Tres estados de ánimo

Tres estados de ánimo

Juanma López Iturriaga

Chispeante

Soplan buenos vientos por el Estudiantes, lejos, muy lejos ya de agonías de otros tiempos cercanos. De la mano de Txus Vidaurreta, ha recuperado el vigor perdido y ahora mismo es uno de los equipos de la Liga Endesa al que merece la pena ver. Su juego es alegre, tiene, como los llama Manel Comas, gente a la que le gusta jugar en el primer piso, su jerarquía está muy clara y pasa por el liderazgo compartido de English y Germán Gabriel y en general todo el andamio está bien sujeto. Como en los viejos tiempos, este equipo rinde mejor cuando el partido se salta un poco el guión y coge temperatura, siendo menos efectivo en los momentos más funcionariales. Sólidamente instalado en puestos de playoffs, siempre es una buena noticia la buena salud de uno de los nombres de referencia de nuestro baloncesto y al que nada le sienta peor que ser uno más. Será difícil que vuelvan los tiempos donde el material humano autóctono sea mayoría, pero lo que resulta más factible es que al menos el tono vital del equipo nos recuerde esa chispa tan característica y especial que tuvieron los colegiales como seña de identidad.

Estudiantes - Crónica de Iturriaga

Decaído.

A Madrid llegó el Unicaja con todas sus dudas a cuestas y no pudo dejar ni una sola. Más bien lo contrario. En otro ejercicio de escasa entereza, no pudo evitar que se abriese un abismo entre su posición y las que dan acceso a playoffs, de las que le separan 3 victorias y el basket average. Si bien el historial de los malagueños y los nombres que forman su plantilla no van en consonancia con su situación, una vez que les ves actuaciones como la de este domingo en el Palacio de los Deportes de Madrid, no te extraña tanto. Por encima de su rendimiento deportivo, destacó una endeblez anímica bastante evidente y se mostraron en todo momento como un colectivo poco armonioso y presa fácil de Estudiantes en cuanto los madrileños apretaban un poco el acelerador. Ni siquiera su victoria en Alemania en la Euroliga les dio paz y el riesgo de un sonoro batacazo liguero cada vez es mayor. Pasados cinco meses de competición, el puzzle sigue sin encajar y a este paso y de confirmarse el fracaso, otro nuevo se alumbraría para la temporada que viene. Y cada vez es más difícil saber qué fue antes, si el huevo o la gallina.

Unicaja – Crónica de Iturriaga

Cambiante

Lo del Caja Laboral me tiene un poco desconcertado. Hasta tal punto que me sería complicado hacerle una radiografía fiable. Comenzó la temporada dando tumbos hasta que Querejeta tuvo que dar por finalizada la era Ivanovic con pie y medio fuera de la Euroliga y sobreviviendo en la Liga Endesa. La apuesta era Tabak, todavía sin contrastar con entrenador jefe en equipos de altos vuelos. Casi de la noche a la mañana el equipo se dio la vuelta como un calcetín y entró en una racha extraordinaria, que le salvó de la catástrofe europea y le consolidó en el segundo lugar de la Liga. Tantas fueron las victorias que lo mismo que me costaba entender sus problemas de inicio de campaña, ahora tampoco me cuadraba que se convirtiese casi en invencible. En esas estábamos cuando llegó el Barça en Euroliga a Vitoria y se terminó la racha. Bueno, se terminó una y comenzó otra, donde los vitorianos lo pierden casi todo. Y uno ya no sabe qué pensar de Tabak y los suyos, salvo que tienen el ánimo bastante cambiante y una doble personalidad ciertamente acusada. Habrá que esperar cual de ellas termina imponiéndose.

Caja Laboral – Crónica de Iturriaga