'Clutch' Van Rossom

'Clutch' Van Rossom
Van Rossom es uno de los jugadores del momento en la Liga Endesa (Foto: ACBPhoto)

Antonio Rodríguez

Hay que ser decidido, como para correr toda la pista, ver la oportunidad de sentenciar y levantarse en carrera, desde la línea de tres puntos y materializar la canasta para vencer, para solventar el final de uno de los partidos más importantes de toda la temporada. Sam Van Rossom sabía que podía hacerlo y dejar cuatro segundos de agonía a su rival, Unicaja. Sorprendente pudo ser la acción del base de Valencia Basket para en La Fonteta. Para su rival, seguro. Hasta su defensor, Alberto Díaz, esperándole en su camino hacia canasta, se resbaló cuando vio que el belga tenía los santos bemoles de levantarse a siete metros del aro. No para La Fonteta. Este cuento ya le sonaba de otras ocasiones.

"Clutch" Van Rossom, tras el triple ante Unicaja el pasado domingo (ACB Photo / M.A. Polo). 

Sam Van Rossom tiene la rotura de tres vértebras como algo pasado. Su grave lesión en la rodilla el pasado verano, como algo pasado. La innumerable cantidad de pequeños percances físicos, como algo pasado. Dentro de su humildad infinita, que diga que no es el de antes… pues eso, ya lo puede ir recalcando, porque no es creíble. Levantarse, majestuoso, decidir y que todo el pabellón se rinda hacia él, en un respingo repentino al son de su canasta, a la par de un grito que inundó la ciudad, puede tener toques vanidosos, pero raramente humildes. Pues hasta en esas, Sam mira como un “¿qué ha pasado aquí?”.

Es uno de los jugadores favoritos de Endesa Basket Lover. Es para ello. En su enésimo retorno tras su enésima lesión, vuelve a coger la forma (recuerden el tremendo golpe en una falta ante el Khimki, el pasado 26 de enero. El de las tres vértebras rotas), insufla todo aquello que necesita su equipo e inspira confianza. Tanta como tener un mes de abril maravilloso para Valencia Basket, donde tras el tropiezo inaugurando este abril ante UCAM Murcia el día 1 (73-84), lo demás han sido triunfos. Cinco, concretamente. Y los rivales, de aúpa (Maccabi Tel Aviv, Baskonia y Unicaja entre otros). Aquí les dejamos un cuadro con sus minutos y sus puntos desde entonces:

 

Lo que más gusta al aficionado taronja es ese promedio de 27 minutos de juego. Porque está sano. Porque a la nueva lesión de Guillem Vives, nuestro protagonista está cumpliendo como en sus mejores tiempos. Aquellos en los que, cedido del Armani Jeans Milano en el verano de 2011, aterrizó en nuestra liga de la mano de Zaragoza.

 Dos años en el CAI demostrando que este belga de Oostende era especial. Poseía una fuerza y una convicción en todas sus acciones grandiosas. ¿Lo podría igualar con un grande? Pues a Valencia Basket lo llevó casi hasta las más altas cimas. Solamente una canasta de Marcelinho Huertas sobre la bocina en un quinto encuentro de semifinales, les dejó en la estacada en aquella 13/14. Pero fue grande. Desde entonces, ídolo en Valencia. No podía ser menos.

.- Sus primeros días en España, con su fuerza habitual en CAI Zaragoza

Y hoy día, nos regala triples como el del domingo, para vencer a Unicaja, para provocar un hueco importante entre los cuatro primeros. Ahora es cuestión de seguir anhelando la segunda plaza de esta Liga Endesa, de volver a atrapar la Euroliga en la siguiente temporada y volver a soñar en el Playoff de nuestra competición que, no obstante, son los vigentes campeones. Lo fueron sin él. Quizás ahora toque soñar con él. Prepárense, porque “clutch” Van Rossom, otea el horizonte. Mala cosa para los rivales.