ORIOL JUNYENT: “SERÍA UN ERROR RELAJARNOS”

ORIOL JUNYENT: “SERÍA UN ERROR RELAJARNOS”

Antonio Rodríguez

Oriol Junyent (Río Natura Monbus) es de esa estirpe de jugadores especiales. De los de largo recorrido, de los de, a pesar suyo y lo que digan sus maltrechas rodillas, seguir en la brecha, en la élite del baloncesto nacional siempre que pueda, porque tiene una razón más que poderosa.

“Es que, aunque sea muy tópico decir esto, pero es que amo el baloncesto. Me gusta lo que hago y voy a seguir haciéndolo mientras pueda. Además, ahora me gusta el rol que tengo en el equipo de veterano, de ayudar en todo, sobre todo a los más jóvenes y cuando puedo jugar un poco más, pues mucho mejor”.

El pasado sábado, Oriol Juyent fue uno de los protagonistas de la mayor alegría que el Río Natura Monbus ha dado a la parroquia, con su segunda victoria en la Liga Endesa y ante uno de los favoritos al título, el F.C. Barcelona.

“Igual pagaron el cansancio de Belgrado, no lo sé. Lo que sí te digo es que a nosotros nos salió todo. Jugamos muy duro y ellos no se pusieron al mismo nivel. El Barça tienen mucha calidad dentro, pero si no te pones con la intensidad que el equipo contrario en esta liga, pues lo llevas muy mal”.

Una victoria por 77-60, holgada, sonrojante para el rival, que da seguridad y sobre todo, algo más de tranquilidad.

“Cuando se gana a uno de los grandes, se entrena mucho más tranquilo, tú estás mucho más tranquilo y con más confianza. Pero sería un error relajarnos, eso sí. Esto debe servir para motivarnos, pero sin bajar la guardia y buscar continuidad. Queremos seguir adelante, porque no olvidemos que la posición en la tabla y el número de victorias, aún no es bueno. Pero sí, se da otro ambiente en la semana”.

11 puntos, con 5/6 en tiros de campo, 8 rebotes, pero sobre todo una capacidad de lectura del juego, de generar con sus pases una excelente circulación, que sirvió para que su equipo se luciera, de las que ya no se ven. Oriol Junyent es de esa clase de pívots que se dicen en extinción, pero que en realidad lo que no se toman son los tiempos hoy día para formarles. Nuestro protagonista, se puede considerar un “rara avis”.

“Sí, me veo un poquito raro en ese aspecto. Con algún entrenador lo hablo que ya no existen este tipo de jugadores y es una lástima que no salgan pívots con movimientos en poste bajo y que lean. Se está perdiendo. Antes había unos jugadores que jugaban desde ese lugar de una forma increíble”.

La plantilla actual del Río Natura Monbus es muy nueva, muy joven y si los resultados no han acompañado, una de las causas evidentes es la juventud y la falta de acomplamiento.

“Hay mucha juventud ahora respecto al año pasado, que eran gente que tenían mucho peso, porque llevaban mucho tiempo jugando aquí. Teníamos un grupo que nos conocíamos más que de sobra, como Andrés Rodríguez o Levon Kendall. Y este año, exceptuando a Mike Muscala que lo ha hecho muy bien desde el principio, a los otros les está costando entrar. Minnerath, por ejemplo, es un jugador al que leer el juego le cuesta, pero enchufado en uno contra uno es muy difícil de parar. Durand (Scott) vino muy despistado y ya se va acoplando. Ya no hace tiros que no debe y pasa y circula mejor el balón. Hay mucho talento en esta plantilla, porque cuando nos salen bien las cosas, jugamos de forma increíble. Pero tenemos que meternos en la cabeza que hay que defender siempre al máximo nivel. Que el día que no defendamos como lo hicimos frente al Barcelona, no ganamos”.

Quizás una de las apuestas más arriesgadas para el equipo, fue la adquisición de Vasilis Xanthopoulos, no por su calidad, más que contrastada, sino por tener que suplir a una de las sombras más alargadas dentro del equipo obradoirista.

“Sustituir a Andrés Rodríguez es muy complicado, porque ha estado varios años aquí al máximo nivel. Además, tienes que añadir que Xanthopoulos ha estado tiempo sin jugar apenas, puesto que en Panathinaikos gozaba de pocas oportunidades y ese arranque nuevamente, cuesta, porque quieras o no, te falta confianza. Pero poco a poco se va aclimantando. Y se sabía que lo conseguiría, porque es buen jugador”.

El caso es que ya han dado la primera gran alegría a la afición, que andaba necesitaba de ello (su victoria frente al F.C. Barcelona era la primera en casa que se producía en la 13-14). Y es que, aunque como todas la aficiones hay que alimentarlas de estas alegrías, ésta en particular, para lo bueno o lo malo, siempre estarán ahí.

“De Santiago, ¿qué te voy a hablar? Esta ciudad y los aficionados al ‘Obra’, son un espectáculo. Aquí la gente ama el baloncesto y están ahí para lo bueno o para lo malo. Estas plazas no deberían desaparecer nunca. A mí siempre me ha gustado militar en equipos modestos, porque te dan esto, un respaldo del público increíble. Tanto en Granada como en Alicante fue tremendo. Y luego, por unas circunstancias o por otras, el equipo acaba desapareciendo y es una pena, porque el público no lo merece. Aquí se hacen muy bien las cosas, se ficha con el dinero que se tiene, mezclan gente veterana con jóvenes, se trabaja muy bien…y luego, la simbiosis con la afición, hace el resto”.

Y ahora, a seguir pensando día a día, porque el carrusel no para. La próxima plaza, este fin de semana, en San Sebastián, ante el Gipuzkoa Basket. Quizás el momento de repuntar del conjunto obradoirista.

“Sería una lástima que con lo que nos ha costado ganar al Barcelona, no tengamos una continuidad. Al menos que lo luchemos. Tenemos que tener la misma intensidad que frente a ellos, dar la cara, jugar muy duro en defensa y que esa sea nuestra seña de identidad”.

Oriol Junyent, un jugador que hace 18 años debutó con los azulgranas como canterano, perteneciente a una camada de auténticos machacas “sí, yo soy de la generación del 77. Aquella de Larragán, Rodrigo de la Fuente y Carlos Jiménez. Éramos duros y en más de una bronca nos vimos envueltos. Pero no pasaba nada, poníamos a Iker iturbe delante, y quien se atreviese…”, pero que los años han mostrado la enorme clase que atesora. En Santiago de Compostela no quieren ni pensar el momento en que diga adiós. Lo que sí quieren ver y disfrutar es a su equipo. Jornada a jornada. Y eso en este ejercicio, comenzó el pasado sábado.