Con el foco encima, mucho mejor

Con el foco encima, mucho mejor

Juanma López Iturriaga

Existen muchos tipos de jugadores. Estrellas y currantes, ruidosos y discretos, saltarines y armarios de tres cuerpos. Y tambien unos cuantos que necesitan sentirse protagonistas para dar lo mejor de sí mismos. En su interior, estan convencidos que no han nacido para que la cámara no les apunte. El protagonismo les agrada y les agranda. Saras Jasikevicius es uno de ellos. A lo largo de su extraordinaria carrera lo ha tenido casi siempre, y su discreto rendimiento en la NBA, donde evidentemente no tenía galones de hombre importante, puede incidir en su necesidad de ser jefe antes que soldado. Ahora apura su carrera en su querido Barcelona, sin el lustre de antaño, cosa lógica, pero todavía regalándonos buenos momentos. El domingo fue el penúltimo. Con el partido ante el Uxue en el alambre, con Navarro nuevamente lesionado, tomó el mando, reclamó luces y cámara y desde la línea de tiros libres salvó un partido que los azulgranas tenían feo, muy feo. En la línea de personal, como único actor en escena, a Jasikevicius ni se le olvida una frase ni le tiembla la muñeca.

Sarunas Jasikevicius – Crónica de Iturriaga

Nogueira Club de fans. Hace unas semanas, con motivo del Estudiantes-Barcelona, abrí el club de fans televisivo de Lucas Nogueira. Es el segundo de la temporada, despues del de Nathan Jawei. Para hacerte merecedor de este honor has de ser un jugador llamativo, diferente, de estos que les ves una vez y ya no te olvidas de ellos. No necesariamente han de ser los mejores, sino tener ese algo que se fija en la cabeza y hace que le recuerdes de forma más nítida que a otros. Jawai fue el primero y no hace falta explicar mucho el porqué. Uno de las cuestiones a mejorar en esta liga es la identificación. Con tantos cambios de jugadores de aquí para allá, cuesta asociar nombre, cara y equipo, por lo que este tipo de jugador resulta más que interesante. El domingo, Nogueira, que desarrolla buena parte de su cometido por encima del aro, dio el triunfo al Estudiantes frente al Lagun Aro con un palmeo in extremis, lo que confirma el acierto de la elección. Eso sí, es un tipo o bien muy tímido, o bien muy sobrado. Metió la canasta, sonó la bocina, y oye, ni un gesto, ni un brazo al aire, ni mucho menos correr a abrazarse con la afición. Se quedó como si fuese lo más normal del mundo. Siendo de su club de fans, a eso se le llama elegancia.

Lucas Nogueira – Crónica de Iturriaga

Prohibido rendirse. Ocurrió en Madrid y lo evitó Nogueira, y pasó en Canarias con más éxito. Los dos farolillos rojos de la Liga Endesa siguen peleando como gatos panza arriba. Cuando has necesitado dieciocho partidos para ganar tres y la distancia hasta la zona de salvación son de otros tantos, la cosa pinta mal. Si el calendario te manda a Canarias para jugar frente al Herbalife, que lleva años convirtiendo su campo en un dolor de cabeza constante para sus adversarios, el asunto se pone aún peor. Pero lo que no consiguió el Barça y el Madrid necesitó un último minuto milagro para lograrlo, lo cumplió con cierta autoridad el Basket Manresa, todo un clásico de nuestro baloncesto. Por la enjundia del terreno conquistado y el potencial del rival que tenía enfrente, es una de esas victorias que no sólo cuenta en la clasificación, sino en el ánimo de un equipo que lo necesita como el comer para sobrellevar con entereza la larga agonía a la que se está enfrentando casi desde el inicio de la temporada. Más si cabe cuando en las dos proximas jornadas recibe al Barça y visita al Real Madrid. Como reza el dicho, No era nada lo del ojo, y lo tenía en la mano. Ahora bien, está claro que ni Lagun Aro ni Basket Manresa lo van a pelear hasta el final. Aviso pues, para navegantes despistados.

Josh Asselin – Crónica de Iturriaga