Real Madrid y la hora de los valientes

Real Madrid y la hora de los valientes

Antonio Rodríguez

El Real Madrid abre hoy los cuartos de final de Euroliga ante Panathinaikos, en Atenas. La presión por verse en puertas de Final Four, por la baja de última hora de Facundo Campazzo, el tener el factor cancha en contra y el propio infierno que supone el afamado OAKA, viciado más si cabe ante la polémica que rodea a los verdes en su comunicado deseo de abandonar esta competición para la próxima temporada -al menos, del presidente-, hacen que los dos encuentros que encararán los hombres entrenados por Pablo Laso, se conviertan en un reto supremo. La hora de los valientes.

Y llegar a uno de los recintos más coloridos y hostiles de Europa desde su inauguración en 1995. En él se han escrito muchas historias y esta tarde, a partir de las 20:15, se completará otra página. El Real Madrid, que tras una multitud de lesiones había conseguido rearmarse de cara a este último tercio de la temporada, notificó ayer la desgraciada noticia del obligado paso por el quirófano de Facundo Campazzo y tratar con una artroscopia su rodilla dañada, algo que retoca muy mucho las posibilidades blancas. ¿Es decisivo? Digamos que importante. Pero hay soluciones.

JUGAR SIN CAMPAZZO

Es asombroso cómo un hombre cuya participación en su anterior periplo en el Real Madrid fue tan testimonial, para que ahora se convierta en vital. No solamente la cantidad de lesiones que asoló el cuadro de Pablo Laso, hicieron que Facundo Campazzo tuviera minutos y protagonismo, sino por sí mismo, se convirtió con su valía, en pieza fundamental.  De los que en a estas alturas de temporada, tenía eso que hay que tener en lo que se juega a partir de abril.

Todo esto retoca el puzzle de Pablo Laso. ¿Es insustituible? Nadie lo es. Pero hay que buscar la fórmula. Con Luka Doncic como único base puro, las alternativas deberán ser más diversas. Fabien Causeur no es base, pero sí ha demostrado que es un buen portador de balón y lo más importante, un buen jugador de pick&roll, deriva a la que pueden conducirse muchos de los ataques blancos. Tiene dominio de bote y pase como para surtir a sus hombres altos en las continuaciones. Posee decisión para el tiro o entrada si se necesita (tiro tras botes al salir de bloqueo será tan, tan importante estas dos próximas semanas…). Con los pívots con los que cuenta Laso, hará daño sea de una u otra manera.

Chasson Randle tendrá ahora muchas miradas sobre él. Siempre se mostrado medido y cauto a la hora de tomar decisiones en ataque. Atacar el aro cuando lo veía claro o suspensiones estando muy abierto, han sido escasas, pero efectivas, aunque prefirió buscar a sus compañeros. Donde se le demandará más esfuerzos será en defensa. Toda esa agresividad que ponía Campazzo, será un listón en esta eliminatoria, una obligación para él. Laso puede que le use para defender a Mike James o jugadores de su tamaño y dejar la tarea de la marca sobre Calathes a Taylor, Causeur, Rudy Fernández o lógicamente, Luka Doncic. Pero puede apostar por ser el propio Randle el tipo que haga presión asfixiante (que por lateralidad, puede). Deberá ser intenso cuando se juegue al bloqueo y continuación, o crear dos contra uno en ‘traps’. En defensa, tiene la tarea de dejar una agradable imagen futura para su subsistencia en las mejores pistas europeas en temporadas venideras.

LA QUIMERA DE UN CALATHES SIN BALÓN

Es eso, una quimera. Pero el Real Madrid deberá intentar que Nick Calathes tenga el balón los menos segundos posible. Que no lo bote y bote, porque eso significaría crear jugadas de bloqueo y continuación. No puede tener facilidad para decidir en ellos. Parece demostrado que Panathinaikos juega peor cuanto menos utilice este recurso. En el pasado marzo, en el intenso partido en el que claudicaron ante Olympiacos en el OAKA, los del Pireo les obligaron a jugar a otra cosa. Más estáticos, más movimiento de balón… La efectividad ya no es la misma. Porque se les obliga a tirar desde media distancia, porque sus pívots, atléticos, pero con menor estatura que los blancos, deben jugar ya al poste, a que reciban otro tipo de pases que no sean los bombeados, a que no ‘se arranquen’ antes de recibir. Y eso gusta mucho menos.

Sus tiradores son muy notables, pero irregulares. Son tipos de rachas. Es la cara y cruz de Chris Singleton o Mike James o K.C. Rivers, Matt Lojeski o el propio Nick Calathes. Pueden tener una buena racha triplista, pero pueden fallar infinidad de tiros. Puestos a elegir, el Real Madrid prefiere que los helenos les ganen a triples (que puede darse), que jugando con la comodidad del pick&roll, donde hay que hacerlo de todo, menos cómodo y puntos en la zona.

Si se diera este juego del dos contra dos -el pick&roll, vaya- en el centro, hay que ser muy agresivos con Calathes. Esa premisa, tanto Doncic como Causeur como Jeffery Taylor, tienen que tenerlo grabado en sangre. Y por supuesto, el pívot -el que toque en la jugada-también. Que se llegue a un dos contra uno frente a él, sería el ideal. Obligarle a soltar el balón, a que los pases que dé, sean lentos, con lo que negarían los tan temidos “alley-oops” de sus compañeros, transformándolos en pases más largos. Obligarle a que cambie el balón de lado. No sacar partido del pívot que continúa bloqueo. Nunca. Cierto es que cuando analizamos al Panathinaikos, hablábamos del peligro de sus hombres remontando línea de fondo como otra opción. La chispa y la agilidad de reacción de hombres, no solamente altos, sino algunos como Rudy Fernández o el propio Taylor, será fundamental para evitar esas acciones, que dan porcentajes muy altos a los atenienses. Y si no se da nada de esto, ¿Tavares? deberá ser ese señor protector del aro de no permitir tiros cómodos en un radio de dos metros del aro. Eso tan bonito de cambiar trayectorias en tiros, no permitir bandejas o mates. Lo que ha estado haciendo gran parte de esta competición. Su concentración deberá ser máxima.

Si el dos contra dos parte de alguien que no sea Calathes, mejor. Existe el peligro de Mike James, anotador por sí mismo, que si aprovecha el bloqueo para irse a la derecha para entrar a canasta -finaliza así las más veces, estarían en el banquillo blanco más tranquilos si lo hace yéndose por la izquierda, donde le gusta levantarse en suspensión a media distancia. Una suspensión muy potente, muy rápida, en la que gana mucha altura y está a mitad de camino de cualquier defensa. Complicada defenderla.

¡Ah! Premisa clara: no permitir contragolpes. Ni uno. Que se busquen la vida para cometer faltas si es necesario, disfrazándolas en toda la intención, para no sancionarlas como antideportivas. Pero que a los de verde no se les puede dejar correr, porque son cohetes.

UN ATAQUE DONDE SE VEAN LAS ESQUINAS Y LAS MANOS DE TAVARES

Y ahora, hablemos cómo se les puede atacar al rival de los blancos. De todos es conocido su enorme actividad defensiva, con cambios automáticos de hombres cuando hay bloqueos. Como tienen esa polivalencia (les remitimos nuevamente al estudio de Panathinaikos anteriormente publicado), los hacen sin problemas. Esa es la virtud. Que da igual que cambie Rivers por Singleton. O Lojeski por Antetokounmpo por Gist. Sus características son muy parecidas. Aquí salen de forma instintiva dos hombres a nuestra cabeza: Gustavo Ayón y Walter Tavares continuando a canasta son más grandes que ellos. Las manazas de Tavares ahí arriba llegan más alto que nadie.

Walter puede -y creemos en Endesa Basket Lover que debe- ser un factor diferencial en esta eliminatoria. Porque en un simple dos contra dos no se le detiene. Porque Xavi Pascual deberá emplear alguna otra ayuda, sumar más hombres. Y aquí entra lo importante: la demanda de atención en esta jugada es tan grande, la necesidad de sumar un tercer hombre a la batalla es tan necesaria, que a menudo han dejado bastante liberadas las esquinas por tal atención. Lo vimos en el reciente enfrentamiento ante Valencia Basket, donde Will Thomas lanzaba suspensiones de tres puntos totalmente solo. En el caso de hoy, ¿qué tal Anthony Randolph? ¿Qué tal Jaycee Carroll? Sobre todo el primero, teniendo la envergadura que tiene, su uno contra uno deberá ser un beneficio mayúsculo, pues tiene el mismo talento atlético que sus pares y más estatura.

Cuando sale a pista un pívot como Ioannis Vougioukas, éste no es tan explosivo en defensa, sino que su inercia por proteger el aro en un pick&roll, le hace recular, recular casi hasta el aro. Por eso, esa agresividad de Campazzo con el balón, retando al griego hasta dónde le plantaría cara, se va a echar de menos. Pues esa agresividad es la que tendrá que exigir Laso a todos los que le suplan en su posición.

LUKA DONCIC, EL TALENTO GENEROSO

La estrella del Real Madrid, por su estatura y movilidad, deberá hacerse muy fuerte defendiendo, en el rebote y en la marca a exteriores, así como en el ataque. Su estatura deberá contar para defender a Calathes cuando toque y saber sacar partido en los ataques del dos contra dos -y reiteramos nuevamente en ello, pero es el pan y la sal del baloncesto moderno-. Como único base puro del equipo, deberá encargarse la de la circulación de balón. Las típicas salidas de bloqueo de Jaycee Carroll y Rudy Fernández desde el lado contrario, el juego que pueda otorgar también Jeffery Taylor, es un ejercicio de generosidad que deberá aplicar una vez más Doncic, porque pueden dar puntos vitales.

Y que decida. Que vengan como vengan dadas, que sepa cómo decidir. Que con el balón en las manos imponga su voluntad sobre cualquier defensor rival. Cualquiera. Esa es la grandeza del jugador esloveno. A pesar de su juventud, esa tranquilidad de veterano para hacer lo que conviene, tendría que acentuarla. Es la hora de la verdad.

No está Campazzo. El OAKA será el de las grandes ocasiones, envuelta en ese odio fomentado en estos dos últimos meses en toda la organización de Euroliga y lo que representa. Todo eso, para sus más de 15.000 aficionados, se focalizará en el rival de estos cuartos: el Real Madrid. Panathinaikos tiene un orden y un juego atractivo para sus fans y demasiadas armas para los rivales. Pero Rudy Fernández comentaba en redes sociales “sí, es el OAKA, pero nosotros somos el Real Madrid”. Veremos qué se impone.