1.000, 500, 30

1.000, 500, 30

Juanma López Iturriaga

 

1000

Desde hace un par de semanas se anunciaba próximo, pero hasta el domingo no pudo celebrar Juan Carlos Navarro su triple 1.000. Seguro que no eligió el dónde, cómo ni cuando, pues estas cuestiones numéricas llegan cuando llegan. Pero lograrlo en su campo, ante su público y familia, en una victoria de su equipo y dentro de una espectacular serie de 5 de 7 en tiros de tres completa un escenario difícilmente superable. El historial de Juan Carlos parece interminable y lo más importante, en cada uno de los éxitos que atesora en su carrera, su importancia ha sido capital. Meter 1.000 triples es una pasada, pero que del millar muchos de ellos han terminado por suponer títulos y grandes gestas deportivas hace aumentar hasta el infinito su relevancia. No es el tirador más estético ni tampoco el más ortodoxo, pues en muchas ocasiones desafía las leyes de la estabilidad necesaria, pero no ha habido en este país un tirador más letal, una mano tan certera cuando los partidos entran en esa fase donde cada lanzamiento supone un todo o nada. Por eso, el valor de sus 1.000 triples va más allá de los 3.000 puntos y se convierte en impagable.

 

– La crónica de Iturriaga

 

500

El Valencia Basket cumplió el domingo 500 partidos en uno de los momentos más esperanzadores de su andadura. Al día siguiente recogió el Premio Infanta Elena por la labor de transmisión de valores a través de su acertado y necesario lema Cultura del Esfuerzo. Donde otros llevan publicidad que les permite la supervivencia, el modelo Valencia ha optado, (gracias a contar con un aficionado-mecenas o mecenas-aficionado) por aprovechar el hueco para enviar un mensaje de calado social más allá de lo deportivo. Viendo a su equipo y a su entrenador, no hay duda que son los primeros que hacen honor al slogan. Frente al Herbalife no tuvieron su mejor día, muy desafinados en su habitual sinfonía ofensiva, pero nunca dejaron de perseverar hasta que a partir de su elemento más guerrero, Lishchuk, el partido cogió una temperatura donde Doellman, Lafayette o Ribas pudieron terminar decidiendo. El Valencia sigue la estela del arrollador Madrid, con la esperanza de llegar a su cita común del 22 de Diciembre con el liderato en juego. Para ello este fin de semana viaja a Vitoria, plaza complicada. Hasta entonces, disfruta de su envidiable estatus, la comunión con la grada y el reconocimiento de una labor que va más allá de meter canastas. Enhorabuena.

 

 – La crónica de Iturriaga

 

30

Los días que ha renovado Gille Rubio por el Tuenti Móvil Estudiantes. Viendo su rendimiento (10,8 pts. Y 4,2 rebotes) se los ha ganado de sobra. Y lo sigue haciendo, como ese rebote después de tiro libre que birló a la defensa del Bruixa D´Or y que valió prorroga y después partido para desesperación manresana, lógica pues no se puede perder un partido por un despiste así. Un magnífica forma de celebrar la prorroga de un contrato temporal que no tengo dudas que no será el último. Gille es un jugador muy competente y que da toda la impresión que ha encajado bien en el equipo, al que aporta talento veteranía y una intensidad muy “demente”. Un hallazgo inesperado del Estudiantes que ha llegado con la intención de quedarse.

 

 – La crónica de Iturriaga