Canarios, colegiales y lesionados

Canarios, colegiales y lesionados

Juanma López Iturriaga

1. Semana Santa canaria

Primero fue el Herbalife, que se fue hasta la República de Tartaristán, aquí al lado, para poner pie y medio en la final de la Eurocup, cuestión que deberá refrendar al calor de su afición -lo que no dudamos ni un minuto-. El éxito, ahora tocado con la punta de los dedos, es tremendo, más si se trata de una competición donde los interminables viajes son tan enemigos como los propios rivales. Con un solo partido perdido, el sueño de jugar la Euroliga del próximo curso queda a un paso, el de la final. Y claro, cuando uno está de dulce, entran los tiros que hasta no deberían entrar. Después de su éxito europeo, los de Aito se fueron a San Sebastián y se metieron de lleno en la pelea por un puesto en los playoffs gracias a un tiro/churro de Oliver que dejó helado a la plaza de toros donostiarra. Si los grancanarios tienen que estar felices viendo lo que está haciendo su equipo, sus vecinos de Tenerife tiene motivos para sentimientos parecidos, ya que le metieron una tunda histórica al Laboral Kutxa (+35) que lo mismo gana al Fenerbahçe en Euroliga, que unos días después tocan fondo frente a los meritorios chicharreros. Tanto que lo que más se escuchó después del partido, fueron pedidas de perdón de los vitorianos a su afición, que seguro que pasó un mal trago. El caso es que procesiones aparte, Canarias ha celebrado las fiestas a lo grande baloncestísticamente hablando. 

2. Matagigantes

El Estudiantes ha cambiado mucho en los últimos tiempos. Signo de los tiempos, supongo. En el camino ha perdido unas cuantas de las señas de identidad que le hicieron un club peculiar, casi familiar sin dejar de ser ambicioso y capaz de plantar cara a los más poderosos. Pero de vez en cuando, el Movistar Estudiantes de ahora recuerda al de antes, sobre todo en lo que refiere a su insurgencia ante los más poderosos. En partidos ante rivales de renombre y al amparo de su afición, a la que nada le pone más que ver a su equipo ejercer de matagigantes y hacer hincar la rodilla al poder establecido, el Estu muestra su mejor versión, acertada, guerrera e inasequible al desaliento. Esta temporada ya se han llevado por delante al Madrid, al Barcelona y este fin de semana al Bilbao Basket, cuarto clasificado. Sólo les queda Unicaja para completar el cuarteto líder de la Liga Endesa. La pregunta cae por su propio peso: si los colegiales han sido capaces de hacer esto, ¿como es posible que el playoff les caiga tan lejos?. La respuesta no es sencilla y tiene que ver con motivaciones, regularidades y capacidades para afrontar los partidos con la intensidad y concentración adecuada sin necesidad de tener un equipo de relumbrón delante y un pabellón rebosante de energía a tu lado

3. Lesiones

Cada vez que Rudy se da un golpe y se echa la mano a la espalda, un escalofrío recorre a los aficionados madridistas. Si encima tiene que abandonar el partido para no volver, la cosa empeora. Y si estamos a mes de Abril, donde empieza la parte decisiva de los dos títulos más importantes de la temporada, primero Euroliga y luego Liga Endesa, pues a ponerse a temblar imaginando tener que afrontar los compromisos que llegan en breve sin su jugador más decisivo. Les pasa a la mayoría de los equipos destinados a jugarse los trofeos. Llegados a estas alturas, ponen velas a sus santos favoritos para que ninguno de sus baluartes quede fuera de juego por una lesión. Hablando de lesiones, Ricky ya no volverá a jugar esta temporada por su tobillo, y Sergi Ibaka probablemente tampoco. ¿Les dejarán sus equipos acudir a la llamada de la selección en estas circunstancias?.