¿Novatos?

¿Novatos?

Antonio Rodríguez

En la Copa del Rey, entre todos comparten el mismo factor común: la presión de un torneo que puede marcar una temporada, sobre todo para los entrenadores. ¿Los debutantes en la Liga Endesa, tienen la misma presión?

Luis Casimiro en declaraciones ayer, intentaba hablar de normalidad ante la presión de los jugadores porque, lógicamente es la Copa -y una Copa es una Copa, que reza el tópico- y por otro lado, son anfitriones. Los periodistas isleños insisten en el mismo término: “ansiedad” como virus a atajar ante tal reto. Claro, para un entrenador como Casimiro, cuya primera cita de este calibre fue vencer a Adecco Estudiantes en los cuartos de final de Valladolid’98, en su particular trasiego al futuro título de liga con TDK Manresa -no lo olvidemos-, lo de “ansiedad”, “presión”… le hace contestar con toda la formalidad, sonriendo. No es para menos.

¿Y los entrenadores debutantes en este nuevo mundo llamado Liga Endesa? ¿Cómo afrontan la Copa? Pues en esta ocasión hay uno, un señor que ha revolucionado la “Galia” fuenlabreña, Sergio “el Che” García es el único representante copero de Gran Canaria’18 con tal cartel. Dirigiendo al Montakit Fuenlabrada han llegado como cabeza de serie, con todos los honores. Ahora toca afrontarlo como un regalo, como una cita para disfrutar compitiendo. ¿Campeones? Siendo serios, si alguien apuesta por ellos y acierta, se puede llenar los bolsillos. No es lo que se espera. Pero … ¿y si…?

Pues ese “y si…” ya fue conocido. Lo vivieron León Najnudel (compatriota del “Che”) en la primera edición de Copa en el nacimiento ACB, temporada 83-84, haciendo campeón al CAI Zaragoza cuando el monopolio Real Madrid – F.C. Barcelona era total. Y aquello sí que fue una revolución. Era formato semifinales-final, es cierto. Sin embargo, el mérito de aquello quedó en el recuerdo de cualquier aficionado y en los corazones caístas para siempre.

En el formato actual de cuatro días, ocho equipos, fue nuevamente el CAI Zaragoza quien hizo estallar quinielas, paseando una pancarta enorme anunciando lo que ya todos hoy sabemos: la Copa del Rey es un torneo especial. Fue en Las Palmas, en 1990, Mark Davis logró la mayor anotación de cualquier final -44 puntos- y el entrenador era un debutante Chuchi Carrera. Chuchi, que ni había cumplido los 25 años, ni tan siquiera comenzó aquella campaña, sino que sustituyó a Moncho Monsalve. Más novato que él, imposible.

No es que al año siguiente se convirtiera en moda el que un debutante en los banquillos españoles quedase campeón de la Copa, pero se volvió a repetir. Ni tenía 25 años, ni era de la casa ni fue una gran sorpresa. Bozidar Maljkovic llegó al F.C. Barcelona aspirando a lo máximo, puesto que todo y de forma reiterada, había ganado ya. Y lo primero con lo que se topó fue la cita copera en Zaragoza en 1991. Y se hicieron con ella.  Nadie suponía que sería lo único que ganaría con los azulgranas por aquel entonces.

La idea de ganarlo todo en los azulgranas, cuajó nada menos que 12 años más tarde, en 2003. Curiosamente, el mismo Svetislav Pesic de hoy, sustituyó a Aíto García Reneses para hacerse con el primer triplete de la historia en el F.C. Barcelona (Copa del Rey, Euroliga y Liga Endesa). Y Valencia fue testigo de la adjudicación del primer trofeo del prestigioso entrenador serbio. Tuvo dinero, medios y ambiciones a su alcance para que, a los Navarro, Jasikevicius, Dueñas o De La Fuente, se les unieran Dejan Bodiroga y Gregor Fucka para lograr aquel equipo imbatible.

Y hasta aquí tal lista. Ya ven que tanto CAI Zaragoza como F.C. Barcelona son los acaparadores de los cuatro casos. A su manera, unos partiendo desde la torpedeante sorpresa y otros desde la necesaria reafirmación de sus proyectos. El caso es que nada sencillo debe ser. Y miren, si “el Che” García logra triunfar en esta edición de Copa, eso sí que sería una gesta que se recordará para siempre. Vamos, que estamos seguros que el lunes ya estarían encargando una estatua de su entrenador que lucir sombra y grandeza al lado del Fernando Martín. De eso no nos cabe duda.