FRANCO PINOTTI: “Éramos unos kamikazes”.

FRANCO PINOTTI: “Éramos unos kamikazes”.
Franco Pinotti observa desde su terraza el mar. Valorar los ratos de sobremesa q

Antonio Rodríguez

Franco Pinotti observa desde su terraza el mar. Valorar los ratos de sobremesa que dan la tranquilidad de los años y el haber vivido tantas experiencias, otorgan esta calma. Para nuestro regocijo. “Éramos unos kamikazes” responde y resume en esa escueta frase una de las trayectorias más entrañables de su vida desde que nació en Verona un diciembre de 1948. Pero también de nuestras vidas. Y es que, en esta semana en la que Endesa Basket Lover aborda en su “HACE 30 AÑOS…” la edad de oro de las revistas de baloncesto en España, Franco Pinotti, director durante la gran mayoría de años de la revista NUEVO BASKET, no podía faltar.

            Desde su llegada a España a mediados de los 70, fue uno de los aventureros que se enfrascó en la tarea de crear algo que, en nuestro país y en 1979, era una absoluta utopía: una revista semanal especializada en baloncesto. Con los años se convirtió en una cita mensual ineludible que llegó a ser un incunable entre todos los aficionados al deporte en nuestro país. “De vender siete mil u ocho mil ejemplares, que no vendíamos más, llegábamos a vender con el paso a la tirada mensual, un promedio unas 50.000 ó 60.000 revistas”. Una locura que impresionó hasta a los propios protagonistas. “Como que llegamos a ser la quinta revista mensual con mayor tirada, entre las de moda, corazón, científicas… Y eso con datos de la OJD, que antes se contaban una a una las ventas de las revistas”. 

Franco Pinotti junto a Jordi Villacampa en 1986 (ACB Photo).
Franco Pinotti junto a Jordi Villacampa en 1986 (ACB Photo).

Una locura a la que se llegó, porque eran los únicos trovadores de las andanzas de nuestro baloncesto. La plata de la Selección Española en Nantes en 1983 y sobre todo, la plata de Los Angeles en 1984, fueron de un impacto que no tuvo parangón y no sabíamos si tendría límites. “¿Cómo? Que acabamos con todas nuestras deudas en poquísimas fechas”. Aquellas revistas que existen incluso hoy día en decenas de miles de hogares, formaron parte del atractivo de una generación que disparó la popularidad del baloncesto hasta el famoso “que nos comemos al fútbol”.

“Fue una idea de Ángel del Castillo sacar una revista de baloncesto. Nos gustaba mucho nuestro deporte, pero tampoco teníamos muy claro cómo se gestionaba una publicación”. Y nació el embrión de NUEVO BASKET, una tal “GIGANTES” que en octubre de 1980 desde un inicial número “0” (¿?) no duró más que dos meses. “Es que íbamos a trompicones con los datos, la maquetación… pero nos sirvió de experiencia. Algunos trabajaban para el ‘Grupo Mundo’ (editora de revistas en Cataluña como “Mundo diario”, “424”, “Tele-express” y “Cataluña-Express”) y cuando este Grupo desapareció a principios de 1980, nos vimos en paro. ¿Y qué hacemos? Y decidimos más en serio crear la revista de baloncesto semanal. Pero no teníamos un duro. ¡Si estábamos en paro! Así que un amigo de mi padre, un industrial textil, nos prestó un millón de pesetas y con esas arrancamos. Imagina lo que nos duró ese millón de pesetas. No llegó ni al mes posiblemente. Pero arrancamos con ello, aparte que la imprenta nos financiaba. Mi cuñado nos vendía francamente bien por ahí fuera”.

Una publicación semanal, amplias crónicas de todos los partidos de la División de Honor, de la 1ª B, del baloncesto femenino, de Segunda división. “De aquella ‘Gigantes’, se vinieron Julius Corella, Del Río, Cerdà… Y al poco se unieron Jordi Román y Miki Forniés”. La vuelta del gran Essie Hollis a nuestro país, a nuestra liga, fue la excusa para la portada del nº1 en octubre de 1980. Se inicia la aventura que a trompicones, va saliendo. “Desde el viernes que nos metíamos en la redacción, no salíamos hasta el lunes a las seis de la madrugada, cuando mandábamos los fotolitos a imprenta”. Intensísimas jornadas de fin de semana en las que el armazón en ocasiones, era frágil. “Tuvimos una muy buena red de colaboradores y corresponsales. Había ocasiones en las que llamabas a su casa por teléfono y no lo cogían, porque se había ido de juerga o algo. Y  llamabas y veías que no llegabas a tiempo… Pero nos reíamos mucho y nos lo pasábamos muy bien”. 

Essie Hollis fue el protagonista de la primera portada de NUEVO BASKET.
Essie Hollis fue el protagonista de la primera portada de NUEVO BASKET.

Tras su primera temporada y un pequeño parón en verano, vuelven con el inicio de liga siguiente, la 81/82. “Seguimos porque la imprenta, a la que ya se la debía bastante dinero, sabía que si no seguíamos editando, no iban a cobrar”. Poco a poco van profesionalizando la infraestructura. “Ya teníamos el estudio fotográfico, la fotocomposición”, hasta que en el verano de 1982, nuestro protagonista vislumbra que la luz deja de ser tenue para brillar con fuerza. “Con el Mundial de Colombia y el buen papel que hizo la Selección Española, ya intuía que este deporte iba a ir para arriba en España”.

Una temporada más tarde, tras una liga bastante aburrida sin Essie Hollis ni Nate Davis (paso testimonial en Obradoiro), los costes y las deudas comienzan a ser preocupantes y deciden tras el tercer curso, salir con un formato mensual. Adiós a las crónicas de cada partido, bienvenido al formato más pausado y analizado de la revista mensual. “El gran problema es que no teníamos ni capacidad ni visión comercial. Lo que hacíamos lo hacíamos porque nos gustaba, por convicción. Teníamos muy buenas iniciativas, pero a nivel comercial no sabíamos desarrollarlas. A la larga, es lo que más pesa”.

“Recuerdo que nos invitan a una reunión con Eduardo Portela, Segura de Luna, Juan Fernández, presidente del OAR… ahí estaba la cúpula del baloncesto español, en los albores de lo que posteriormente sería la creación de la ACB. Y allí que nos presentamos Julius Corella y yo. Y nos quedamos alucinados porque nos prometen todo el dinero que queramos para mantener la revista –era fundamental para su propagación en aquellos años-. Dinero que se quedó en promesas luego. Fíjate si estábamos pelados que, a la vuelta a Barcelona esa noche, sin apenas haber comido y con un hambre de mil demonios, ni nos comimos un bocadillo allí, porque sabíamos que los precios del aeropuerto eran carísimos”.

Sin embargo, con la aparición de la publicación mensual, apoyados en la medalla de plata del Eurobasket de Nantes’83, se dio con la tecla. Casi de inmediato, sin ser un producto barato, pero sí de calidad (250 pesetas de 1983), por el hecho de ser mensual, sus ventas comienzan a ascender. Y llega la bochornosa final liguera de los puñetazos de Iturriaga y Mike Davis. Pero vende. Y mucho. Y NUEVO BASKET comienza a ser cotidiana en la sociedad. Y eso es mucho decir. Y llegan los Juegos Olímpicos de Los Angeles y aquello se disparó a unos niveles impensables y hoy día, inimaginables. Fue el aldabonazo definitivo que llegó a dar vértigo. Si la temporada 83/84, la primera ACB, fue el año del cambio, la 84/85 fue la del boom. Y aún con escasos partidos en la tele y unos resúmenes televisivos muy poco profesionales, las revistas se agotan en los kioscos cada mes. Era la única del mercado y la demanda era brutal. 

"Con el Mundial de Colombia, supe que el baloncesto subiría en este país".

“Como ejemplo, te diré que la sección ‘Cartas al director’ eran inventadas por nosotros. Nadie nos escribía. En los años de bonanza, con fotos de basket de base, de categorías inferiores, de denuncias de tal o cual Federación, tuvimos que poner una secretaria para manejar todo aquello, porque nos podían llegar como doscientas cartas semanales. Fue una locura. Pero había que publicarlo. Te mandaban una foto del alevín de cualquier población y eso multiplicaba los lectores”.

Ante ella, apareció en noviembre de 1985 la revista GIGANTES DEL BASKET. “Para nosotros, era complementaria. Ellos tenían una cobertura semanal y nosotros mensual. Siempre la vimos con buenos ojos”. Aunque para los redactores de NUEVO BASKET, siempre quedaría entre ceja y ceja la tirada semanal como en sus orígenes. Y tras el Mundobasket en España, decidieron sacar un periódico semanal. “Eso lo tuvimos que hacer años antes. Lo que te hablo de nuestra falta de sentido comercial”. El mercado comienza a saturarse de publicaciones de baloncesto y NUEVO BASKET comienza a bajar las ventas. Exactamente ahora HACE 30 AÑOS… deciden que la revista mensual –abortado tras unos meses, el lanzamiento del periódico- sin perder un ápice de calidad, se transforme en quincenal. Medidas que no lograron evitar la cuesta abajo, ya irremediable.

Momento de gloria inicial fue cuando la designaron hacer el programa oficial del evento baloncestístico más grande en nuestra historia: el Mundial de España en 1986. “Desde la Federación nuevamente nos prometieron no sé cuántos sponsors, una riada de dinero… y no cobramos ni de lejos una décima parte de lo que nos prometieron. Es verdad que ahí nos equivocamos, porque hicimos un número especial que cubría el programa oficial del Mundial, más la valoración final de liga, más las finales de la NBA… Ahí tuvimos que sacar tres números diferentes”.

Los pétalos se marchitaron y ya decolorada, se vendió la revista a cierta honorable familia, con la pretensión de blanquear dinero… y como canto del cisne, un número en formato periódico cubriendo la Final Four de Paris’91 y el triplete europeo de los de Split como última edición. Ese fue su final. 

Portadas para la historia y nuestro recuerdo.
Portadas para la historia y nuestro recuerdo.

“Hubiese ganado mucho más dinero como entrenador, por ejemplo. Pero aquello lo hacíamos sin mucha visión del negocio y sí por el cariño enorme que suponía todo ello y porque por encima de todo, nos gustaba. Éramos unos aficionados para hacer eso. En muchas ocasiones, unos kamikazes. Pero fueron unos años entrañables. De los mejores de mi vida”.

NUEVO BASKET encierra en muchos adolescentes de casi cincuenta años en este país, toda la grandiosidad de una época dorada. Por encima del papel impreso, su logo y su recuerdo forman, como cierta música o antiguas novias, parte del ‘yo’ que somos hoy día. Por eso las conservamos.

Franco Pinotti en la actualidad.
Franco Pinotti en la actualidad.