Y solo quedan cuatro

Y solo quedan cuatro

Juanma López Iturriaga

1. Unos buenos cuartos

Dos de cuatro eliminatorias alcanzando el tercer partido y Real Madrid y Barcelona sufriendo para ganarse un par de días más de descanso, han hecho de estos cuartos de final una etapa interesante. No lo pareció en su primer acto, que con las amplias diferencias en el marcador arrojaron la sospecha de que quizás ninguna serie alcanzase el dramático tercer partido. Pero llegó el fin de semana y por un lado, Laboral Kutxa y Bilbao Basket alargaron el debate (sobresaliente los bilbaínos por la extrema dificultad de tener que sobrevivir en campo ajeno) y Barça y Real Madrid sudaron tinta china para cerrar sus eliminatorias ante Joventut y Herbalife, que se pueden ir de vacaciones con la cabeza bien alta después de una temporada sobresaliente por ambas partes. Casi sin tiempo para reflexionar mucho, llegó el lunes y tanto en Málaga como en Bilbao hubo que esperar hasta el final para saber quien se llevaba el gato al agua. En Málaga apareció un héroe inesperado, Germán Gabriel, que salió al rescate en un momento clave. La capa de Superman en Miribilla se la puso Pau Ribas, que hizo honor a su inclusión en el quinteto de la liga. Total, que después diez partidos, ya tenemos el cuadro de honor. Falta por saber el orden

2. Unas atractivas semifinales

Repiten semifinalistas de la temporada pasada pero se cruzan de distinta manera. El jueves Real Madrid y Valencia Basket darán inicio a una serie que evidentemente tiene a los blancos como favoritos, pero que seguramente los taronjas jugarán con menos tensión que lo que lo han hecho en cuartos. Al Madrid, ganar la Euroliga le presentaba dos caminos. Uno, dejarse llevar, otro, buscar la gloria a través de un año inmaculado. Según lo visto en cuartos, no parece que el Valencia pueda contar con un rival destensado, sino más bien lo contrario. Mucho talento en ambas plantillas que hace desear una gran serie. El viernes, por su parte, les toca el turno de abrir al Barça y Unicaja. Seguramente ahora, los malagueños maldecirán su desplome en la recta final de la temporada regular que les llevó a perder la ventaja de campo. Pero parece que han recuperado constantes vitales y como en el caso del Valencia, deberían jugar más ligeros de equipaje. El Barça, mientras tanto, sólo tiene una idea en la cabeza desde el triple de Printzesis que le mandó a la lona en la Euroliga. No quedarse a cero en títulos en este curso. Se abre el telón, hagan juego señores.

3. Una gran final

La que nos espera a partir de la madrugada del jueves al viernes,  cuando Golden State Warriors y Cleveland Cavaliers comiencen un maratón que terminará encumbrando a uno de los dos. Han sido de largo los dos mejores equipos de los playoffs  y su superioridad ha sido tal que por primera vez en la historia, los dos contendientes se presentan en esta trascendental cita con más de diez días de descanso. La obligada personalización de lo colectivo en lo individual tampoco ofrece dudas, y el duelo entre Stephen Curry y Lebron James es uno de los grandes alicientes. En una postemporada donde las lesiones han tenido gran impacto, la duda del estado del otro Splash Brother, Klay Thompson,  sobrevuela en todos los análisis. Esperemos que finalmente pueda jugar y veamos una final larga y competida, cosa que salvo en algunos casos, ha brillado por su ausencia en estos playoffs de la NBA.