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Mundo Basket
 
ONDREJ BALVIN: “FELIZ OTRA VEZ EN ESTA LIGA”
por Antonio Rodríguez 9 de Febrero, 2017

Tras una etapa poco fructífera en el baloncesto alemán, el gigante checo Ondrej Balvin regresa a las pistas de la Liga Endesa defendiendo no solamente los colores del Movistar Estudiantes, sino defendiendo también su baloncesto, en busca de buenas sensaciones. No es la primera vez

Desde la cristalera de la cafetería del viejo pabellón Antonio Magariños, se ven los últimos coletazos del entrenamiento de Movistar Estudiantes. Estiramientos de unos, charla de Salva Maldonado con sus asistentes y cerrando con práctica de tiros libres, los dos centers del equipo: Víctor Arteaga y la reciente incorporación, Ondrej Balvin. Su rito es tranquilo, relajado, satisfecho con lo que le toca vivir en esta segunda vuelta de una competición que ya conoce: “Sí, estoy satisfecho, feliz de volver otra vez a España, a esta liga. Es lo que buscaba”. Desde su humanidad de 216 centímetros, destila la amabilidad para no importarle realizar la entrevista antes de ducharse. Luego reflexiona y “¿me podéis esperar unos minutos, a que me duche?”. Es el afán de agradar. A quienes le rodean, a un nuevo club y a una nueva afición: Movistar Estudiantes.

(ACB Photo / Emilio Cobos). (ACB Photo / Emilio Cobos).

“Me ha sorprendido que seamos bastante veteranos, porque yo siempre he estado acostumbrado, como en Sevilla, a estar en un equipo muy joven. Aquí, por un lado, tenemos un buen puñado de veteranos y por otro lado, otro buen puñado de jóvenes. Es una mezcla, un contraste que está bien, porque tienes jóvenes para aprender y veteranos que enseñan. Omar Cook, Jamar… se puede aprender de ellos. El más protagonista es Edwin (Jackson), que es un anotador increíble. Yo estoy acostumbrado a anotadores, pero creo que es el anotador más puro con el que he estado”.

Como recuerda, lleva ocho días de estancia en Madrid, en el que se está aclimatando poco a poco, aunque la acogida en el equipo es buena. Ondrej aportará algo diferente a lo que tenía el plantel de Salva Maldonado. Intimidación, tapones y presencia defensiva en la zona, como reza el informe de draftexpress.com cuando realizó en 2013 su prueba en el Eurocamp de Treviso, “protecting the rim”. Ser la figura dominante en la pintura estudiantil, como ya lo fue en sus días de Sevilla. “El partido de Fuenlabrada no fue un gran ejemplo precisamente, porque nos cogieron muchos rebotes ofensivos. Ahí lo de proteger el aro…” suelta con ironía, jocosa autoculpa tras su primer encuentro ante Montakit Fuenlabrada. Lo que Balvin no sabe es que ante sus largos brazos, su alcance a balones impensables, el realizador de la retransmisión televisiva en Movistar+, Víctor Catalán, exclamaba “¡es que este tío es muy grande!” cuando ordenaba repetir un tapón desde el interior de la unidad móvil.

Sus nuevos compañeros deben empezar a conocerle también en ataque, pues si en Baloncesto Sevilla sus continuaciones tras bloqueos hacia el aro eran decisivos, por qué no van a volver a serlo en nuestras pistas con el cuadro estudiantil. 

(ACB Photo / B. Pérez). (ACB Photo / B. Pérez).

“Yo le dije a Salva Maldonado que donde me siento cómodo es en situaciones de pick&roll mucho más que en poste bajo. Voy para adentro. Y eso a Salva le ha gustado, porque él me ha dicho que no quiere cambiar mucho los sistemas. Que en un determinado momento, puedo jugar en poste bajo, pero no soy muy jugador de eso”.

Además, los colegiales cuentan con el mejor anotador y el hombre más candente de toda la Liga Endesa: Edwin Jackson. “A mí me sorprendió su anotación. Viéndole desde la pista, yo pensaba que había metido 25 ó 27, porque iba metiendo durante todo el partido. Pero no tenía ni idea que llegara a 39. No pensaba que fuera tanto”. El base-escolta francés es otro de los objetivos a los que la presencia de Balvin podría enriquecer.

“Los más probables para conectar son Omar (Cook)  y Jamar (Wilson), pero también Edwin. Jugamos bastante para él porque es nuestro anotador y por lo tanto, necesito conectar bastante. Al final, nosotros jugamos mucho con el pick&roll y necesitamos tener otra opción, otra amenaza en la jugada, no solamente que tenga la obligación de tirarlas. De esta manera, siempre hay un hueco, para quien tira o para quien continúa. Casi siempre. O en un término final, para otros jugadores que estén abiertos”.

Se avecinan, por tanto, tiempos de cambios, de mejoría para Estudiantes. Que la conexión Jackson-Balvin justifica el eje central ofensivo de un equipo, no solamente de Liga Endesa, sino pensándolo bien, de élite europea. Calidad hay en ambos. Ahora, en los túneles del Ramiro, buscan la calidad ENTRE ambos. Es el deseo de la concurrencia y el suyo propio. Sobre todo, tras varios meses de sinsabores en Munich. Lo que se suponía un trampolín de un equipo de competición europea (esta campaña, uno de los candidatos a ganar la Eurocup, durante varios años en Euroliga), no lo ha sido tanto. ¿Qué ha pasado en Munich?

“Sasha Djordjevic (entrenador del Bayern) y yo no nos hemos entendido.  Es el único problema. No es que yo lo hiciera todo mal o todo perfecto. Hubo cosas que a mí no me gustaron. No quiero hablar ahora sobre eso, porque yo estoy aún bajo contrato de Bayern Munich. Es mi primer entrenador serbio, ellos tienen una manera de entrenar diferente. Sé que es muy duro. Pero no era el tema de entrenador de los que dices cosas como esos locos serbios. No, no era un tema de cómo se entrenaba o si era duro. Han sido otros problemas”.

 (ACB Photo / Alberch). (ACB Photo / Alberch).

Bayern Munich suponía una aventura, pero con cierta seguridad. Bajo la batuta de Svetislav Pesic, nuestro protagonista buscaba progresar bajo su dureza, que no le asustaba en absoluto, atraído con su capacidad de mejorar a sus jugadores, que ya había comprobado sus resultados positivos en otras circunstancias. Fue la decisión ante interés de Valencia Basket, Unicaja e incluso un contrato NBA.

“Mi agente me dijo que podía conseguir un contrato en la NBA (con Denver Nuggets, con los que había trabajado en la pasada Summer League de Las Vegas). Pero no era garantizado. Y no quería meterme en este lío, porque cabía el peligro de ser cortado a mitad de temporada. Venía de un buen año en Sevilla y era un riesgo el ser cortado. Con Munich, desde la postemporada, ya tenía contactos, porque meses atrás mostraron interés en mí y quisieron ficharme a mitad de la temporada pasada. Les dije que no, que yo quería acabar la campaña en Sevilla. Reconozco que me atrapó la figura de Svetislav Pesic. Aunque sea de la vieja escuela, muy duro, pero recuerdo que en Valencia hizo un trabajo extraordinario con muchos jugadores y el cambio fue enorme, hasta a punto de llegar casi a Final Four de Euroliga. Y él me comentaba que era probable que jugara muchos minutos con él. Era un salto a un equipo de competición europea. No es el nivel del Real Madrid o Barcelona, pero están trabajando bien y quién sabe si dentro de 5 ó 6 años ellos lo consiguen. Estaba cercano a mi país, es una liga diferente y además, está evolucionando mucho. Bueno, era descubrir también otra liga, que tan sólo conocía la checa y la española”.

 Ilusiones con Pesic truncadas, pues tras problemas con hernias discales del serbio, postergó su reincorporación a unos meses, hasta que la baja se tornó definitiva con la contratación de Aleksandar Djordjevic. Los 9 minutos de media con 5.7 puntos en liga alemana se volvían más sombríos aún a la hora de jugar Eurocup: 7 minutos con 3.4 puntos promediados de un jugador que durante su estancia en Sevilla, exceptuando algún tramo, fue muy feliz y mostró un repertorio de pívot a tener muy en cuenta.

“Sevilla es una ciudad increíble. Me encantó. A veces estaba un poco jodido por el calor, pero me encantaba su gastronomía. Ahora me siento más a gusto en España que en mi país, por la mentalidad de la gente, forma de vida y la comida”.

Descubierto en nuestra geografía, en un torneo disputado en la provincia de Valladolid, Juan Llaneza, quien era director deportivo de Baloncesto Sevilla por aquel entonces, puso su ojo en él.

“Efectivamente, en Pedrajas de San Esteban. Era mi último año de junior en el USK Praga. Tuvimos muy buen año, buscamos la bonificación para estar en el torneo junior de la Final Four de Londres. Era la primera experiencia con el concepto español. Fue después de Navidades. No jugamos contra Sevilla, porque ellos cayeron eliminados ante un equipo de Belgrado”. 

(ACB Photo / B. Pérez). (ACB Photo / B. Pérez).

De aquel torneo, dos nombres se hicieron notorios: Ondrej Balvin y Bogdan Bogdanovic. Si el primer candidato, más desconocido sí pudo recalar en la órbita sevillana, con el segundo las exigencias fueron mayores. Pedían contrato y ceros equiparable a un club de Euroliga. No pudo ser.

“Yo tenía más ofertas, pero para mí una figura decisiva era la de Zan Tabak, asistente de Sevilla por aquel entonces. Como jugador, fue alguien con mucha calidad y tenía la oportunidad de aprender mucho de él. Y para mí era una de las grandes motivaciones”.

Algo tendrá el agua cuando la bendicen, que diría un castizo. El caso es que algún reclamo tiene que tener Zan Tabak para que tal cantidad de jugadores recalen en los equipos en los que milita de alguna u otra manera. En Sevilla se iba construyendo un gran proyecto con una manera de trabajar que a Balvin le llamaba la atención.

“Yo, en mi país y en el USK Praga, tenía un entrenador que daba bastante caña. Entrenábamos muy a menudo. A las 7 de la mañana ya teníamos sesiones de pesas. Estaba acostumbrado a la carga del trabajo. Sin embargo en España, sois mucho más meticulosos con la técnica individual. Son muy detallistas. Eso en mi país no lo es tanto. Además, y aunque no había coincidido nunca con él, el estar con Tomas (Satoransky) era un bonus”.

Una colección de jóvenes promesas europeas se van conjuntando en la capital hispalense. De una calidad para quitar el hipo. Piensen de lo que serían capaces si todos ellos estuviesen hoy día juntos.

“Yo no sé cómo fueron las épocas anteriores en Sevilla, pero creo que esa fue una de las épocas más brillantes. Juan (Llaneza) hizo muy buenos movimientos para traernos a todos a Sevilla. Éramos todos jóvenes, pero éramos jugadores que disfrutábamos de muchos minutos, notando una gran evolución. Primeramente llegó Tomas (Satoransky) y Joan Sastre. Después llegué yo. Luego llegaron Kristaps (Porzingis) y Beka (Burjanadze), que no tuvo tanta suerte, pero que en la actualidad lo está haciendo muy bien en Andorra. Luego Willy y Radicevic”.

Para nuestras retinas -y para la historia de la Liga Endesa- quedará esa eliminatoria de cuartos de final entre Valencia Basket y Baloncesto Sevilla en 2014. El cuadro taronja, apeado de la final por una canasta milagrosa de Marcelinho Huertas sobre la bocina del quinto partido de semifinales, en la temporada más poderosa de su última década, derrotó previamente a los sevillanos en tres partidos, con la piel de los dientes. A punto estuvieron de caer eliminados ante la exhibición de aquellos jovenzuelos que se habían colado en el Playoff en silencio.

“En la eliminatoria frente a Valencia, fue clave la figura de Aíto. Trabajaba muy bien con los jóvenes. Con nosotros hizo un extraordinario trabajo. Lo mismo digo de la figura de Diego Ocampo, que también ha estado aquí, en Estudiantes. Trabajábamos mucho la técnica individual. Yo trabajaba mucho con Javi Carrasco. Fueron tres figuras muy importantes en la evolución de todos nosotros. Éramos un equipo bastante joven. Creo que el más veterano allí era Marcus Landry, que tenía 28 ó 29 años. Muy jóvenes, pero liderados en pista por la figura de Tomas y recuerdo que Scott Bamforth se transformó muy bien y aprendió mucho durante aquel año, acabando siendo una de las estrellas.

Teníamos mucha confianza. Incluso en los partidos en los que jugábamos fatal, éramos conscientes que tal y como habíamos entrenado, habíamos aprendido y eso se acumulaba en nuestra experiencia, porque siempre teníamos la suerte de jugar muchos minutos. Y todo eso se transmitió a final de temporada, donde pudimos jugar el playoff”.

Vista la manera de configurar una plantilla, reclamando algunas de las mayores promesas del baloncesto europeo, la figura que tenía que moldear a base de cinceladas maestras, no podía ser otro que Aíto García Reneses, incorporado al club en 2012.

“Lo primero es ser consciente de la figura de Aíto. Con Aíto puedes aprender muchísimo, es alguien que ha entrenado durante muchos años. Tiene la experiencia y sabe cómo entrenar a los jóvenes. Sabe cuáles son sus dudas y cuales sus debilidades. Puede que haya entrenadores que las descubran más tarde. Y en Aíto sale con un chasquido de dedos, en la primera semana ya sabe que éste es bueno tras bloqueo, éste en poste bajo, este sabe defender así…eso es lo que aporta Aíto. También tenía jóvenes con la proyección que teníamos todos, tuvo también suerte con nosotros, y poder llegar hasta donde llegamos”.

                Viendo la trayectoria posterior de todos ellos, valoramos aún más lo que se coció a orillas del Guadalquivir.

“Tomas luego lo hizo muy bien en el Barcelona y está en la NBA. Y Kristaps (Porzingis) ahora en la NBA está dominando, aunque no creo que en Europa destacaría tanto, porque el baloncesto aquí es distinto. Pero reconozco que le iba a costar adaptarse más y brilla hoy como una estrella. Y Willy tiene grandes partidos, sobre todo en rebotes.

 Incluso estuvimos a punto de entrar en la Copa. Recuerdo que tenían que pasar muchas carambolas junto a nuestra victoria. Y también recuerdo que todas aquellas carambolas se dieron y en nuestro partido, a falta de un minuto, íbamos 2 ó 3 puntos por debajo. Hago un bloqueo para Bamforth, pero su tiro no entró y finalmente perdimos el partido”.

De momento, la NBA con todos sus privilegios, puede esperar:

“En Denver, este pasado verano, coincidí con Juancho. Fue la primera experiencia así. Cuando llegué a las instalaciones de los Nuggets, yo entro en el vestuario y era tan grande como la mitad de una pista de baloncesto. Estaba flipando. Coincidí con mi compañero del Bayern Nick Johnson, que estaba en Denver y él me decía ‘pues es uno de los más pequeños’. Tienes todo tipo de facilidades, jacuzzi, baños fríos, masajes profesionales por gente contratada por ellos”.

Y también, el regresar a un equipo que compita en Europa y obligue a jugar dos partidos por semana.

“Desde mi punto de vista, es mejor jugar partidos. Cuando estás en liga, compites siempre contra los mismos. Y en unas semanas, vas a acabar conociendo a tus rivales de liga, quién va más a la derecha o quién es capaz de tirar o a quién debes dar espacio. En competición europea, te enfrentas a alguien que probablemente sabes qué hace, porque lo has visto en el scouting previo, pero está el reto que nunca has jugado contra él y el hecho que veas que puede ser más móvil de lo que pensabas o cosas así. Yo prefiero más jugar partidos. Además, soy un jugador joven y lo que quieres es jugar”.

Su presente en el que pretende brillar, se llama Movistar Estudiantes. Y el presente más rabioso, le dice que este próximo fin de semana, le tocará enfrentarse al Real Betis Energía Plus. Volver a Sevilla.

“Sí. Creo que llego demasiado pronto. Por mi parte, estoy impaciente en jugar allí, pero sí hubiera preferido que hubiese llegado un poquito más tarde en el calendario este partido”

“Espero que la gente no me vaya a pitar”.

Estamos convencidos que no.

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