RETRATO Nº 11: ESSIE B. HOLLIS

RETRATO Nº 11: ESSIE B. HOLLIS

Antonio Rodríguez

Temp. 83/84: Arabatxo Baskonia 86-82 Estudiantes Caja Postal (29.10.83)

Empezar desde el principio. Desde el inicio de la ACB, como Asociación de Clubes de Baloncesto. La autogestión de la liga como invento revolucionario, pionero en nuestro país. Curiosamente, las dos entidades que más problemas dieron inicialmente para tal asociación, eran el mayor reclamo en esta nueva andadura. Barça-Madrid, Madrid-Barça, siempre en el poder.

¿Algún otro reclamo? Pues en esta nueva travesía de dos extranjeros por equipo, tras su paso por el Lebole Mestre italiano, se recuperaba para nuestra competición a ESSIE B. HOLLIS. “Helicóptero” Hollis, que el propio Essie dice que le pusieron como apodo en la universidad por un mate que él hacía, era capaz por sí solo de llenar pabellones, de hacer aplaudir a la afición rival, de hipnotizar delante del televisor. Sin pertenecer tan siquiera a un club de los poderosos. Esa gran desdicha que tuvo, nunca ofrecido una oportunidad en los punteros de la liga, porque decían que era egoísta y no defendía. “Claro, en Askatuak tenía que hacer de todo. Faltaba que apagase las luces del pabellón al irnos” reconoce con toda la sorna. Essie B. Hollis era magia. Algo tenía para que en la foto se apartase un mastodonte como Chuck Aleksinas.

No solamente era volar, algo que no se veía mucho por estos lares a finales de los 70. Botaba entre las piernas, daba pases fantasía y como recuerda Ramón Trecet desde San Sebastián, “remonta línea de fondo hacia el aro y allí le esperaba Bob Fullarton, el americano de Manresa, tapando la canasta. Y Essie, en vez de encararlo, salta por debajo del tablero, deja desde el aire atrás a su rival y el aro, alza los brazos y ¡booom!, un mate de espaldas que nos dejó atónitos. Nunca habíamos visto eso”.

Hollis jugó en la Liga Endesa desde 1983 tan sólo para el Baskonia, afortunados ellos. Antes, el mencionado Askatuak y Areslux Granollers. Sabemos que es el preferido de muchos de vosotros. Así que, ahora os toca posar vuestro recuerdo como Essie lo hacía con el balón en el aro. Puro arte. Ahora te toca a ti.