Thomas Heurtel, todo un MVP

Thomas Heurtel, todo un MVP
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Antonio Rodríguez

Le costaba decir delante de la cámara “Yo soy el MVP. Esta es mi Copa” ante la demanda para un promo televisiva, ya con el trofeo del MVP en sus manos. Thomas Heurtel inicialmente niega con “yo no puedo decir eso”, extremadamente tímido. Finalmente accede. Quizás es humilde para aceptar eso. Quizás tiene una capacidad de sentimiento de equipo con toda la plantilla, que rehúsa hablar de todo lo que no sea referente a grupo.

Thomas Heurtel, con total merecimiento, volvió a ser el jugador más valioso de esta Copa del Rey 2019 como ya lo fue en 2018, siendo el primero en la historia en repetir. Y el aval, otra vez, ser decisivo en la final, resolviendo en las situaciones de más presión y dificultad. Y en esta final, las hubo. Él, que vio desde el banquillo el inicio del último cuarto con 6 puntos anotados hasta ese momento, saltó y dio una asistencia y posteriormente anotó un triple, para dejar el famoso 61-55 en el marcador, motivo del “¿qué ha pasado?” de Sergio Llull.

Su parada y suspensión a media distancia, aprovechando el mínimo resquicio en los bloqueos, es imparable. Dos ballestas le impulsan a una altura donde no llega nadie (6/8 en tiros de dos puntos). Luego está la templanza en su mente y la mano para anotar. Y repetir el gesto una y otra vez. Sumen la valentía para entrar a canasta cuando más tensión existía, cuando Jeffery Taylor olisqueaba, mostraba fauces y Ayón y Randolph esperaban bajo el aro. Todo para volver a ser decisivo, para añadir 16 puntos entre el último cuarto y la prolongación final. Thomas Heurtel sabe ganar partidos.

Había que remontar 16 puntos y creer en la victoria, con el 0-17 de parcial. Tocaba añadir defensa, ese sanbenito que siempre -su falta de- le ha acompañado. No será el más intenso, pero sí mostró movilidad para llegar a ayudas, a los dos contra uno que forzaron malos pases. Todo por aunar esfuerzos, por tener esa cara de satisfacción por el deber cumplido, cuando tras coronarse como el MVP y verse campeón de la Copa del Rey otra vez, sienta la paz del deber cumplido dentro del colectivo. Y pensar que le viene grande eso del “Yo soy el MVP. Esta es mi Copa”.