RETRATO Nº 14: EL ABISMO DE SERGIO LLULL

RETRATO Nº 14: EL ABISMO DE SERGIO LLULL

Antonio Rodríguez

Dicen que Sergio Llull tiene ángel. Claro, la cantidad de canastas ganadoras sobre la bocina que ha logrado, invitan pensarlo. Si uno se acerca a él, aprecia una mirada limpia, profunda, casi abismal en su interior. No niega la fotografía ni la sonrisa al fan, para retomar su seriedad habitual ante el gentío. Gesto tranquilo, del que duerme a pierna suelta por las noches, sin remordimientos. Sergio Llull lo da todo a cada momento en su profesión y por eso toma con naturalidad las entrevistas y el “luchamos y yo hago lo posible para que mi equipo gane”. No le sacarán más titulares que esa honestidad que la satisfacción del deber cumplido. Por encima del ganar o perder incluso. Pero es que pocas veces pierde.

 Sergio Llull tiene el carácter suficiente como para mostrar tal intensidad a cada partido. Y eso es liderazgo, porque los demás no pueden bajar el listón. Motor del Real Madrid que tan feliz hace a Laso. Ahora está en un momento de dulce, con sus mejores números individuales y ganando crédito (si hacía falta ganarlo a estas alturas) en todo el mundo. Su encuentro ante los Thunder expandió aún más su eco. Ahora el abismo es en el que sumerge a los rivales.

¿Sergio Scariolo fue un visionario? ¿Sabía que tenía entre manos este volcán cuando decidió como una de sus principales opciones para ganar a Turquía en aquella entrada, era él? Creo que todos debiéramos, al día de hoy, quitarnos el sombrero.

Y la pregunta: ¿es Sergio Llull uno de los mejores jugadores de la historia del baloncesto español? La respuesta en casi todos será que sí. Pero, ¿a qué nivel? ¿Creéis que su imagen, por no haber jugado -aún- en la NBA es menor respecto a los que están allí? ¿Y respecto a la historia del Real Madrid? Hoy buscamos opiniones, no recuerdos. Por lo tanto, AHORA TE TOCA A TI.

(ACB Photo)
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