Unicaja, a ritmo de Shermadini

Unicaja, a ritmo de Shermadini

Antonio Rodríguez

Cuando llegan los jugadores a sus ciudades de destino con la mejor de las sonrisas, mantenidas en las iniciales revisiones médicas, todo son promesas y el traslado de las mejores intenciones a la afición de cara a la nueva temporada (todo lo “mejor” y “mejores” para estos días). 

Por Málaga están llegando caras nuevas, de un nuevo proyecto en Unicaja (vocablo que solemos redundar en él cuando las plantillas serán dirigidas por un nuevo entrenador) y las primeras fotografías de los iconos del club, como Carlos Suárez, que entre ‘cubazo’ y ‘cubazo’ de pintura para el spot promocional del club, ya suda la ‘gota gorda’ entre los hierros que levanta en el gimnasio.

Por allí pasa con toda la discreción Gio Shermadini. Y miren que es difícil lo de la discreción, siendo la torre más alta de la ciudad. Pero el georgiano es así. Parece seguir ocultando cada vez que sonríe, pero es un ritus que mantiene de manera permanente, porque al pívot pocas veces se le ve una mala cara. Shermadini, en esta segunda temporada en la Costa del Sol, más asentado y por lo tanto, más cómodo, intuimos en Endesa Basket Lover que pueda ser alguien a quien dirigir la mirada claramente entre el star system de la liga.

 

Quizás sea por su carácter, pero este hombre ha rendido en España a un excelente nivel, siempre y cuando se sentía a gusto y sobre todo, importante. Que él fuese uno de los ejes de cada plantel ha sido primordial en su carrera. Y también por su carácter, probablemente, se haya ahogado entre egos de grandes planteles en el concierto europeo, sean Maccabi, Olympiacos o Panathinaikos, donde no cuajaba.

En su primer año en Unicaja tuvo una regular actuación. Aun así, pensamos que puede hacer más y en este curso puede serlo. Vean las estadísticas comparadas de su año en Zaragoza, donde su impacto fue grande (a pesar de no ser una referencia anotadora), las de su última temporada en Andorra y las de su exclusiva campaña en Málaga:

En la anterior plantilla malagueña contaba con James Augustine, un jugador con una notable aportación global, pero que la mayor parte de los minutos era su relevo. Para no llevar a equívocos, en la mayor parte de las ocasiones, Shermadini el relevo de Augustine. Era un center muy center, al igual que el georgiano, para que ambos se complementaran. Este año, la confección de la plantilla es diferente y las venidas de Kyle Wiltjer y sobre todo, Mathias Lessort, le darán otro tipo de juego. Ambos son dos jugadores abiertos: el primero, por poseer un gran tiro exterior. El segundo, porque por movilidad y rapidez, partirá casi siempre de situaciones abiertas. Shermadini tendrá todos los espacios posibles cercanos al aro para jugar y poder complementarse con estas dos nuevas adquisiciones a la perfección. Volverá a ser el “5” de referencia y por lo tanto, hombre importante en el equipo. Sentirse nuevamente eso, con lo que implica en sus números.

Por ello, repetimos que en Endesa Basket Lover tenemos el convencimiento que Giorgi Shermadini será nuevamente el gigante, no solamente por estatura, sino por números e importancia en el equipo. Hacerse más grande entre la concurrencia malagueña. Eso sí, fuera de la pista, seguirá queriendo pasar desapercibido. En Málaga, lo tiene duro.