LEO MAINOLDI: “Habrá que sufrir”.

LEO MAINOLDI: “Habrá que sufrir”.

Antonio Rodríguez

Leo Mainoldi (2.02, ala-pívot, 28 años), cumple su quinta temporada en el Mad-Croc Fuenlabrada y es de los jugadores más veteranos del equipo. Y él sabe perfectamente lo que significan dos victorias consecutivas como las logradas recientemente por su equipo, cuando comienzan a subir sobre sus pies los hedores de azufre del descenso. Lograr batir al Blancos de Rueda Valladolid (84-74), rival directo y lograr la machada en Bilbao ante el Uxue (82-90), suenan a resoplido de alivio tras una temporada muy complicada.

“Se está mejor. Parece que el equipo ha cambiado. Ahora se entrena mejor. Digamos que la semana se afronta de otra manera. Estamos más contentos, pero con los pies en el suelo, por supuesto”.

Como todos los modestos, los fuenlabreños debieron apretarse aún más el cinturón desde el punto de vista económico, para afrontar la temporada. Tras la pasada, clasificados para la Copa del Rey tras una excelente primera vuelta y una caída incesante al vacío que a punto estuvo de costarles el descenso, evitar las dos últimas plazas en esta Liga Endesa era la prioridad para la 12-13. Una tarea nada fácil.


“Este año hemos competido en campos muy difíciles. Demostrado está que podemos ganar a cualquiera. En Badalona hace un mes, jugamos muy bien y ganamos. Jugamos bien también en Valladolid y en Bilbao, ganando también. En el Palau ante el Barcelona, nos metieron en el palmeo sobre la bocina para perder y en Málaga competimos hasta el final. Es que habrá que sufrir hasta el final. Está todo muy parejo. Habrá que sufrir. No hay nada que no sepamos a partir de ahora. Lo que quizás nos falta es que en otras temporadas, jugar en casa era un seguro, como un fortín. Este año, no sé por qué, nos está costando más. Derrotas como las del Lagun Aro GBC duelen mucho, sobre todo porque perdimos el basket average”.

Lo que el aficionado debiera recordar es la esperanza que ofrece una victoria en Bilbao con la solvencia con la que se consiguió. Nuestro protagonista jugó con mucha libertad, con muchos espacios. El mayor puntal ofensivo, James Feldeine, lanzó tiros exteriores muy liberado. Quizás el asentamiento en la plantilla de Rob Kurz (17.5 puntos, 7.5 rebotes y 2.5 tapones en las dos últimas victorias), tenga bastante que ver con ello.


“Rob se ha ido asentando en el equipo. Es importantísimo. Está jugando a un nivel muy bueno y los demás estamos comiendo de él, de la atención que está generando. Los rivales no le pueden dejar solo, porque termina haciendo un desastre en la zona. Él tiene facilidad para defender a gente más grande, que a veces teníamos problemas con eso. Yo tengo ahora un segundo más para pensar si tirar o voy para adentro. Juego más libre y más cómodo. Hay que estar listo para el momento en que él facilita, para ayudar”.

Leo Mainoldi muestra a cada jornada en la Liga Endesa su finura y su polivalencia. Excelente en el lanzamiento exterior, buen tirador de tres para oficiar como ala-pívot, tiene un habilidosísimo juego de pies para poder postear, como un primer paso muy largo para atacar la canasta. Un talento muy bien pulido en el que Valencia Basket puso su atención cuando estaba en Argentina, hace ya más de una década. Ahora, su única finalidad es seguir trabajando para su actual equipo, en una recta final de 7 capítulos, que serán 7 finales para muchos equipos. Cada vez más.


“Todos estamos apretando, tanto los que aspiran a playoffs, como sobre todo los de abajo. Nadie va a entregar nada. Ganamos en Bilbao, pero Lagun Aro también ganó. Serán siete finales y hay que estar tranquilos. Pensar partido a partido y no hay más. Repito que ahora todos están apretando. Mira Valladolid. También hemos metido a Cajasol en la lucha. Está claro, que cuantos más seamos, mejor. En este momento, no hay más que pensar en el trabajo de la semana y en Manresa, nuestro próximo rival”.