácil, sobre todo con su inicial 2-4. Suponemos que él sabría mejor que nadie que a los veteranos, había que darles tiempo y rodaje, que ya llegaría todo lo bueno. Su trabajo consistía en que llegase más pronto que tarde. Y con el ritmo que a él le gusta ejecutar -ritmo, palabra que nos gusta repetir al referirnos a él-, poco a poco todos se han ido soltando sus argumentos. Y Nacho Martín con el lanzamiento exterior encontró su sitio, Jonathan Barreiro ha disfrutado de varias titularidades y Johan Berhanemeskel, si ha dejado frío a la concurrencia, tampoco le ha supuesto muchos quebraderos, que su acierto en el tiro, ya llegará (37,1% en tiros de campo hasta el momento).

En conjunto, todo coincidió en que la concurrencia disfrutara ante los verdinegros en la última jornada y volviese a identificarse con el equipo nuevamente, con la senda de la victoria, que cada vez está más difícil. Pero ahí les tienen: ni Unicaja, ni Baskonia ni Real Madrid ni Barcelona. Quien ostenta el récord vigente de mayor número de victorias consecutivas, con 4, es Tecnyconta Zaragoza. Por ello están entre el grupo de los 8 mejores.