Baskonia: En las mieles de la zona de Playoff de la Euroliga

Baskonia: En las mieles de la zona de Playoff de la Euroliga
Matt Janning, acertadísimo desde el exterior (Euroleague)

Antonio Rodríguez

El camino ha sido casi un sprint desde la jornada 4, cuando Baskonia comenzó la andadura europea con un 0-4 adverso en tiempos convulsos en el que los jugadores no entendían la receta de Pablo Prigioni. Un sprint que se contesta mucho mejor si hacemos un pequeño juego. Suprimamos esas cuatro primeras jornadas de la Euroliga y comencemos en la quinta, cuando realmente “empezó” para los alaveses bajo el mando de Pedro Martínez. ¿Quieren ver cómo sería la clasificación desde entonces?

Por supuesto que esto sería injusto, porque el calendario en las cuatro primeras jornadas no es el mismo para todos. Pero sí nos hace una idea del trasiego que han tenido que pasar en las tripas del Fernando Buesa Arena para convencerse que podían estar en este playoff: ser cuartos en la Euroliga desde entonces. Su 13-9 sí es un hecho.

Los baskonistas llevan en Euroliga tres victorias consecutivas (y 6 en Liga Endesa), lo que les da el beneplácito de ser un rival muy temido en la actualidad. A pesar de las bajas anoche de Marcelinho Huertas y Tornike Shengelia. Porque lesiones tenían más, como las de Jayson Granger y Luca Vildoza. Pero tenían que jugar, haciendo un esfuerzo grande, porque Pedro Martínez no contaba con bases. 

Y con esas, en una de las seis finales que tiene que atravesar hasta la finalización de la liga regular de esta Euroliga, hubo de disponer de ellos. El rival era Zalgiris Kaunas, los sextos clasificados (¿quién lo iba a decir?), la gran sorpresa de esta edición continental. Y demostraron por qué lo son.

Su baloncesto fácil llegó a desesperar a la concurrencia. Sarunas Jasikevicius intenta inculcar -y convencer- a los suyos que el baloncesto es un deporte fácil. Tan fácil como él lo veía en la pista y lo ve en la banda. Que a través de un bloqueo directo inicial, sus pupilos tengan la oportunidad de saber cómo “respira” la defensa rival. Partiendo de esa base, que muevan el balón hasta encontrar soluciones. Se necesita de mucho instinto, inteligencia y cabeza fría. Por ello, en ocasiones caen broncas cuando no ven lo que él ve desde la banda. Y por eso se convierte en un show. Eso sí, cuando lo ven claro, aparece un baloncesto preciosista, atractivo, donde encuentran la superioridad (¿o no llegó a desesperar las jugadas al poste de Vasilje Micic en la primera mitad?). Jasikevicius está construyendo maestros del juego entre su bloque y obtiene resultados. A las pruebas nos remitimos.

Baskonia incrementó el ritmo de partido a base de defensa.

Sin embargo, todo esto fue tumbado a partir del tercer cuarto. Hasta el descanso, las adversidades se superaron con raza, carácter y triples. Algunos, como Jayson Granger, contra tabla, ante la inseguridad en las suspensiones por sus problemas físicos y las dudas para entrar a canasta, que las piernas no estaban para mucho. Y entre él (5/7 desde la distancia) y Matt Janning (4/8, excelso también desde la línea de tres), mantuvieron un 43-33 al descanso que albergaba todas las esperanzas. En la reanudación, se ajustó mucho mejor la defensa y fue como una sinfonía de provocar malos tiros, de forzar pérdidas, como para doblegar a los lituanos con un parcial de 22-4, pasando de un 45-39 a un 67-43. Partido roto.

Con la dupla interior Voigtmann&Poirier, los dos “5” en pista inicialmente, se aseguró el rebote defensivo y se echó un capote al resto, intimidando y protegiendo el aro, para facilitar la presión sobre el balón del resto, que fue para quitarse el sombrero.

Y así, este Baskonia ya está entre los ocho primeros. Saboreando sus mieles, la de los campos de playoff. Su calendario, con cuatro partidos en casa (Bamberg, Maccabi Tel Aviv y Anadolu Efes) y la única visita al Palau Blaugrana, es de los menos intimidantes de lo que resta de competición regular. En mitad de la muestra del “carácter Baskonia”, ahora toca asegurar y esperar rival de cuartos de final. Como casi siempre.