UCAM Murcia, más de lo bueno

UCAM Murcia, más de lo bueno

Antonio Rodríguez

Intentar revalidar el mayor éxito de la historia de UCAM Murcia -la Final Four de Champions League-, desde los primeros días de septiembre, es tarea difícil y de una injusta exigencia a estas alturas. Estar en el deber de disputar una eliminatoria previa para acceder a su liguilla, con todo lo que hay en juego en ella, ha obligado a que los murcianos tengan que alargar sus zancadas y avanzar más en la pretemporada respecto a otros equipos. Hay demasiado en juego.

Por todo ello, en el Circuito Movistar de Guadalajara, pudimos comprobar que el plantel con mejor tono, tanto físico como en ritmo, fue el dirigido por el novel -en ACB, claro- Javi Juárez. Los músculos a pleno rendimiento desde ya. Y no es lo de “músculos” una licencia metafórica para hablar de los cuerpos y su puesta a punto, no. Hablamos de músculos, porque de su exuberancia vivirán en gran parte sus jugadores, que de en tal cuestión, van sobrados.

Les presentamos uno de los conjuntos con mayor potencia física de toda la Liga Endesa. Recuerden la fascinación que nos causaba aquí, entre los Basket Lover, la pareja interior Kevin Tumba-Ovie Soko el pasado curso. Riesgo enorme a su falta de centímetros, sí. Pero, qué delicia verlos competir a base de intensidad, fuerza física y mucha técnica -por supuesto- sobre unos rivales siempre más altos que ellos, que no conseguían ventajas sobre ellos. Pues UCAM Murcia en esta 18/19, como reza cierto anuncio de hamburguesas estos días, tiene más de lo bueno.

A Monbus Obradoiro lo machacaron como si un martillo pilón se tratara sobre una superficie blanda (que así fue la defensa gallega). Más duros resultaron ser los fuenlabreños, que finalmente acabaron cediendo, porque la intensidad que pueden llegar a alcanzar los mencionados Soko y Tumba, más Sadiel Rojas, Charlon Kloof y los recien fichados Emanuel Cate y Dejan Todorovic, llega a resultar asfixiante. El baloncesto se explica con talento. Sin embargo, si las pequeñas diferencias radican en la superioridad física ante el rival, pues se apuesta por ello. Y Javi Juárez, en sus dos últimos años de periplo en el Real Madrid junior, lo tuvo bien claro. Y sobre eso creó su base para que, a igualdad de talento (que era mucho lo que tenía) ante algún rival, un rebote por potencia, un palmeo por gran capacidad de salto, forzar un mal pase por no ceder un centímetro en poste bajo, llegase a predominar y darle victorias. Pues esta parece ser la que aplicará ahora en Murcia. Poder competir físicamente con los poderosos de la liga, es el primer paso para acortar distancias e igualarse a ellos...para regocijo de sus aficionados.

Novedad -y muy destacada- supone la adquisición de Askia Booker, que pondrá una marcha más en la velocidad del equipo. El base estadounidense entiende su baloncesto por el dominio del uno contra uno y es consecuente con que, a mayor velocidad, más opciones para todos los demás. Y es lo que intentará imprimir. Ver la fotografía que adjuntamos al artículo, parece una declaración de intenciones. ¿Lo podrán aguantar los rivales? Los físicamente preparados, los grandes, sí. De eso se trata.

De unos contra uno, de potencia física, nos queremos detener en un componente que lo hará francamente bien los minutos que disponga:. ¿Hace cuánto no veían un mate a aro pasado partiendo desde poste bajo? Ante el obradoirista Brodzianski, Cate nos quitó la respiración por momentos. Y no fue una acción aislada, sino que luchó por los rebotes con la potencia que en años anteriores, no daba su jovencísimo cuerpo todavía y con la confianza que sí dieron los minutos de C.B. Prat el pasado curso. Notabilísima reaparición la del rumano en Liga Endesa.

Sigan sumando. Jugadores de calidad contrastada que seguirán asomándose a decidir, por tablas y veteranía, como el tercer curso de Marcos Delía en la ciudad y el veteranazo Brad Oleson, dando menos minutos, pero estando sano, siempre será Oleson. Interesante será ver la evolución de Milton Doyle a un nuevo equipo y una nueva liga, así como la del conocido Damjan Rudez, muy justito físicamente el año pasado en Valencia y que por él pasa parte de las garantías de la plantilla en tiro exterior, sin olvidar el deseo de jugar por parte de José Ángel Antelo, inédito el pasado curso -cinco partidos en liga tan sólo- tras pasar dos veces por el quirófano.

Todo ello da, no sólo un bloque solvente, sino la mayor profundidad que haya tenido este club a lo largo de la historia. Las mieles del triunfo en Europa estuvieron muy cerca, porque el éxito, como tal, se logró por descontado. Ahora, toca ver evolucionar jornada tras jornada a este nuevo proyecto de UCAM Murcia, que buena pinta tiene. Porque es eso: tener más de lo bueno.