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Mundo Basket
 
REDEMPTION TITLE
por Antonio Rodríguez 6 de Abril, 2017

Unicaja logra el título de Eurocup superando a La Fonteta y su pasado

Will Thomas consiguió una suspensión, dejando el marcador en 56-43. Restaban 09:07 para el final del último y definitivo encuentro en La Fonteta para echar el cerrojazo a esta Eurocup 16/17. Al poco, Carlos Suárez es penalizado con una falta personal, en su agresiva defensa sobre Bojan Dubljevic, mucho más corpulento, por el hecho de accionar más de lo debido en un intento casi desesperado por detenerle. La expulsión de Alen Omic por su honesto, pero errado gesto de intentar detener a Rafa Martínez en su enfado con Nedovic, saltando desde el banquillo, fue motivo de ello, e hizo mucho daño a los cajistas.

(Foto Unicaja B. Fotopress). (Foto Unicaja B. Fotopress).

Joan Plaza, sentado, pierde la mirada durante unos instantes mientras ataca Valencia Basket. La encrucijada entre llegar al éxito y ganar o morir en la orilla, repetido en meritorias semifinales ligueras con Unicaja en su pasado reciente, parecen repetirse nuevamente en el último cuarto en tierras valencianas. Y eso pesa. Y se abstrae por unos segundos. Ante la parquedad anotadora de dos cuartos muy romos ofensivamente, 13 puntos de diferencia suenan inabordables. A los aficionados en las gradas les sonaban algo así. Porque la celebración de cada canasta se iba pareciendo cada vez más a la celebración por un título. Minutos después, esos mismos aficionados, de pie, con las manos en la boca, en la cabeza, en silencio, ven cómo Nemanja Nedovic anota el tiro libre que decanta el partido con cuatro puntos arriba a falta de menos de diez segundos, mientras que los jugadores de banquillo de Unicaja están festejando el título que tienen ya en sus manos. UNICAJA, campeón de la Eurocup.

Para la historia quedará el tapón de Jeff Brooks, como uno de los highlights estelares en la travesía de la Eurocup a lo largo de los años. Pero, ¿qué sucedió para que se diera una de las remontadas más sonadas en la historia de cualquier final europea? Difícilmente explicable. Unicaja, con mucha actividad defensiva, porque no le quedaba otra con Brooks y Suárez como interiores, de repente enlaza dos triples de Dani Díez desde la esquina, como resultado y explicación a un juego demasiado espeso en la zona, donde nada productivo se sacaba. Jamar Smith, en un arranque individual, añadió otro triple y Pedro Martínez debe solicitar tiempo muerto, porque el marcador enseña los apuros que da un 56-54. Lo peor de todo era que iban camino de encajar un 0-18 de parcial. 

(Foto Unicaja B. Fotopress). (Foto Unicaja B. Fotopress).

A un fallo de una suspensión, le sucede un triple errado y una pérdida de balón. Pero lo hilarante llegó a continuación: cuatro posesiones, cuatro, con sus tres rebotes ofensivos, tuvieron los taronjas, que prefieren lanzar de tres puntos y fallar cuatro triples consecutivos. Ante la fragilidad en la zona de Unicaja, los valencianos eligieron que los balones pasaran por Dubljevic…para doblarlos en posiciones exteriores cómodas y claras, erradas. Y la cuenta seguía.

Un nuevo fallo en el triple, otro error en un tiro en la zona, nueva jugada con tres posesiones, mismo resultado: error en el triple, desacierto en dos intentos de dos. Jeff Brooks, a esas alturas, logra el empate a 56 a falta de 03:39. Llega otro triple de Jamar Smith, más dos tiros libres de Alberto Diaz y La Fonteta en estado de shock: 56-61. La decisión de querer ganar desde el exterior, a golpe de triple, no dio sus frutos. 

(Foto Unicaja B. Fotopress). (Foto Unicaja B. Fotopress).

Bojan Dubljevic consiguió forzar una falta personal de tiros por estar en bonus, pero por una lucha en la zona sin balón, nunca forzando con posesión del esférico, hacer herida en la pintura. Esos fueron los dos tiros libres del 58-61. Esos, junto a la -única- canasta de Will Thomas en la lejanía del primer minuto del último cuarto, fueron los únicos puntos. Se puede hablar de sequía, cortocircuito, todos los tópicos posibles. El caso es que Pedro Martínez y los jugadores que entrena, tomaron una decisión y eligieron un camino. Y no resultó. ¿Podían haber cogido “vía de servicio” en el trayecto de tal camino, para variarlo? Pues sí, pero la tensión y el estado de nervios en el que se vieron envueltos, las urgencias por responder con lo-que-sea según iba desgranando el crono, colocaron la losa final a los valencianos.

Hablemos de Unicaja. De LOS CAMPEONES. De su 2-10 inicial, que alzó los primeros avisos con su perfecta circulación de balón. Y cuando este no resultaba, el joven Alberto Díaz provocaba que “algo” sucediera, porque entraba en la zona tras bloqueo y provocaba siempre cosas: una suspensión, un pase. “Algo”. Esa voluntad, esa agresividad, su acierto en el tiro en la primera mitad, bien le valió para hacerse con el MVP final. Marcó un sendero. 

(Foto Unicaja B. Fotopress). (Foto Unicaja B. Fotopress).

Alberto Díaz provocó que Pedro Martínez solicitara el primer tiempo muerto (6-14), pero luego tomó el relevo Nemanja Nedovic con un uno contra uno de antología. Luego saltó Bojan Dubljevic a cancha y con un par de triples suyos más el esfuerzo sin fin de Rafa Martínez, hicieron que el marcador fuese local al final del primer cuarto (22-18) y al descanso (33-30).

Unicaja tuvo momentos de muchos nervios, prisas, aunque respondían con raza atrás. Mucho carácter (“cojones” que lo definió al final su entrenador). El caso es que eso no bastó para que hubiese situaciones críticas como el 50-38 con un triple de Van Rossom a falta de 03:11 para el final del tercer cuarto o la expulsión de Alen Omic cuando restaban 113 segundos para que este finalizase.

Y llegó el último cuarto. Y Unicaja no perdió la fe. Y logró un título europeo que vale quilates. Tantos como el brillo dorado de la Euroliga para la próxima temporada. Aunque eso quedará para la próxima temporada. Ahora, el hoy, la celebración en las calles de Málaga, se llama título de la Eurocup. Y eso precisamente es lo que tienen que disfrutar. Y lo harán. 

(Foto Unicaja B. Fotopress). (Foto Unicaja B. Fotopress).

Y así se redimirán de los momentos del “casi” que no llegó, de las críticas a ciertos jugadores (el esfuerzo sin descanso de Carlos Suárez, el MVP de Alberto Díaz, la sangre fría de Jamar Smith), de la irregularidad y las miradas inquisidoras al banquillo. “Redemption title”. ¡ENHORABUENA, CAMPEONES!

(Foto Unicaja B. Fotopress). (Foto Unicaja B. Fotopress).
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