Vive Baskonia

Vive Baskonia
El Baskonia buscará igualar la eliminatoria ante el Fenerbahçe

Antonio Rodríguez

La muestra de valentía y decisión mostrada por Kirolbet Baskonia en el tercer partido de cuartos de final de Euroliga ante Fenerbahçe, evidenció que sí, que a los actuales campeones se les puede ganar. Con la eliminatoria un poco más abierta, mientras esperan al cuarto encuentro de mañana, los baskonistas viven, pero sobre todo, la suma de su espectacular juego con el ambiente creado en el Fernando Buesa Arena, son para disfrutarles y exclamar: “¡Vive Baskonia!

Señalizaron falta, pero daba igual. Había que tener raza para que Janis Timma le arrebatara el balón a Nikola Kalinic a dos manos en poste bajo. Era una batalla más dentro del partido y tocaba enviar ese mensaje. ¿Quieren otro mensaje? Empezar el último cuarto de anoche con 8 puntos consecutivos (dos triples) del propio Timma. “Ese fue un momento muy importante” puntualizó Pedro Martínez en la posterior rueda de prensa. Fue el inicio del 15-0 como parcial y lograr el 82-66. O sea, el éxtasis, directamente.

¿Más señales aún? “Serán los campeones de Europa…si no les eliminamos nosotros” ha sido la frase que más portadas ha suscitado, en la rueda de prensa de Pedro Martínez. Vencer 88-83, poner el 2-1 en el cruce y volcarse de cara al cuarto round. Todo ello da para hacer volar las mejores expectativas.

Y francamente, parecía harto difícil tras ver los dos encuentros en Estambul. Sobre todo, escupir el amargor de la hiel que proporcionaron en el segundo enfrentamiento, tres canastas consecutivas de Fenerbahçe en el último cuarto, los que provocaron romper un duelo de igual a igual durante los 34 minutos anteriores. Se había jugado tan bien, tan completo, tan acertado, se tuvo la gallardía y concentración tan acentuada como para remontar los dos triples consecutivos de Luigi Datome y Brad Wanamaker, junto a la canasta de Jan Vesely (que convirtieron el 76-75 en un 84-75), como para que los posteriores esfuerzos de Matt Janning en los últimos minutos, los más espectaculares de toda la temporada para él, pensar que fueron en vano, era un ejercicio de tremendo dolor. Fenerbahçe ganó 95-89 y daba que pensar. Realizando un excepcional encuentro ante los hombres entrenador por Zeljko Obradovic, se pierde…

Pues en la vuelta a la casa baskonista, había que hacer todo un poco más: más intensos, más defensa, más agresivos, más acierto en ataque… Todo un poco más. Y se tuvo. Asombrosamente, el equipo dirigido por Pedro Martínez -y alzados por casi trece mil pares de brazos que les empujaban-, lo tuvo. Que Obradovic situara como martillo inicial a Bobby Dixon -en sus primeros minutos de la eliminatoria- para los primeros puntos de los turcos, no significó que restaran al rival. Todo lo contrario. Increíble fue Rodrigue Beaubois, que no solamente le contestaba cada uno de sus triples, sino que superaba su número. Mientras que todos los demás iban ocupando “posiciones” en nueva guerra psicológica (que en cruces a estos cinco partidos, hay mucho de fuerza mental).

Kirolbet Baskonia movía más el balón y tenía un punto más de potencia para entrar y decidir en la zona. La primera imagen de este duelo entre ambos, era la superioridad física de Fenerbahçe. Con ese aval ganaron la pasada Euroliga -dejamos claro que no solamente con ello. Pero sí les resulta primordial- y con las mismas intentan decidir en estos cuartos. Por ello, si Baskonia quiere igualarles, debe creerse tan fuerte y físico como ellos. Aunque no lo sean, pero deben creérselo. Y ante el amparo de un graderío en ebullición, llegaban a hacer los dos contra uno, a ser más efectivos defendiendo a Vesely y Melli, a permitir menos entradas de Wanamaker, a no ceder ni un centímetro cuando Kalinic quería jugar al poste. ¿Que Guduric anotaba triples? También lo hacía Janning. Y miren que dos de los mejores mates de todo el curso 17/18 los logró Vesely (17 puntos y 10 rebotes) en este tercer enfrentamiento.

Pero si trabajo colectivo, no era el mismo. Porque el base Sloukas vio menos a los compañeros que cortaban a canasta, Melli hizo menos daño y sobre todo, Brad Wanamaker, de sus 17,5 puntos de promedio en los capítulos de Estambul, en Vitoria se quedó con 5 y 1/8 en tiros de campo. Los brazos de Poirier se hacían interminables. La capacidad de sufrimiento de Shengelia, compitiendo con rivales más altos y rápidos que él, le hacen seguir siendo un poco más líder. Como desde la pista -y aquí hacemos un guiño especial- lo está acometiendo Lucas Vildoza. Excepcional la actuación del base argentino, novel en Europa durante este curso, rindiendo al nivel de cuartos de final de Euroliga, como se le demanda. Maravillosa lección de entrega y sangre fría, de saber lo que toca a cada momento.

Por eso, mañana tocará nuevamente el “Vive Baskonia” y presenciar el cuarto choque, que en la afición alavesa ya no se ve como un regalo, sino el camino hacia un quinto y definitivo match. Porque si para que no sean campeones, toca eliminarles…