Retrato Nº99: Sergio Scariolo, estirpe de campeón

Retrato Nº99: Sergio Scariolo, estirpe de campeón

Antonio Rodríguez

Desde Endesa Basket Lover queremos vuestros recuerdos. Que forméis parte de la historia también. Momentos que marcaron vuestras y nuestras vidas, imágenes que sirvieron para inmortalizarlas. Y eso es lo que queremos, enmarcar todos esos retratos, que forman parte un poquito de nuestras vidas. Cada semana os mostraremos una instantánea para que nos cuentes dónde y cómo lo viviste. Seguro que sirvieron para enamorarte aún más de este deporte. Cuáles eran tus expectativas a partir de ese momento, qué supuso para ti aquel día, cómo lo recuerdas. Siempre hay historias alrededor de estos retratos, algunas incluso que ayudan a acrecentar su épica. Siéntete partícipe y háblanos de tu experiencia. Endesa Basket Lover servirá como tablón y escaparate. Estamos deseando escucharte. 

 

RETRATO Nº 99: SERGIO SCARIOLO, ESTIRPE DE CAMPEÓN“

por Antonio Rodríguez (jueves, 5 de noviembre de 2020)

 

Celebración scudetto 89/90 de Scavolini Pesaro en aeropuerto. (Junio de 1990)

 

Pues ya lo ven. Bajando del avión regresando de Varese, tras conseguir el segundo título liguero en la historia de su club, la squadra Scavolini Pesaro. Este joven Sergio Scariolo tenía 29 años y ya era un entrenador campeón. Tras sustituir al mítico Valerio Bianchini en el banquillo del equipo patrocinado por muebles de cocina -con el que ganaron su primer scudetto en 1988), Sergio Scariolo prometía hechuras de un alumno aventajado, un tipo que aspiraba y conseguía ganar.

¿Quién iba a decir entonces que estaría tan vinculado a nuestro baloncesto patrio? Recientemente fue de nuevo noticia, al ser renovado en su cargo de Seleccionador Nacional (junto al del equipo femenino, Lucas Mondelo) hasta 2024. Esto nos ofrece una enorme tranquilidad para saber que nuestros internacionales seguirán bajo su tutela cuatro años más. No hay mejores manos.

En Scariolo se aúnan la brillantez de una mente privilegiada, junto con una enorme ética de trabajo. No puede existir tanta brillantez sin ese afán casi febril por trabajar, por aprender. Sus permanentes retos (su aterrizaje en España, llevar a la primera final liguera a Tau Cerámica, fichar por el Real Madrid en pos de cambiar una dinámica entonces con tintes azulgranas, hacer campeón de Liga y Copa y grande en Europa a Unicaja y lograr los mayores éxitos jamás vividos con la Selección Española) aún persisten. Porque esta renovación es nuevamente una reválida más a acometer. Como si se trataran de un motor vital.

Conseguir ser campeones del mundo en China 2019, veremos qué continuidad tiene en los años venideros con las futuras generaciones. Tras él, una plata y un bronce olímpicos, una Copa del Mundo, tres oros y un bronce en Campeonatos de Europa. Que se recuerdan, pero para él lo que tiene sentido es el presente. El presente y el futuro. Toca trabajar y hacer grandes a nuevos valores, algo que Sergio siempre acometió con la naturalidad del jornalero que remanga su camisa para comenzar la faena. Un estilo de vida a lomos de su propio trabajo.

Actualmente en el staff técnico de Toronto Raptors, sus aportaciones en los sistemas de ataque seguro que son de enorme valor a Nick Nurse. Por algo son una de las franquicias con el baloncesto ofensivo más bonito de la NBA hoy día. Se echó a sus espaldas las ventanas FIBA en los últimos cursos y no desfallecer y menos aún, quejarse de tal tesitura. Era otro carácter, confiesa ahora, aquel joven aterrizado en España, que puso sobre la parrilla sus propias entrañas para hacerse respetar y querer. Y odiar, también. Que sus detractores fueron numerosos… y que han ido decreciendo, porque Scariolo nos ha ido ganando a todos de la única forma que él sabe: con resultados. Manejando como nadie la generación más brillante de baloncestistas de nuestra historia, haciendo que todo aquello funcionase sin anteponer “la voz más alta”, sino la integración de todos.

Hoy día, nos orgullecemos de tenerlo como el “jefe de cargo” del Equipo Nacional, el equipo de todos. Repasar nuestras memorias entorno a la Selección y lo conseguido con él, da para una tarde como las de ahora. Con la calma del sofá y manta delante del portátil. Pues a vuestros recuerdos nos remitimos sobre él. ¡AHORA TE TOCA A TI!

RETRATO NÚMERO 98