Entrar    |    Regístrate
Mundo Basket
 
DARIUS ADAMS: “TENEMOS UN EQUIPO ESPECIAL QUE PUEDE GANAR”
por Antonio Rodríguez 1 de Junio, 2016

Dice no haber oído jamás hablar de Dale Ellis cuando le preguntamos. Su mecánica rápida, elegancia en sus largos brazos, golpe de muñeca y dedos abiertos al seguimiento del tiro, apenas alzando las punteras del suelo en la suspensión, nos recuerda al mítico alero All Star de Seattle Supersonics en la década de los 80. “Es un estilo que aprendí cuando empecé a jugar”. Os presentamos a DARIUS ADAMS, base de Laboral Kutxa, el mayor triplista en la Liga Endesa y uno de los estandartes de nuestra competición.


          Dice que empezó tarde a jugar al baloncesto. Que por la soltura que tenía con los deportes, éste se le daba bien. Que en la tele venía a los jugadores moverse, cómo botaban, cómo tiraban… cómo, en definitiva, iba aprendiendo el sello de cada uno de ellos, espíritu de autodidacta.

D.A.: “Yo veía a muchos jugadores cómo tiraban. Veía a Michael Jordan, a Allen Iverson, mi jugador favorito desde siempre (y su copiado ‘step back’ tan frecuente). Es del que creo que tengo más de él. Viendo muchos jugadores de la NBA, porque nadie me dijo en un principio cómo había que tirar. Luego en el instituto fui aprendiendo de mis compañeros, de mi entrenador y por supuesto, de mi cosecha propia”.

          Componente del primer quinteto de la Liga Endesa, junto a su compañero Ioannis Bourousis, Justin Hamilton (Valencia Basket), Alex Mumbrú (Dominion Bilbao) y Sergio Rodríguez (Real Madrid), máximo anotador de la competición (con 17.2 puntos de promedio), máximo triplista (con 2.88 canastas por encuentro) son credenciales con las que nadie, ni posiblemente él, soñaba al acabar la liga regular.

D.A.: “Me he sentido muy cómodo este año tirando de tres puntos y he lanzado más. Me parece muy positivo poder anotarlos y ayudar a mi equipo con eso. He ganado con ello mayor reconocimiento y mayor respeto para poder aspirar a ganarlo todo”.

Darius Adams, una estrella de la Liga Endesa (ACB Photo). Darius Adams, una estrella de la Liga Endesa (ACB Photo).

     La trayectoria deportiva de Darius Adams (Decatur, Illinois, 17 de Abril de 1989), comenzó como un jugador tardío y por lo tanto, poca atención de cara al baloncesto universitario. Sin embargo, buenos consejos y curiosamente, el ejemplo de un ex baskonista, se cruzaron en su camino.

D.A.: “Empecé tarde a jugar al baloncesto. Destaqué en mi último año de instituto (MacArthurn HS, en su Decatur natal). No estaba seguro a qué universidad ir. Un uno de mis entrenadores me recomendó que para jugar de manera sólida, fuese primero a un Junior College en Indianapolis (universidades de dos años de estancia a nivel deportivo, de diplomatura, no de licenciatura). Estuve en Lincoln College y allí fui MVP en mi segundo año, y empecé a mostrarme. Recibí becas de universidades de Division I como George Mason y Miami (Ohio). Pero mi entrenador me insinuó ir a University of Indianapolis, comentándome que allí había estado ya David Logan, que ha jugado en Laboral Kutxa hace unos años y acabó saliendo de allí como un gran jugador, contándome muy buenas cosas de él”.

    
Una estancia en la universidad de la que no se arrepiente, aunque no tuviese muchos focos a nivel estatal.

D.A.: “Crecí mucho como jugador en la universidad y se lo debo en gran parte a mi entrenador. Stan Gouard me dejaba cometer muchos errores e intentar ayudarme sobre la marcha. Me ayudó muchísimo”.

Los sueños NBA que aún perduran en él, eran menos poderosos cuando finalizó su periplo universitario y debía afrontar su nuevo reto profesional, de vivir del baloncesto. El dónde era una incógnita.

D.A.: “Todos los que crecemos en Estados Unidos siempre pensamos en alguna ocasión jugar en la NBA. Ahora estoy jugando en Europa. Es un fantástico viaje y por supuesto, una oportunidad única para conocer mundo, además de poder jugar al baloncesto y vivir de ello. Pero a todos nos gusta jugar cerca de casa, tener el público de tu entorno alrededor y estar cerca de la familia. Jugar en la NBA es lo máximo, es el top en el mundo del baloncesto, aunque soy consciente lo difícil que es jugar allí”. 

Un mago del balón (ACB Photo / I. Martín). Un mago del balón (ACB Photo / I. Martín).

     Venezuela, Ucrania, Alemania o Francia. Un juego de “oca a oca” en el que ahora, por segunda campaña disfruta del baloncesto español.

D.A.: “Alemania y Francia tienen solamente unos pocos equipos de élite. A partir de ahí, el nivel baja un poco. En la Liga Endesa, el nivel de los equipos no baja, cualquiera puede estar en las primeras posiciones. Es una competición dura, permanecer en las primeras posiciones es muy difícil. Su competición es maravillosa. Hay muchos enormes jugadores que juegan aquí y debes competir un día sí y otro también”.

     Y Vitoria, su actual casa.

D.A.: “Sí, en Baskonia es un poco diferente a jugar en Nancy, por ejemplo (de donde procedía). Allí era el hombre importante del equipo, porque el talento es importante en sus grandes equipos, pero menos en los de media tabla. Viniendo a Vitoria, a un equipo potente, es lo que siempre he querido porque te enfrentas a enormes equipos y juegas con grandes jugadores, porque tengo grandes compañeros. Es mucho más fácil cuando la mayor atención rival se centra en ti. En Nancy no tenía muchas más oportunidades como en Vitoria, donde puedes tener una mala noche y cualquiera de tus compañeros puede dar un paso adelante y mostrar el camino de la victoria”.

     Si las previsiones a sus estadísticas individuales nadie se aventuraba a firmarlas, lo que sí muchos se adelantaban a preveer era una falta de entendimiento entre nuestro protagonista -y sus locuras- con Velimir Perasovic, el nuevo y flamante entrenador de Laboral Kutxa esta temporada.

D.A.: “Con Velimir todos, no solamente yo, jugamos con una gran confianza en nuestras posibilidades. Y eso se ha visto. Nos pide que juguemos como realmente somos. Que muestres tus virtudes y que tengas confianza incluso cuando cometemos errores. No es de los entrenadores que cuando te estás metiendo en un lío, te mande al banquillo y se vuelva loco. Por eso nosotros tenemos confianza, conocemos las virtudes de cada uno de nuestros compañeros. A los bases nos da la oportunidad de crear”.

     Pepe Laso, padre de Pablo y privilegiado conocedor del baloncesto baskonista, afirmaba que Laboral Kutxa era un equipo puntero porque desde su posición de base, tenía dos jugadores diferenciales: lo que un día no daba uno, lo daba el otro. Era complicado que ambos fallasen el mismo día. Con Mike James iba alternando minutos de juego, pero el tándem Adams & James ha permanecido en pista muchísimos minutos juntos en la segunda mitad de temporada, sobre todo tras la lesión de Causeur. Ha sido uno de los sellos de distinción este ejercicio en el cuadro vitoriano.

D.A.: “Mike James es mi hermano, tío. Puedes pensar que la rivalidad es dura, porque jugamos en la misma posición. Pero nosotros damos lo mejor de cada uno para el bien del equipo. Cuando jugamos juntos, creamos montones de situaciones de ventaja para el resto. No fue nada duro para mí compartir posición con él, porque nuestra relación es fantástica fuera de la pista. Echaré de menos cuando no juegue junto a él. Otra cosa fundamental es que nadie en el equipo muestra egoísmos. Todos tenemos una buena relación dentro de la pista como fuera de ella y eso creo que es una de las claves de nuestro éxito”.

     Y elemento diferencial de esta temporada, el pívot griego Ioannis Bourousis. El que les ayuda con sus pases, el que decide con sus canastas. El mismo que les abronca y les mira de manera asesina cuando se aventurar a hacer algo que no sea del agrado del gigante heleno.

D.A.: “Mira, Ioannis es un jugador con muchísima experiencia, que quiere ayudar al equipo y él ya ha vivido antes muchas de las situaciones con las que nosotros nos encontramos. Es como un líder, como un segundo entrenador, precisamente por su gran experiencia. Es una suerte jugar con él, porque te enseña sobre tu juego y sobre los rivales. No creas, no es difícil jugar con él”.

Preparado para ganarlo todo (ACB Photo / M. Henríquez). Preparado para ganarlo todo (ACB Photo / M. Henríquez).

     Darius Adams ha tenido actuaciones estelares esta temporada. En las últimas 9 jornadas ligueras, sus números se dispararon hasta 23.4 puntos de media (y 19 en la primera ronda del playoff ante Herbalife Gran Canaria). Estelar fueron sus 41 puntos en Fuenlabrada, en una jornada matinal de domingo, en la que anotó 25 de los 30 puntos iniciales de su equipo en el primer cuarto. En Endesa Basket Lover escribimos un artículo sobre una de las situaciones más hilarantes vividas en esta temporada, cuando Velimir Perasovic lo sentó en los últimos dos minutos, acumulando 39 puntos y nuestro protagonista le rogó volver a cancha para culminar con 40 puntos la faena (leer artículo aquí), lo que provocó la risa de casi todos los componentes del banquillo, incluido Bourousis.

D.A.: “Sí, en el vestuario durante el descanso, mis compañeros me preguntaron cuántos puntos llevaba. Eran 28 en aquel momento. Y en tono de broma me decían que a ver si llegaba a los 40. Y cuando Perasovic quería cambiarme al final, le dije ‘¡venga, coach! ¿Puedo volver a la pista para anotar 40 puntos?’ Es que era mi mejor anotación en mi carrera profesional. Esa es la relación que tenemos, que siempre hay alguien que te ayuda a alcanzar objetivos, aunque sean estos. Él me dio la oportunidad y la confianza para crear y llegar a ese punto. Sí, es la primera vez que le veía reírse en la pista, porque es un tipo muy serio. Y fue divertido porque desde el banquillo hubo algunos otros que también le pidieron que regresase a la cancha”.

     Darius Adams ha sido pieza angular en la clasificación de su equipo a las semifinales de la Liga Endesa, con quien se enfrentará al F.C. Barcelona Lassa, líder en la liga regular. Y parece como si tuviese una asignatura pendiente.

D.A.: “No alcanzamos la meta de ganar la Final Four de la Euroliga y es una mala sensación. Así que después del desencanto de la Final Four, necesito dar una victoria. Creo que tenemos un equipo especial y que podemos conseguirlo todo”. 

  • Compartir en:
 
Escribe un comentario