RETRATO Nº 8: LA FURIA DE GEORGE SINGLETON

RETRATO Nº 8: LA FURIA DE GEORGE SINGLETON

Antonio Rodríguez

F.C. Barcelona 83-74 Fórum Filatélico (19.10.85)

“Cuando se creó la Asociación de Clubes de Baloncesto (ACB), lo que tenían claro los equipos, es que ya no querían más americanos del montón, de quintas o sextas rondas del draft. Querían americanos para dar el salto de calidad. De segunda o tercera ronda, como mucho”. Miguel Ángel Paniagua, uno de los representantes de jugadores más prolíficos en aquellos primeros años de ACB, recuerda este mandato, porque él fue uno de los protagonistas en la sombra de traer a nuestro país los ídolos que posteriormente llenaba nuestras canchas. Suyos fueron David Russell, Kevin Magee, Terry Stotts (actual entrenador de Portland Trail Blazers) y un largo ejército, que nos obligaban a pasar por taquilla.

Americanos diferentes. Atléticos y espectaculares para competir ante los Fernando Romay, Martín, Jiménez o los ya asentados Mike Phillips, Essie Hollis o Nate Davis. Y aquí que se presenta, desde la pequeña universidad de Furman (South Carolina), un tipo bajito para ser pívot (2.03), muy delgado y con escaso tiro exterior que fuese más allá de 4 metros. Pero lo habían seleccionado Los Angeles Lakers en el draft de 1984 y algo debieron ver. Pues que volaba. Cuando saltaba, podía tocar el cielo. Y con ello, tenía intrínseco el gen del espectáculo, de la fiereza en cada una de sus acciones. Fórum Filatélico de Valladolid fue el equipo que le trajo en la temporada 84/85, donde pasó dos deliciosos años. Tras Fran Vázquez y Fernando Romay, es el máximo taponador de la historia de la Liga Endesa. Posteriormente, Lugo y Manresa fueron testigos de sus vuelos. Sobre todo para los aficionados que se apretujaban en el Huerta del Rey de Valladolid, ¿qué recordáis de aquellos días con el gran George Singleton evolucionando sobre la pista? Ahora te toca a ti.