Barça Lassa, fuerza en Europa

Barça Lassa, fuerza en Europa

Antonio Rodríguez

Este viernes exactamente hace un mes en el que Barça Lassa sufrió su última derrota de Euroliga en tierras canarias, ante Herbalife (87-86). Su arranque fue muy poco prometedor, con un 0-2 de inicio y tras ser abrumados en la jornada inaugural ante CsKA Moscú (95-75). Y lo peor, más que una sensación decepcionante entre los aficionados, se veía la resignación del ‘llover sobre mojado’, pavimento húmedo inhabitual en esa casa a lo largo de su historia continental. Dejaba encajar en los rivales un 45% en triples (18/40) y veía reparto de puntos en el adversario (4 jugadores superando los 10 puntos en cada enfrentamiento). Desde entonces, cuatro victorias (racha frente al Bayern Munich, en Estambul ante Darussafaka, ante Maccabi Tel Aviv y en Khimki) y el azul y grana empezó a teñir su camino.

Las declaraciones de Svetislav Pesic a los medios televisivos durante los partidos, son calcadas. Una y otra vez incidiendo en la defensa. Siendo uno de los poderes de la plantilla, su entrenador sigue encontrando errores y redunda en ello, en busca de lo que él pretende, quizás rozar la perfección. Y ese “rozar la perfección” necesita de mucho trabajo previo, muchas voces en entrenamientos -intuimos- ante otros tantos errores a corregir y una conexión entre las líneas, de maquinaria de reloj. Esa es la exigencia.

Tal umbral al que pretende llegar el entrenador serbio, quizás sea quimérico. No lo sabemos. Lo que sí tenemos la certeza es que, semana tras semana, la defensa mejora. Con una presión asfixiante al balón, con cargar de jugadores las primeras líneas de pase del rival, convirtiendo un inicial pick&roll, o sea, un dos contra dos, en dos contra uno y sus consecuencias, al oponente se le obliga permanentemente a buscar respuestas. Y en caso que el balón se invierta, saber instantáneamente recolocar las posiciones -la parte más difícil-, motivo de -estamos convencidos-  las mayores reprimendas. Eso sí, ante gradas vacías, en el silencio de un entrenamiento. En los partidos, se ven resultados. ¿Los quieren?

Ya no son los 91 puntos encajados de promedio en las dos primeras jornadas, sino que ahora hablamos de 70,5 puntos. Ya no hablamos de 4 jugadores superando los 10 puntos en el contrincante, sino de algo más de 2 a cada jornada (9 en 4 partidos). Los porcentajes en triples rivales han descendido de un 45% al 35,9% y para rematar, son los reyes del rebote: 11,7 rebotes de diferencia -que es una locura-, todo ello, en la racha mencionada de cuatro victorias. Hay contrastes y muy marcados.

Esta metodología defensiva es la base de un trabajo, en la que cuentan con hombres que no son especialistas en la materia, discutidos en otras ocasiones, que en conjunto intentan crear solidez y …los números no mienten. Y es la base de cara a un ataque que sí funciona, porque los jugadores se encuentran realmente cómodos, con muchísimas alternativas, porque desde su epicentro, parten dos líneas que unen a Thomas Heurtel y Ante Tomic y entre ellos, un enorme abanico de posibilidades.

Hoy tienen una prueba más que difícil, en Kaunas ante Zalgiris. Será la vuelta de Kevin Pangos a esa casa, tras su más que notable campaña el curso anterior con ellos y suponemos que, con mayor protagonismo que Heurtel. Sus lanzamientos exteriores tras bloqueos directos, se harán notar hoy, extendido al porcentaje de triples colectivo. Como clave también vemos la movilidad de Pierre Oriola, suponiendo un escenario parecido al que se vivió en el Palau Blaugrana el pasado domingo ante UCAM Murcia, donde los pases desde la bombilla de Tomic a Oriola, que asombrosamente ganaba la posición a jugadores mucho más físicos como Ovie Soko, harán mucho daño a los jugadores entrenados por Sarunas Jasikevicius. Los pívots lituanos son rocosos, pero ni muy grandes ni muy contundentes. Y ahí podrán sacar partido.

Tampoco la defensa en 1x1 y 2x2 (sobre todo esta última) de Nate Wolters o Derrick Walton son muy intensas, ambos ganándose la vida con su talento anotador más que defensivo, con lo que la sapiencia anotadora de Heurtel deberá notarse. Y dominar el rebote. Brandon Davies se ha ganado el pan en esto del baloncesto con el rebote, desde sus tiempos de Brigham Young. Lo que pueda hacer delante de Tomic y los rechaces que pueda capturar liderando a los suyos, serán un termómetro para ellos. Ante el segundo mejor reboteador de la Euroliga, recordemos (los azulgranas promedian en global, 38). 

Esta tarde será un termómetro perfecto para mediar las posibilidades de un club, que ahora sí, hace sonreír a sus aficionados. Su actual 4-2 sí de adecúa a lo que siempre se les a otorgado con antelación. Ser uno de los cocos y fuerza en Europa.