Recuerdos coperos

Recuerdos coperos

Juanma López Iturriaga

Un partido

La Copa del Rey 2013 se recordará mucho tiempo por habernos brindado un partido histórico, uno de esos a los que la memoria preserva para los restos. No es para menos, pues los 50 minutos que nos depararon Barça y Real Madrid fueron todo un ejercicio de supervivencia, una lucha agónica a partir del último cuarto donde ambos equipo pasaban de víctimas a verdugos en un par de jugadas. Si un partido con dos prorrogas ya es algo inusual, que la protagonicen los dos clubes insignia de nuestro país y en una ocasión tan señalada como la Copa lo convirtieron en lo que llaman los americanos un Instant Classic, un partido que se convierte instantáneamente en algo imborrable. Evidentemente serán los azulgranas lo que guarden mejor recuerdo, pero el paso del tiempo irá borrando la importancia del desenlace y solo quedará sitio para congratularnos de haber sido testigos de un momento donde el baloncesto alcanzó, a través de dos grandes equipos, todo el esplendor que tiene como deporte.

Copa del Rey 2013 Barcelona-Madrid - Crónica de Iturriaga

Una actuación

Pete Mickael se llevó el MVP y habiendo otros posibles candidatos como Marcelinho, no hay ningún pero que objetar a la elección. Ahora bien, si tuviera que elegir un momento individual me decanto por la explosión de Juan Carlos Navarro en la semifinal frente al Caja Laboral. No está para muchos trotes por sus problemas físicos, que llevan camino de convertirse en una constante, pero estoy convencido que lo que mantendrá hasta el fin de su carrera es esa capacidad de reventar partidos y contrarios en un abrir y cerrar de ojos. Lo lleva haciendo durante toda su longeva y exitosa carrera, pero aún así, y habiéndolo visto decenas de veces, sigue siendo capaz de sorprendernos. Andaba la semifinal sin dueño y apareció Juan Carlos para dinamitar el debate en cuatro ataques que sumieron a los vitorianos en una gran depresión al mismo tiempo que los compañeros de Navarro, viendo a su líder en otro momento mágico, se vinieron para arriba. Cuando Tabak quiso o supo reaccionar, el partido estaba perdido para el Baskonia. Ya no hubo más noticias de Navarro, intrascendente en la final, pero su trabajo ya estaba hecho.

Copa del Rey 2013 Juan Carlos Navarro – Crónica de Iturriaga

Una ciudad y una afición

Ganó el Barça lo deportivo pero hubo otros vencedores. Vitoria, como siempre, estuvo a la altura. Les faltó hablar con los dioses de la lluvia, el viento y la nieve para que hubiesen declarado una tregua, pero incluso con la meteorología dando un poco la tabarra, hubo ambiente callejero, unas cuantas actividades lúdicas, y un pabellón espectacular prácticamente lleno día tras día. Vitoria respira baloncesto y eso siempre se nota. En cuanto a la afición, ya conocido el incondicional apoyo de los baskonistas, hay que destacar a los Pio Pios, animadores de partidos y calles con su buen rollo, sus disfraces y la vistosidad que siempre da el amarillo. Fue enternecedor verles casi llorar cuando a la octava ocasión, el Herbalife logró ganar un partido en la Copa. Ahora que la edición de 2013 es historia y no sabemos donde nos llevará la del 2014, sí al menos conocemos que en 2015 tendremos el enorme placer de ir al nido de los pollitos. Gran Canaria en Febrero. Suena bien…..

Copa del Rey 2013 Aficion de Baskonia – Crónica de Iturriaga