El fichaje de Morabanc Andorra: Michele Vitali, de profesión, anotador

El fichaje de Morabanc Andorra: Michele Vitali, de profesión, anotador
(FIBA Photo)

Antonio Rodríguez

El “Mai Por” nos emociona. Que el más débil haga arrodillar a los poderosos y si no lo logra, al menos les deje heridos, extenuados. En esa ventana a la osadía en la que no se le espera. Nos quedarán fantásticas citas rescatadas, como aquella maravilla de Carlos Toro, “algunas veces, muy pocas, las crónicas deportivas giran alrededor del vencido. Quizá no sea lógico, pero sí justo. El vencedor, paradójicamente, se convierte en un actor secundario al que, podíamos decir irónicamente, no le queda más que la victoria”. En ocasiones, que así sea.

Tal campaña fue sacada a la luz por MoraBanc Andorra previo al Playoff ante el F.C. Barcelona en mayo. El “no fear” particular, nunca temerosos, no dar un paso atrás ni para tomar carrerilla, fue un lema con el que compitió y arrastró a sus aficionados en los tres partidos de la serie y por momentos, lo tuvieron en la mano. Pues bien, si la pasada temporada en Europa hubo otro equipo que inspiró tales sensaciones, que desde su arranque liguero con 9 partidos imbatidos, fue convirtiendo cada victoria en pequeños milagros hasta sus playoffs, fue el Germani Basket Brescia. Abatidos finalmente en semifinales por el favorito -y posterior campeón- Emporio Armani Milano, por tener más presupuesto, más calidad y más profundidad, el baloncesto que mostró Brescia ante ellos, enamoraba. Simple y llanamente. El mérito de competir contra un equipo de Euroliga -que al día de hoy, son otra historia-, convertían cada canasta en momentos extraordinarios. Y el mejor jugador italiano en su plantilla, el mejor jugador italiano de todos los playoffs, entre aquella lucha “davidiana”, fue Michele Vitali, nueva adquisición del MoraBanc Andorra. Por eso sabemos que le va a ir muy bien en tierras andorranas. Por eso sabemos que, en el Principado han acertado de pleno con la adquisición de Michele Vitali. ¿Y saben qué? Que al aficionado andorrano les va a encantar. Estamos convencidos.

Este escolta de 1,96 tiene facilidad para jugar al baloncesto. Es un anotador, porque tiene facilidad para jugar. Tal cual. Si ha llegado a internacional con la Selección, es porque anota.

(FIBA Photo).

Para empezar, es un gran tirador. Saliendo de bloqueos, a lo Carroll, es un formidable anotador, poseyendo el “quick release”, la rápida mecánica de tiro que solamente los grandes tienen, porque les diferencian los porcentajes a esa velocidad de ejecución. Como gran tirador, lo es también tras bote. Es rápido, intenta irse en uno contra uno de sus rivales y si no lo consigue, sorprende con una suspensión a media distancia dejando al adversario “vendido”.

En un juego de pases trazados de forma permanente por su equipo, si Michele Vitaly no tiraba a la salida del bloqueo, el pase al tipo que acababa de hacérselo y se encaminaba hacia el aro, siempre lo ejecutaba o lo tenía en mente. Podía ser bombeado, picado… pero siempre rápido, siempre en su sitio. Si no, fuese así, es imposible sacar tanta efectividad de pívots con no muchos recursos ofensivos como eran sus compañeros.

Si buscamos un sello en su juego ofensivo, hay una jugada en él que nos encanta. Con el balón controlado y cuando aprovecha un bloqueo, sabe que un defensor le va a perseguir. Y busca darle la espalda, ponerse permanentemente mientras bota entre él y el aro. Y seguir progresando botando hacia canasta, aguantando, con el defensor detrás, hasta que algún pívot le corte el paso. Es ahí cuando se levanta en suspensión a media distancia o da el pase. Es algo que parece haber aprendido de su hermano mayor, el base Luca Vitali, grande, físico, pero no tan buen tirador como él, para acercarse a canasta lo más posible a la hora de buscar la suspensión y que tengan mejores porcentajes. Y a ambos les funciona.

Defensivamente, Michele Vitali no es un prodigio de intensidad. No lo es. Optimiza sus recursos y va a hacer el dos contra uno, a presionar, cuando sepa que hay motivos. No regala esfuerzos. Sin embargo, él es listo, siempre controlando el lado débil, siempre en tierra de prohibir algún corte rival desde el otro lado, siempre en campo de visión quienes puedan hacer daño. No será un destacado defensor de uno contra uno, pero sí un tipo listo y efectivo jugando el cinco contra cinco. De otra manera, no hubiese podido jugar en el engranaje defensivo que tenía en Brescia, el brillante entrenador Andrea Diana.

En definitiva, un anotador con esta gracia que tiene, lo primero que logra es, ganarse a la parroquia. Ese será el primer estímulo. A partir de ahí, ganar. Si MoraBanc Andorra con las bajas de este verano, buscaba un escolta que anotase, nos aventuramos a decir que su búsqueda en el mercado ha tenido éxito. Recuérdenlo.