Anadolu Efes, la eclosión del talento

Anadolu Efes, la eclosión del talento

Antonio Rodríguez

Es de las grandes historias de la reciente Euroliga. Todos hemos cantado durante estos días cómo era posible que, tras acabar en el último lugar de la competición en su fase regular, un año después se puedan aupar hasta la gran final. Anadolu Efes no estaba en ninguna, ninguna quiniela para llegar a la Final Four de la Turkish Airlines Euroleague. Sin embargo, se presentaron con la credencial de ser el equipo más atractivo de todos.

Parece que con la llegada de Shane Larkin, haya cambiado todo. Invirtieron mucho, sí, pero sabían dónde lo hacían. Tras su aventura bostoniana, el base que militó en Baskonia, ha mostrado lo que es el talento individual sin barreras ni cortapisas. Nadie en la historia de esta Euroliga ha conseguido 59 puntos en la Final Four (solamente De Colo, hace 3 años, se le acerca, con 52. Los demás, también por debajo, jugaron el descafeinado 3º y 4º puesto, nunca la final) con 30 en la semifinal y 29 en la final. Ha roto todos los récords, por el simple hecho de considerarse importante y máximo responsable de la anotación de su equipo. De poseer libertad directa desde el banquillo y conocedor de sus virtudes, ha tenido actuaciones y anotaciones de estrellas NBA. Lo dijimos en la previa: Ergin Ataman tiene entre su mayor logro, hacer que sus jugadores sean libres para realizar lo que mejor saben hacer, las veces que quieran.

Sin embargo, no ha sido Shane Larkin el tipo más sorprendente, pues ya le conocíamos de lo que era capaz. Pero no lo que Vasilje Micic nos ha brindado esta campaña. Buen jugador, pero no le teníamos en el zurrón de ser el líder en la pista, la megaestrella europea con la que se ha pavoneado sobre cualquier parquet de esta Euroliga. Siempre controlando, dejando galones a Larkin, pero con la porción de responsabilidad que él tenía que anotar. Un “rara avis” por estatura, rozando los dos metros y oficiando desde la posición de base, daba multitud de alternativas diferentes a su equipo. 14,1 puntos, 46% en tiros de campo y 5,6 asistencias durante los Playoffs y la Final Four, o sea, en el momento de la verdad. Su calidad, sus fundamentos perfectos (por favor, fíjense cómo mueve los pies para cualquier gesto, sea la arrancada, el tiro, los pivotes, el juego al poste… todo) embaucan como para tenerle en el olimpo, en los hombres determinantes para el futuro próximo del Viejo Continente.

Joey Dorsey, Kyle Hines, Othello Hunter, Patric Young… En Olympiacos saben de pivots pequeños y contundentes, que continúan bloqueos como comerse el aro, brindándoles la oportunidad y el reto de triunfar en Europa. Y lo hacen. Que su repertorio de juego no es mucho más amplio, pero eso lo bordan. El arsenal con este estereotipo, con el que este equipo griego en particular ha contado, es asombroso. Pues uno más de todos ellos, fue Bryant Dunston, ahora estrella en Anadolu Efes. Músculo, potencia y sobre todo, buenas manos para coger los pases más complicados cuando enfilaba hacia la canasta. Sus anchos hombros han sido el sustento interior en los turcos, con el perfecto complemento de su antítesis: el center largo como un día sin pan, de brazos interminables, aunque con más blanduras, en la figura de Tibor Pleiss. Lo que no daba el uno lo daba el otro. Y sí, Adrien Moerman siendo el rey del lado débil, como para tirar triples o entrar a canasta cuando recibía. Una versión más positiva que la que dio en la Ciudad Condal, en un ambiente que no fue fácil para él. Ahora ha sido todo lo contrario y la otra figura más que consagrada del “4” abierto, ha destacado como uno de los mejores.

Todos sus componentes, además de su enorme talento, han sabido competir. Y esa ha sido la mayor grandeza de este Anadolu Efes, en contraposición al circo de grandes individualidades con la que intentaba batallas en los últimos años, sin poder hacer un verdadero equipo. Nos han regalado kilates de gran baloncesto, la inédita historia de llegar a una final partiendo desde las catacumbas y el deseo por verlos, porque garantizan un enorme espectáculo. Habrá que estar atentos a la final de liga turca.